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Mirar los problemas desde la distancia, una solución para salir de los bucles (obstáculos reiterativos)

¿Cómo podemos acabar con esas situaciones negativas que se repiten día tras día y que nos frustran en la vida?

Aritz Urresti, CEO de goalboxes, nos propone esta #PíldoraDeCambio en la que enseña cómo podemos acabar con esas situaciones negativas que se repiten día tras día y que nos frustran en la vida. Para ellas siempre buscamos salidas rápidas sin pensar que una planificación a medio plazo nos puede ayudar a solventarlas de forma definitiva.

En el ámbito cinematográfico y televisivo nos hemos ido encontrando unos cuantos casos que representan con extremada fidelidad esa sensación diaria de estar viviendo en un bucle continuo, rutinario, repetitivo y, en muchas ocasiones, problemático y agobiante. Para los que vivimos los 80, nos es imposible desvincular esta situación con Bill Murray volviendo una y otra vez al Día de la Marmota en Atrapado en el tiempo, pero hasta Shrek, el ogro más famoso de la animación digital, ha padecido este mal tan habitual dentro y fuera de la pantalla.

Son las suyas historias ficticias basadas en hechos reales, de los que se puede salir si, como ellos, cogemos la sartén por el mango y pasamos a la acción.

La mayoría de nosotros se encuentra prácticamente todos los días los mismos obstáculos, escollos para los que se suelen adoptar soluciones rápidas, enfocadas al corto plazo. Son parches temporales que tiene como fin de salir del bache rápidamente y generarnos un ‘bienestar’ inmediato. Sin embargo, casi todos son problemas a los que podemos poner una solución definitiva con una planificación previa. Y siempre enfocándonos en una meta final, un sueño, un ‘para qué’ a lograr a medio plazo.

Consejos para romper esos bucles negativos que no nos dejan avanzar, según Aritz Urresti, CEO de goalboxes:

1) Romper barreras mentales. Desde pequeños a muchos nos han enseñado que el trabajo es lo más importante, que hay que tener un marcado compromiso con él. O que hay que luchar por la perfección absoluta. O que una quiebra es un fracaso que hay que evitar cueste lo que cueste. Debemos tirar abajo muchas creencias para poder seguir hacia delante de forma positiva, sin miedo y, sobre todo, aprendiendo de los errores.

2) Cambio de hábitos. Romper con ciertas rutinas perjudiciales y cambiarlas por otras más saludables nos ayudarán a ser más productivos y a gestionar mejor nuestro tiempo. Por ejemplo, evitar las reuniones con nuestro equipo de trabajo extensas y plagadas de interrupciones, y plantear otras más concisas y en horas tempranas, en las que sea obligatorio apagar el móvil y no haya nada a la vista que haga perder la atención.

3) Mirar las cosas de forma diferente. Las rutinas que hemos adoptado nos hacen seguir un camino en línea recta como un caballo al que limitan su vista con unas orejeras, sin poder observar las otras vías que tenemos a izquierda y derecha. Es importante intentar observar desde la distancia nuestros problemas que nos atenazan día tras día. Tener amplitud de miras y aceptar que hay distintas fórmulas para llegