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Acciones para que la estrategia empresarial sea un éxito en 2020

Llegados a los meses de fin de año, son muchas las empresas las que comienzan a planificar las acciones a llevar a cabo de cara al año que viene. El entorno es complejo: nuevas tecnologías, competencia, nuevo modelo de consumo… Jordi Damià, profesor de estrategia y CEO de Setesca, analiza las principales acciones que hay que poner en práctica de cara a una estrategia de éxito en 2020.

El escenario
En primer lugar, “cabe aclarar que de cara al año no existe actualmente ningún signo económico real que haga prever un escenario de recesión, de hecho, al revés, las estimaciones de los especialistas en inversión prevén un crecimiento sostenido de la economía” sostiene Jordi Damià, a lo que añade “lo que sí que se prevé es un aumento de la competencia en algunos sectores”.
Tecnología para procesos de negocio
Una de las primeras acciones a tener en cuenta es identificar y aprovechar al máximo la tecnología existente en el mercado para mejorar los procesos de negocio. En este aspecto, es necesario estar seguro de que los responsables de tecnología les permiten acceder a las herramientas más efectivas para el negocio.
Modelo de gestión analítico
Hoy en día las empresas generan mucha información,  pero no  siempre obtienen de ella todo el beneficio posible. Esto es debido a que, o bien los empleados no la utilizan de la forma más productiva o bien se desconocen los métodos más efectivos para explotarla. Por eso, es primordial contar con un modelo de gestión analítico que de valor a esa información.
Foco en el crecimiento del negocio
“El entorno sigue siendo propicio a la priorización al crecimiento orgánico e inorgánico” afirma Damià. Por lo tanto, es necesario potenciar el factor competitivo de cara al cliente e identificar innovación o potenciales adquisiciones para acelerar el crecimiento.
Robotización
Son muchas las empresas que todavía no aprovechan las oportunidades que da la robotización. La orientación al crecimiento y la competitividad se basa en disponer del mejor equipo humano dedicado a ello. Por eso, hay que buscar todas las oportunidades de automatización que permitan orientar el talento hacia la mejora de competitividad y no a tareas administrativas.
Adaptación del talento     
Una de las claves que marcarán la diferencia es adaptar el talento de la empresa. Es necesario adaptarlo al contexto actual y activar a los empleados para conseguir un equipo con la actitud y la aptitud necesaria.
Mejora continua
“Hay dos tipos de empresas: las que se adaptan y lo hacen realmente y las que dicen que se adaptan, pero no llevan a cabo las acciones necesarias”. Y es que liderar no es solamente conseguir que haya equipos que sigan la visión y se comprometan con el líder, es conseguir los resultados llevando a cabo la transformación necesaria y esta es la gran diferencia.En Chile para poner en práctica estas estrategias puedes apoyarte con los expertos de Trust Journey

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Factores que afectan a la capacidad cognitiva de las personas

¿Son conscientes las organizaciones de la importancia que tiene crear entornos en los que se den las condiciones físicas y sociales adecuadas para que el funcionamiento del cerebro de sus empleados sea lo más óptimo posible y puedan así desarrollar su tarea de la mejor forma posible?

Advanced Workplace Associates (AWA) ha realizado una serie de investigaciones acerca de los factores que pueden influir en la salud cognitiva. Aspectos como la hidratación, el alimento, el ruido, el calor, o el sueño, entre otros, afectan directamente a nuestro desarrollo, y tanto el individuo como la empresa pueden mejorar para optimizar el impacto que tiene el cerebro en nuestro rendimiento y sacar así una ventaja competitiva.
Nuestro socio Advanced Workplace Associates* (AWA) ha puesto en marcha un proyecto de investigación sobre la aptitud cognitiva que identifica aquellos factores que influyen en el funcionamiento del cerebro. El objetivo es que las organizaciones sepan cómo crear las condiciones físicas y sociales adecuadas para que los cerebros de sus empleados estén en forma, y de ese modo, trabajen mejor.
Antes de nada conviene aclarar qué queremos decir cuando hablamos de salud cognitiva. La eficacia de nuestro cerebro tiene un impacto real en el rendimiento y en la contribución que hacemos cada día en nuestras organizaciones y sobre todo en aquellas que están basadas en el conocimiento. Es decir, si eres un líder, un científico, un analista de sistemas, o un trabajador del conocimiento, tu cerebro es la herramienta más poderosa que tienes para realizar tu trabajo.
Cognición es un término científico que describe el funcionamiento del cerebro y tener buena «salud cognitiva» es tener el cerebro en forma para poder dar lo mejor de uno mismo todos los días. Si bien reconocemos que el devenir de una organización depende de muchos factores, la forma de sacar una ventaja competitiva de todos sus recursos será clave y el recurso más importante que tiene una organización es su capital humano.
Cada individuo aporta a la organización un cerebro lleno de conocimiento y energía. La diferencia entre obtener el 120% de cada persona o el 80% es enorme en cuanto a la energía. Pequeñas variaciones en el rendimiento pueden suponer grandes  diferencias en los resultados.
Hasta hace poco, la medición de la efectividad del cerebro requería unas condiciones específicas y equipos muy costosos. Sin embargo, ya se han diseñado programas de software que miden de forma fiable el rendimiento de diferentes partes del cerebro.
Hay muchas funciones del cerebro conocidas como «dominios», pero cinco destacan en importancia, especialmente en el trabajo del conocimiento.
• Atención: Capacidad para centrarse en los estímulos visuales o auditivos que se presenten como objetivo, y filtrar distracciones.
• Funcionamiento ejecutivo: Capacidad para planificar estratégicamente las acciones, la abstracción y la flexibilidad cognitiva.
• Velocidad y precisión psicomotriz: Funciones relacionadas que se ocupan de lo rápido que una persona puede reaccionar a los estímulos y procesar la información.
• Memoria episódica: Capacidad de codificar, almacenar y recuperar información.
• Memoria en funcionamiento: Es un proceso importante para el razonamiento, la comprensión, el aprendizaje y la actualización de la memoria.
Si nuestro dominio de «atención» no es todo lo efectivo que puede ser, nuestra capacidad de concentrarnos en reuniones o mientras leemos podría ser inferior a alguien con un mejor desempeño de este dominio. Además, el entorno en el que trabajes puede afectar más si tu dominio de «atención» es más débil. Puedes necesitar un ambiente sin distracciones más que alguien cuya concentración le permite bloquear todo lo demás.
De modo que, según las tareas encomendadas, los diferentes dominios tendrán una mayor importancia en su desempeño. Si tienes una función en la que la velocidad o la precisión son vitales, entonces el dominio de «velocidad y precisión psicomotriz» puede ser crítico. Si eres un alto ejecutivo que decide la estrategia o la planificación a seguir, la función «ejecutiva» será más importante.
Factores que tienen mayor impacto en nuestro desempeño cognitivo
En las investigaciones acometidas por AWA se identifican una serie de factores como la hidratación, el alimento, el ruido, el calor, o el sueño, entre otros, que afectan directamente a nuestro desarrollo, y que tanto el individuo como la empresa pueden mejorar para optimizar nuestro rendimiento.
Si no desayunas en casa, hazlo en la oficina 
Cuando dormimos durante seis horas o más, se agota nuestro suministro de líquidos, nutrientes y azúcares, y conseguir el nivel diario recomendado de vitaminas y nutrientes es más difícil si uno se salta el desayuno de forma sistemática y espera hasta el almuerzo. Los estudios demuestran que el deterioro de funciones neurológicas como la habilidad motora, el procesamiento de la información y la memoria están relacionados con la hipoglucemia y la mala nutrición. Lamentablemente, también afirman que un 25% de la gente se salta el desayuno al menos una vez a la semana, por diversos motivos.
Cambiar los hábitos es complicado, pero cuando está en juego nuestra salud física y  mental, pasa a ser una obligación. Si no tienes tiempo para comer algo antes de salir de casa, piensa en alguna solución. En muchas oficinas que ya apuestan por el bienestar de sus empleados, se puede desayunar en el restaurante/café, y en algunas incluso se han formado clubes de desayuno, que animan a la gente a tomar algo juntos cuando llegan a trabajar. Esto hace que el desayuno se convierta en un momento para socializar, para conectar con los colegas y empezar el día con buen pie. Y sabemos, por otras investigaciones sobre la productividad, que si los equipos están cohesionados socialmente es un buen indicador de que funcionarán bien. ¡Así que hacer del desayuno un evento social y de equipo es positivo desde todos los puntos de vista!
Bebe un litro y medio de agua al día
Si el desayuno es importante, es sencillo comprender la importancia que tiene lo que bebemos. Los beneficios de una buena hidratación, son conocidos por todos, y aún así no le damos la importancia suficiente. El cerebro no funciona como debería cuando hay un nivel bajo de hidratación. Los estudios muestran que el rendimiento cognitivo disminuye bruscamente si los niveles de agua del cuerpo bajan en solo un 2% del peso corporal (para un hombre que pese unos 75 kilos, eso supone algo más de 1,5 litros de agua). No importa lo leve que sea la deshidratación; puede causar un desequilibrio en las funciones corporales y los síntomas son dolores de cabeza, cansancio y debilidad, confusión y cambios de humor.
La deshidratación puede interferir en el rendimiento asociado con habilidades como la percepción, la visión espacial, la atención, la memoria inmediata y la interacción física/cerebro, de modo que está claro que es un factor clave para que podamos ofrecer nuestro mejor rendimiento diario.
En un día corriente, una persona pierde 2 ó 3 litros de agua al sudar, orinar y respirar. Si además trabaja con el aire acondicionado, el aire seco extrae la humedad de nuestros pulmones cuando respiramos. Lo que significa que aunque no tengamos sed ni calor, seguimos perdiendo líquidos más rápidamente que si la humedad relativa del aire fuera mayor.
La cantidad de agua que necesita cada uno puede variar en función de aspectos como la edad, el clima, la dieta, o la actividad física. Si esperamos hasta tener sed, es que ya estamos deshidratados. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda una ingesta diaria de 2,5 litros de agua para hombres y 2 litros para mujeres (resultantes de una combinación de líquidos y alimentos), de los cuales el 70 o el 80% procederá de bebidas.
Si lo necesitas, echa la siesta en la oficina
Cuando duermes tu cuerpo se dedica a reparar músculos, consolidar recuerdos, liberar hormonas y regular el crecimiento y el apetito. En definitiva se prepara para lo que viene.
La interrupción o privación del sueño tiene un impacto negativo en casi todas las funciones cerebrales, como la toma de decisiones, la resolución de problemas, la capacidad para recordar, el control de la emoción y el comportamiento, y la habilidad para enfrentarse a los cambios. Los tiempos de reacción pueden ser más lentos, se pueden cometer más errores y las tareas a menudo requieren más tiempo. Todo esto impactará en el rendimiento y en las relaciones en el trabajo.
Según UK’s National Sleep Foundation (Fundación Nacional del Sueño del Reino Unido), un adulto en edad de trabajar necesita entre 7 y 9 horas de sueño ininterrumpido de buena calidad para estar en condiciones óptimas. Sin embargo, a pesar de querer y necesitar un sueño de buena calidad, a menudo no lo conseguimos, por diversas razones.
La dificultad para conciliar el sueño; despertar a menudo y tener dificultades para volver a dormir; despertarse pronto por la mañana; no dormir profundamente por el ruido, las preocupaciones, los niños y otros aspectos que simplemente no nos dejan dormir. Como consecuencia, nos podemos sentir cansados, irritables e incapaces de concentrarnos al día siguiente, pero lo más probable es que intentemos seguir adelante con nuestras obligaciones sin reconocer que nos faltan horas de sueño.
¿Te echarías una siesta en la oficina? En algunas sedes, como las de Google, cuentan con butacas envolventes pensadas para cargar pilas. Echar una siesta reparadora es preferible a obligar al cerebro a concentrarse y trabajar cuando no se puede más.
Levántate y anda
Todas las investigaciones apuntan a los efectos que una sola sesión de ejercicio tiene sobre el rendimiento cognitivo, incluso algunos sugieren que el ejercicio regular promueve el crecimiento de las células del cerebro.
La actividad física tiene un efecto positivo en el rendimiento de la memoria, la atención, la función ejecutiva y/o la velocidad de reacción. La recomendación general es de 150 minutos de actividad física a la semana, que puede dividirse en varios períodos más cortos.
Es difícil ser tajante con esto; la premisa general es que algo es mejor que nada. El National Health Service, NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido), aconseja además levantarse cada 30 minutos (aunque sólo sea 1 ó 2 minutos). Esto debe aplicarse incluso si se hace ejercicio regularmente, ya que «estar sentado demasiado tiempo» es un factor de riesgo para la salud.
Ponernos metas pequeñas y ampliarlas constantemente debería ser alcanzable: Convertir el ejercicio en un hábito, ir andando al trabajo eligiendo el camino más largo, subir las escaleras andando, hacer ejercicio acompañado, o contar los pasos diarios con un monitor y aumentar tu propio récord, aprovechar las instalaciones que tenga tu empresa y cambiar los emails a colegas por visitas a su mesa, son algunos ejemplos de lo fácil que es hacer ejercicio.
Cuidado con la cafeína
Se dice que la cafeína es la droga psicoactiva que más se consume en el mundo. En la mayoría de los países es legal y no hay regulación sobre su consumo. Una droga psicoactiva, psicotrópica o psicofarmacéutica es una sustancia química que cambia la función cerebral y produce alteraciones en la percepción, el estado de ánimo o la conciencia, pero no queremos aguaros el café.
Hay cafeína en el café, el té, las bebidas energéticas, muchas bebidas gaseosas y el chocolate. Cuando la consumimos, el efecto estimulante se produce en cuestión de minutos, y se bloquean unas señales químicas del cerebro, lo cual impide que nos sintamos somnolientos. Actúa como un estimulante leve para el sistema nervioso central: hace que aumente el rendimiento mental, la alerta, la concentración y los niveles de atención.
La cafeína interactúa con los receptores de adenosina en el cerebro. La adenosina regula los ciclos de sueño y de vigilia, y mientras estamos despiertos, se acumula en el cerebro, y termina por hacernos sentir somnolencia. La cafeína impide que el cerebro detecte la adenosina, por lo que no se reciben señales para frenar y descansar, y el cuerpo se prepara para la acción.
Aunque la cafeína tiene efectos potencialmente beneficiosos, su consumo también puede tener consecuencias adversas para el cuerpo y para la presión arterial. Al ser un estimulante conocido, el cuerpo y el cerebro, se adaptan al nivel que bebemos a diario, reduciendo así el efecto de cualquier «impacto» individual de cafeína.
Y ojo también con el azúcar
La glucosa es un tipo de azúcar y es la principal fuente de energía del cerebro humano. Necesita un suministro constante que, en condiciones normales, obtiene de los carbohidratos, por lo que un suministro inadecuado de glucosa dará como resultado una disminución significativa en el rendimiento cognitivo.
La caída de glucosa puede tener un impacto negativo en la atención y en la memoria. A pesar de que el cerebro regula, de una forma bastante sofisticada sus requisitos de combustible de glucosa, puede experimentar breves caídas.
Según la OMS, debemos tener un máximo de 25 g de azúcar procesada (pan, bebidas y otros alimentos donde se ha agregado azúcar refinada), que equivale a 6 cucharaditas al día, o a un plátano.. Además, el cuerpo descompondrá otros alimentos (grasas, carbohidratos, incluso proteínas) para convertirlos en glucosa si los niveles bajan demasiado. Si bien las bebidas con glucosa llamadas «energéticas» pueden proporcionar un «subidón de azúcar» y dar una sensación de energía inmediata, durará poco y la mayoría de los nutricionistas están de acuerdo en que el azúcar procedente de las frutas y otros productos naturales, y/o simplemente la que se obtiene comiendo de forma ordenada debería ser suficiente para proporcionar un suministro continuo de combustible.
Fuera ruidos
El ruido en el lugar de trabajo, entre otros factores ambientales,  contribuye de manera notoria a la distracción, a un menor rendimiento e incluso a un aumento del nivel de estrés. La capacidad de retener y manipular información durante breves periodos de tiempo es un aspecto clave del funcionamiento cognitivo efectivo (descrito como «memoria de trabajo» o memoria a corto plazo). Es muy vulnerable a la interferencia de una variedad de influencias y aportes sensoriales, incluidos diferentes aspectos del ruido.
El ruido de fondo, las conversaciones, los murmullos o la música, afectan en mayor o menor medida a la concentración y el rendimiento de los profesionales.
Es importante tener en cuenta en el diseño de la oficina, la mejor manera de mitigar las situaciones ruidosas. Los entornos de trabajo ágiles permiten que los empleados puedan trabajar donde quieran y cuando quieran, dándoles flexibilidad y libertad de trabajo, para adaptarse a ellos y a sus necesidades.
Las pruebas anecdóticas han demostrado que las personas pueden estar muy concentradas durante breves espacios de tiempo cuando hay mucho ruido. Como ésta es la condición habitual en muchas oficinas, las personas se adaptan y se auto obligan a concentrarse todavía más cuando el ruido y la distracción son elevados.
 
Ni frío ni calor
El cerebro monitoriza la temperatura del cuerpo y envía impulsos nerviosos a la piel si hace demasiado calor o demasiado frío. El cuerpo tiene diferentes maneras de tratar de reducir o aumentar la temperatura corporal central; cuando tenemos frío, se contraen los músculos y temblamos. La temperatura de nuestro cuerpo tiene un impacto directo en lo cómodos que nos sentimos. Estar incómodo es una distracción y hace que sea más difícil concentrarse.
Los estudios demuestran que las altas temperaturas (por encima de 30ºC) tienen un efecto negativo en nuestro conocimiento y, se reconoce ampliamente que la temperatura es la forma modal de estrés vinculada a nuestra propia supervivencia. Se cree que tenemos mayor tolerancia al frío que al calor.
Esto se hace especialmente evidente cuando tenemos que abordar tareas complejas. Curiosamente, al comparar con temperaturas frías (menos de 12ºC) se ha visto que tendemos a dar lugar a tiempos de respuesta moderadamente más rápidos en tareas cognitivas que con temperaturas altas. El agua ayuda a regular la temperatura interna del cuerpo.
Es casi imposible encontrar una temperatura a gusto de todos en una oficina. Tener la capacidad de trabajar en cualquier lugar de la oficina es vital para poder elegir los lugares de calor/frío/fresco es esencial. Algunas organizaciones ponen esta información a disposición de los trabajadores para guiarles a zonas de bienestar, gracias al uso de sensores precisos colocados en diferentes áreas para medir la temperatura (e incluso el ruido).
 
Intenta hacer varias cosas a la vez
Las interrupciones en nuestro flujo de trabajo y en nuestros procesos de pensamiento pueden tener graves repercusiones en el rendimiento y productividad. De media, cambiamos de tareas cada 3 minutos.
La línea de pensamiento en nuestra tarea principal se ve interrumpida por una llamada telefónica, un correo electrónico, un mensaje directo, alguien que llega a nuestra mesa o un sinnúmero de distracciones visuales y audibles.
Nuestro cerebro pierde el hilo de lo que estaba pensando y luego necesita al menos una cantidad de tiempo igual para reanudar la línea de pensamiento, lo que implica retrasar el cierre de cualquier tarea y hay muchas posibilidades de que parte del proceso del pensamiento se pierda.
Naturalmente, el impacto varía según la naturaleza de la tarea que se está llevando a cabo, el tiempo que se le ha dedicado concentrado antes y durante la interrupción. Por ejemplo, si has estado trabajando en un informe complejo durante 20 minutos y te detienes durante 10 segundos para responder a un mensaje directo, probablemente retomes el trabajo rápidamente.
Mucha gente afirma ser capaz de realizar «múltiples tareas» y, en general, se interpreta como una cualidad deseable en el lugar de trabajo moderno. Dicho esto, lo que sucede a menudo es que no se asigna el tiempo/esfuerzo/atención necesarios a ninguna de las tareas, de modo que no se terminan del todo bien.
En realidad, todo consiste en hacer malabarismos. A menudo damos prioridad a la interrupción en lugar de dársela a la tarea principal. Es interesante dilucidar si lo hacemos de forma consciente o simplemente por un deseo de ser receptivos o estar disponibles para los demás (¡o porque la interrupción es más interesante que la tarea!).
También en las oficinas modernas se habilitan zonas libres de distracciones, lugares donde hay que trabajar en silencio, sin llamadas telefónicas… y donde está bien visto apagar el correo electrónico y los mensajes, las alarmas, etc.
Impacto de la luz en nuestro rendimiento
La luz es una necesidad básica. Nos afecta física, fisiológica y psicológicamente. La exposición a una luz insuficiente o inapropiada puede alterar los ritmos humanos habituales con consecuencias adversas para el rendimiento cognitivo, la seguridad y la salud.
Los niveles de luminosidad contribuyen a nuestra percepción de amplitud y atractivo. También se ha demostrado que la luz azul es más útil para aumentar el estado de alerta y la precisión que la luz «normal», y que las tecnologías de iluminación avanzada (LED) producen un mayor estado de alerta y eficiencia cognitiva visual en los trabajadores que las luces tradicionales.
La luz y la exposición a la luz natural son esenciales para nuestro bienestar físico y emocional, sin embargo, un brillo excesivo (por ejemplo, deslumbramiento) puede ser problemático. Los niveles desiguales de brillo pueden cansar la vista y producir incomodidad. La cuestión es que hay menos contraste para que la retina lo detecte, y eso causa tensión. Puede haber deslumbramiento en muchas partes de la oficina. Variará según la dirección del sol y cómo se haya «gestionado» la luz del sol en el diseño del edificio.
Actualmente, muchos edificios se concentran en dedicar toda la luz natural a las partes diáfanas de sus oficinas, de modo que se pueda beneficiar la mayoría de los ocupantes (en lugar de revestir los pisos con oficinas o salas de reuniones en todo el perímetro, privando así al resto de la oficina de la luz natural). Existe evidencia de que la luz del día nos ayuda a estar más alerta y a ser más precisos, mientras que la luz artificial aumenta nuestros niveles de fatiga y somnolencia.
Si no usas tu cerebro, se estropea
Los trabajos que son cognitivamente exigentes y variados, que brindan la oportunidad de aprender cosas nuevas a lo largo del tiempo, pueden aumentar el funcionamiento mental y posiblemente reducir el efecto del deterioro relacionado con la edad.
Esto no se limita exclusivamente al entorno de trabajo. Sin embargo, no es suficiente tener pasatiempos o realizar actividades que no son particularmente exigentes, tenemos que seguir aprendiendo, dominar más tareas y habilidades para marcar una diferencia visible.
Tener un estilo de vida intelectual y físicamente activo promueve un envejecimiento cognitivo sano, algo que es importante para todos ahora que vivimos más tiempo y probablemente deseamos ser productivos en años posteriores.
Una de las características del cerebro es su plasticidad, que le permite seguir creciendo o, al menos, mantenerse con las condiciones y el estímulo correctos. Si dejamos de utilizar procesos cognitivos específicos, es posible que el cerebro se deteriore. Pero si realizamos actividades cognitivas desafiantes y de «estiramiento» nos ayudará a mantener o mejorar nuestras habilidades.
 
Qué efecto producen los olores en el cerebro
Ciertos aromas pueden afectar a nuestra salud física, emocional y mental. Pero, ¿cómo sucede esto? Nuestro receptor de olores permite que lo que olemos llegue hasta las regiones del cerebro, incluidas las estructuras del lóbulo temporal medial donde se almacenan las emociones y los recuerdos.
Al estudiar el efecto de los aceites esenciales, se confirma que estimulan las reacciones químicas en el cuerpo y el cerebro. Mediante estos procesos químicos, algunos aromas pueden relajarnos o incluso sedarnos (lavanda y manzanilla), mientras que otros pueden estimular o excitar (romero y menta). Diversos estudios han demostrado que la menta produce un estado más alerta, hace que disminuya la frustración y reduce la ansiedad y la fatiga en condiciones controladas. La lavanda, por el contrario, produce una reducción significativa de la memoria a corto plazo y acorta los tiempos de reacción en tareas que requieren memoria y atención, que es lo que se espera de una fragancia relajante.
Los olores en el lugar de trabajo pueden tener efectos poderosos, tanto positivos como negativos. Si llega el olor a comida desde el restaurante hasta las áreas de trabajo, o los propios colegas comen alimentos con fuerte olor, puede ser una fuente de distracción e irritación para el personal. Además de esos aspectos, hay una serie de cuestiones relacionadas con la sensibilidad y la aversión a los olores que emanan de los propios colegas (perfume, loción para después del afeitado, detergentes, suavizantes, olor corporal, mal aliento, etc.); con desinfectantes y productos de limpieza utilizados por los limpiadores de oficina; y cualquier olor que llegue al edificio desde el mundo exterior.
Sin embargo, se pueden tomar algunas medidas que suavicen o palien los olores conflictivos, siempre con cuidado y consideración por las preferencias de cada uno.
Utiliza la meditación para mejorar la memoria
Se repite mucho que ejercitar la memoria y la capacidad cognitiva es eficaz para mejorar algunos aspectos del funcionamiento de nuestro cerebro, es decir, nuestra capacidad para recordar, tomar decisiones, prestar atención y hacer cosas con rapidez y precisión.
Los expertos afirman que entrenar durante un período de tiempo podría provocar cambios en la estructura y función del cerebro, y que tales cambios podrían tener un efecto generalmente positivo en las actividades cognitivas (de la misma manera que el ejercicio físico puede aumentar la capacidad cardiovascular).
Las técnicas de relajación como el mindfulness (una técnica de meditación dirigida a aprender a concentrar la mente en el presente) podrían asociarse con mejoras en la memoria a corto plazo y la atención ejecutiva (toma de decisiones). Podría ser que estas técnicas reducen el estrés y desarrollan la resiliencia. Otra teoría es que son técnicas que implican la autorregulación (la capacidad para mantener la concentración y la atención) y la actitud (si uno está realmente abierto a tener la experiencia). De modo que, si uno cree que la técnica puede funcionar, es capaz de dedicar suficiente esfuerzo y energía a la experiencia, siente que es efectivo. Otro ejemplo más sería que las personas con poca capacidad de memoria de trabajo o a corto plazo, tienen más probabilidades de sufrir pensamientos intrusivos emocionales y tienen menos éxito en la supresión de emociones, por lo que desarrollar un enfoque más centrado a través del mindfulness o la meditación puede ser beneficioso.
*AWA colabora con el Centre for Evidence Based Management, CEBMa (Centro para la gestión basada en las pruebas) en Ámsterdam, para identificar y cuantificar el impacto de estos factores, entre los que podrían estar la hidratación, el sueño, la calidad del aire, la nutrición, la forma física, la postura y el movimiento. Algunos controlables por el propio individuo, y otros serán responsabilidad de las organizaciones.
Conclusiones del trabajo de investigación realizado por Advanced Workplace Associates

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¿Cómo transformar la cultura e impulsar la digitalización?

Fernando Iglesias, CEO de Madavi.

La digitalización se posiciona hoy como uno de los principales retos en pos de la competitividad. Muchas empresas son conscientes de esta realidad y están invirtiendo en gasto tecnológico.

Fernando Iglesias, CEO de Madavi.

Sin embargo, es necesario mirar más allá de la inversión material, apostando por nuevos paradigmas de gestión empresarial acordes a la realidad del mundo actual, cada vez más compleja, por eso hay que hacer algo simple. Fernando Iglesias, CEO de Madavi, propone “cambiar la forma en que cambiamos”. La indagación apreciativa es un claro ejemplo de ello. Se trata de una metodología para impulsar el cambio en las organizaciones, que transforma la cultura y el negocio de forma simultánea. Se focaliza en alinear las fortalezas hacia las aspiraciones en el sentido de las oportunidades.

«Todas y cada una de las transformaciones en curso en la actualidad tienen que ver en mayor o menor intensidad con la digitalización”.Para digitalizar la cultura organizacional es esencial que las personas tengan una imagen atractiva del futuro comenta el CEO de Madavi, Fernando Iglesias.

Agrega que esta imagen tiene que ser atractiva para los clientes, para la empresa y también para uno mismo, esto último es factor clave de cambio: “Si esto es así, todos querrán subirse al carro de la digitalización. Será un lugar mucho mejor donde todos podamos estar”.

La realidad es que muchas personas no se ven y al no verse se resisten ya sea consiente o inconscientemente. Resistirse es restar energía al cambio cuando es el momento que hace más falta.

La premisa de la indagación apreciativa es que un sistema, en este caso una empresa, crece y se desarrolla a mayor velocidad siempre y cuando investigue lo que sí tiene y lo que sí quiere, en vez de indagar sobre los problemas. Para digitalizar la cultura organizacional, es esencial que las personas visualicen una imagen atractiva del futuro un lugar deseable para el conjunto y para cada uno. “Cuando las actitudes de los demás suman, te impulsan y todo el equipo va en la misma dirección”, señala Iglesias.

También hay que hablar del “elefante en la sala” los empleos. Las personas tienen miedo de que la digitalización se lleve su empleo por delante.

“La propuesta de LinkedIn con sus empleados es honesta y beneficiosa para todos. Se da por hecho que esta era de cambio no permite garantizar un empleo a largo plazo. LinkedIn ofrece a sus empleados que cuando salgas de la compañía serás un mejor profesional, más valorado, y ‘embajador’ de LinkedIn y de sus valores a cambio de su energía y talento. Todo esto es muy apreciativo, es encontrar lo bueno de una situación”, señala Iglesias.

El Elefante en la sala, en este caso un elefante muy grande, debe de tratarse y que el propio proceso sea fuente de empleabilidad para los que se queden y los que en un futuro se vayan. EL mercado necesita trabajadores digitales, es la forma de tener mejores salarios y oportunidades, seamos una fábrica de trabajadores digitales. Es un WIN WIN. La velocidad surge cuando muchos ganan.

¿Cómo aplicar la indagación apreciativa para impulsar la transformación digital?

Iglesias señala 5 pasos:

  1.  Crear un equipo Full Power con dos características: que represente a toda la empresa e  incluya todas las capacidades externas necesarias. Grupos entre 100 y 200 personas.
  2. Indagar las ventajas de todos los cambios tecnológicos aparecidos en nuestra vida, los beneficios obtenidos, y cómo, cada persona, adoptó estas tecnologías, las fortalezas que utilizó. Estas indagaciones y su puesta en común nos enseñan a ver que YES estamos preparados y que YES sabemos adaptarnos a los cambios tecnológicos, tal y como ha sucedido en nuestra vida.
  3. Crear una imagen atractiva de futuro del conjunto de la empresa completamente digitalizada, inspirada por las capacidades externas, persona expertas en Big Data, Block Chain o seamless interaction. Los mejores proveedores estarán encantados de co crear con su empresa.
  4. Diseñar las áreas de oportunidad que nos impulsan, uniendo el conocimiento que tiene la empresa del mercado y de sus clientes , la experiencia que atesoran sus empleados y las nuevas fortalezas que traen los “externos”. Así se aprende mucho, es uno de los métodos de aprendizajes más rápidos: crear lo tuyo con el conocimiento de los demás. Inteligencia colectiva
  5. Acción colectiva, muchos a un mismo tiempo moviéndose en una misma dirección: empleados y expertos.
  6. Asegurarse que la acción sea fuente de aprendizaje.

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¿Qué obstáculos puedes encontrarte para desarrollar tu talento?

¿Cuáles son barreras que los trabajadores se pueden encontrar a la hora de intentar desarrollar su talento?

En muchas ocasiones los obstáculos vienen de la mano de los encargados de liderar las empresas, en otras ocasiones vienen de la mano de la propia dinámica y metodología del grupo de trabajo e incluso, hay veces, que el problema nos lo generamos nosotros mismos.

Las principales barreras que nos impedirán desarrollar nuestro talento:

1.- Falta de autoconocimiento: El primer paso hacia nuestro desarrollo profesional es conocer nuestras propias fortalezas, áreas de mejora, preferencias, etc. Sin sistemas de evaluación de objetivos es muy difícil ayudar a las personas a descubrir su potencial, ya que quedan a merced de tener un buen jefe que sepa identificar esos factores y que les proporcione una retroalimentación constructiva.

2.- Ausencia de comunicación: La mala circulación de la información desde los jefes hacia abajo, así como entre todos los miembros del equipo, es uno de los grandes bloqueadores de talento. Es necesario saber cómo estamos avanzando en nuestro trabajo, qué se está haciendo bien y qué aspectos necesitan ser reconducidos, así como encauzar hacia el camino correcto todos los esfuerzos.

3.- Falta de objetivos: El establecimiento de metas definidas permite que nuestros esfuerzos se focalicen y sacar el máximo partido de nuestras competencias y habilidades. Pero si a la hora de ponernos en marcha no tenemos claro a dónde pretendemos llegar, será complicado que podamos poner al servicio de la causa nuestro talento en su totalidad.

4.- Trabajo en equipo inexistente: Sentirse integrado en las dinámicas de trabajo de una empresa es esencial y beneficioso para la organización y los trabajadores. Trabajar en equipo ayuda al desarrollo individual pues permite aprender de los demás y desarrollar habilidades como el trabajo colaborativo. En cuanto alguna de las piezas de la cadena empieza a trabajar por su cuenta, sin contar con los demás, todo el trabajo realizado puede caer en saco roto.

5.- Jefes que no lideran: En todas las empresas debe haber personas encargadas de guiar a sus equipos hacia una meta, manteniendo al grupo cohesionado y motivado. Cuando los jefes dejan de lado su labor de guía, más preocupados por otras cuestiones como la obtención de resultados a corto plazo o la gestión del detalle, serán un obstáculo en el desarrollo de su gente.

6.- Desconfianza: Una de las variables que favorecen que el talento se desarrollo es sentirse arropado por el entorno. Un clima laboral enrarecido, en el que perdemos la confianza hacia el jefe o hacia los compañeros, puede hacer que acabemos perdiendo también la confianza en nosotros mismos. No es un entorno propicio para el crecimiento.

7.- Trabajar en proyectos inadecuados: A cada persona se le da bien realizar unas tareas y otras, por el contrario, no. Es muy importante desarrollar la labor profesional en el proyecto o la faceta que mejor se adecúa a nuestro perfil, competencias y conocimientos. Si la empresa no ha identificado previamente muy bien las competencias necesarias para el desempeño de ese puesto, nos arriesgamos a quedar atrapados por un trabajo que no nos permite sacar lo mejor de nosotros mismos.

8.- Falta de compromiso con nuestro propio desarrollo: Nosotros mismos podemos convertirnos en un obstáculo insuperable para nuestro desarrollo profesional. Porque a menos que tomemos las riendas de nuestra carrera no lograremos llegar muy lejos. La empresa puede y debe ayudarnos y proporcionar medios para favorecer esa evolución, pero en ningún caso se le puede trasladar la responsabilidad de hacer crecer nuestro talento.

9.- Poca autocrítica: Ser críticos con nosotros mismo, tanto para lo bueno como para lo malo, es necesario en todas las parcelas de nuestra vida. Los profesionales deben ser más conscientes de sus acciones y del impacto que tienen en sus organizaciones. El error es necesario para evolucionar, y todavía lo es más saber reponerse de las equivocaciones y aprender de ellas.

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Cinco cambios en nuestro cerebro que van a transformar cómo aprendemos

Todos hemos oído hablar ya de que los avances tecnológicos están haciendo que la sociedad cambie a un ritmo imparable. Unos lo llaman la Cuarta Revolución Industrial, otros la Era de la Información, pero lo interesante reside en que esta transformación supone un cambio radical en nuestra manera de pensar, aprender, trabajar y relacionarnos.

¿Podríamos llamarlo entonces revolución neurológica? Los expertos de Cornerstone OnDemand han identificado en su último informe 5 cambios a los que se ha visto sometido nuestro cerebro y cómo afectan a nuestro proceso de aprendizaje en la edad adulta y profesional.

1. El cerebro se ha vuelto impaciente. Acostumbrados a la inmediatez de las redes sociales e Internet, nos crea la urgencia de tener y saber todo “ya”. La expectativa de aprender mucho y en poco tiempo se ha convertido en la tónica general y los anuncios de métodos ‘milagro’ para adquirir cualquier habilidad sin invertir mucho tiempo, aumentan esa lacra sin tener en cuenta que se aprende rápido y se olvida con la misma facilidad. Para luchar contra la búsqueda de la satisfacción inmediata, las empresas tendrán que apostar por un método de formación que esté disponible y accesible, que se adapte a las necesidades de los empleados y que garantice un aprendizaje de larga duración.

2. Menos retentiva. Para los nativos digitales, memorizar un número de teléfono es algo muy vintage. Ya no necesitan recordar datos, para eso está Internet. Podríamos decir que se ha convertido en una “memoria externa” a la que acudimos para consultar todo tipo de información. Es decir, no hemos perdido la capacidad de memorizar/recordar, si no que ha quedado en desuso. La forma de aprender y retener la información ha cambiado y los métodos de formación deben hacerlo también. Es más efectivo ofrecer a los empleados formaciones digitales, accesibles fácilmente y en formatos más atractivos, como la gamificación. Así, lo aprendido se retendrá durante más tiempo.

3. Aprender a re-aprender. Si hay un cambio al que temen empresas y trabajadores es la automatización. ¿Nos quitará nuestro trabajo un robot? No lo harán, siempre que sepamos qué aprender y cómo aprenderlo de cara al futuro. La forma más segura es apostar por las soft skills y las competencias sociales, habilidades que nos diferencian de las máquinas y que no quedarán obsoletas, como sí puede pasar con los conocimientos técnicos.

4. Más flexibilidad. Entendamos flexibilidad como la capacidad de adaptación a nuevas necesidades de aprendizaje y formación. Si bien es cierto que no sabemos qué competencias necesitamos en el futuro, sí podemos analizar los éxitos empresariales de los últimos años y los puestos de trabajo que ha creado para tener una línea que seguir en aptitudes y habilidades más demandadas en el futuro. Por ejemplo, actualmente, el foco de las estrategias empresariales está puesto en la Inteligencia Artificial, de lo que se extrae que los empleos del futuro estarán relacionados con ella. El secreto es tener el cerebro entrenado para que sea flexible, abierto y ágil. Esto le facilitará adaptarse a los cambios e interiorizar con mayor rapidez las nuevas disciplinas y productos que puedan surgir.

5. Sobrecarga. La digitalización nos facilita el acceso a la información y al trabajo desde cualquier lugar y dispositivo, un punto positivo si sabemos cuándo desconectar. Esta sobrecarga de información a nuestro cerebro reduce nuestra capacidad de concentración. Todo ello suele traducirse en estrés laboral, lo que repercute negativamente en el rumbo de las empresas. Será muy útil la creación de una cultura de empresa que se preocupe por el bienestar emocional de sus empleados y garantice valores comunes y un buen ambiente laboral, que se traducirá en éxito de la compañía.

La importancia de mantener un proceso de aprendizaje continuo que tenga nuestro cerebro “entrenado” para facilitar la adaptación a las nuevas necesidades del mercado laboral. Los líderes de las empresas deberán promover un aprendizaje ágil, dinámico y entretenido, para despertar el interés de sus empleados por la formación de nuevas habilidades.

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8 motivos por los que la empresa debe darte días -u horas- libres y pagártelos

Los días de vacaciones cotizan al alza para los trabajadores. Lo que muchos desconocen es que ante determinadas situaciones, como por ejemplo, ser miembro de mesa electoral o presentarse a un examen, no deben ser motivos para restar jornadas de descanso a los trabajadores. Por ello, reclamador.es recopila 8 motivos por los que todos los empleados tienen derecho a disfrutar de días u horas libres, sin ser descontados de su sueldo ni de sus vacaciones.

1.Contraer matrimonio

Es uno de los permisos retribuidos más conocidos por los trabajadores. Se trata de 15 días naturales a los que tienen derecho ambos miembros de la pareja. Respecto al derecho a disfrutar de este permiso en el caso de hacerse pareja de hecho, dependerá del convenio colectivo. Si este no recoge nada, los trabajadores que formalicen su relación como pareja de hecho no podrán disfrutar de este permiso, así lo señaló la Audiencia Nacional en una sentencia el 8 de enero de 2018.

2. Buscar empleo

Al contrario que el anterior, este es uno de los permisos retribuidos más desconocidos por los trabajadores. Puede solicitarse únicamente en los casos de despido objetivo y consiste, explica reclamador.es, en 6 horas semanales entre el momento del preaviso del despido objetivo y la finalización del contrato. El preaviso en el despido por causas objetivas es de 15 días.

3. Presentarse a un examen

No por tener un puesto de trabajo, el empleado tiene que dejar de formarse. Por ello, todos aquellos trabajadores que estén cursando estudios reglados podrán disfrutar del tiempo necesario para acudir a examinarse. Esto también es aplicable a los trabajadores que se estén sacando el carné de conducir y deban acudir tanto al examen teórico como práctico.

4. Cumplimiento de un deber de carácter público e inexcusable

Esto es, por ejemplo, ser elegido como miembro de una mesa electoral o miembro de un Jurado Popular para un procedimiento judicial. En dichas situaciones, la empresa está obligada a permitir al trabajador acudir a desempeñar esas funciones y abonarle el día de salario de ese periodo. Este día o días tampoco podrán ser descontados de las vacaciones del empleado, subraya la compañía online de servicios legales.

5. Cambiar de domicilio

Las mudanzas dan derecho a los trabajadores a disfrutar de un día de permiso retribuido, según el Estatuto de los Trabajadores. Sin embargo, son muchos los convenios colectivos que amplían este permiso a dos días o, incluso, más.

6. Acudir al médico

Ya sea para llevar a los hijos menores al médico o por tener que acudir a exámenes prenatales o de preparación al parto, se podrá disfrutar de un permiso retribuido por el tiempo que dure dicha consulta médica. Sin necesidad de tener que recuperar el tiempo empleado.

7. Lactancia de un hijo

Por lactancia de un hijo, el padre o madre tiene derecho a una hora (o fraccionarse en dos) de permiso diario durante 9 meses después de la reincorporación del trabajador de su baja por maternidad o paternidad. También es posible acumular las horas correspondientes a la lactancia y disfrutar de este permiso retribuido de una sola vez.

8. Representación de trabajadores

Los representantes de los trabajadores también tienen derecho a disfrutar de permisos retribuidos para el desempeño de sus funciones. Estos se suelen fijar en cada convenio colectivo.

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15 consejos e LinkedIn para optimizar las entrevistas de selección

LinkedIn acaba de lanzar el e-book gratuito 15 trucos para que tus entrevistas sean más productivas, en el que recoge consejos para los reclutadores basados en la preparación, las primeras impresiones, la evaluación y la valoración del proceso. “Las entrevistas personales son claves a la hora de reclutar talento ya que en los encuentros cara a cara los profesionales de selección pueden obtener mucha información de los candidatos no solo a nivel curricular, sino también en lo que a habilidades sociales se refiere -explica Rosario Sierra, ejecutiva de LinkedIn en España y Portugal-. De hecho, según nuestro último Talent Trends Report, el 92% de los profesionales de talento y gerentes de contratación están de acuerdo en que los candidatos con fuertes habilidades blandas son cada vez más importantes”.

Los 15 consejos se agrupan en cuatro áreas que abarcan la fase previa (prepárate), el durante (evalúa la idoneidad y causa buena impresión) y la fase posterior (reúne las valoraciones):

Prepárate
  1. Define el proceso de entrevista para que los candidatos sepan cómo es el proceso de selección. Así podrás saber si se han preparado bien la entrevista o no.
  2. Utiliza el Planificador en los mensajes InMail para ahorrar tiempo a la hora de concretar la cita.
  3. Comunícate a través de mensajes de texto si hay un cambio de última hora, mejor que por correo electrónico, que puede no leerse a tiempo.
  4. Da ejemplos de las aptitudes interpersonales que estás buscando para que todos los entrevistadores valoren las competencias requeridas de la misma manera. Identifícalas y aporta ejemplos para que sepan cómo interpretarlas.
  5. Haz una lista de preguntas específicas para el puesto. Puedes utilizar el Generador de preguntas para entrevistas de LinkedIn para tener la lista ideal en pocos minutos.
  6. Comunica a los candidatos el método STAR para asegurarte que obtienes la información que buscas por su parte.
Evalúa la idoneidad
  1. Reúnete con los candidatos en un entorno informal que invite a los candidatos a relajarse y bajar la guardia para valorar si utiliza sus aptitudes interpersonales en la vida real.
  2. Organiza audiciones de trabajo para evaluar el rendimiento y observar al candidato haciendo el tipo de trabajo que implica el puesto.
  3. Optimiza las entrevistas a distancia si no es posible que el candidato la haga de forma presencial. Skype, Hangouts y otras herramientas para contactar con ellos mediante una cámara web son útiles.
  4. Reduce el número de entrevistas y entrevistadores para que las evaluaciones sean más precisas, puedas aplicar cambios y aumentar tu rendimiento.
Causa una buena primera impresión
  1. Desactiva las notificaciones para evitar distracciones y deja los dispositivos móviles fuera de la sala para que no sean una distracción, te desvíen del hilo de la conversación y pierdas información valiosa.
  2. Recurre a los mejores entrevistadores de principio a final para mejorar la eficacia del proceso y que tus candidatos se lleven una buena impresión de tu empresa.
  3. Involucra a los directores, siempre que sea posible, para que hablen unos minutos con los candidatos. Poder conocer a sus jefes es una experiencia positiva.
Reúne las valoraciones
  1. Reserva un tiempo para reunir las valoraciones cuanto antes y evitar que nada importante se quede fuera.
  2. Utiliza un formulario de evaluación estándar para simplificar la recopilación de valoraciones de los candidatos. Puedes facilitarles a tus entrevistadores una plantilla de evaluación

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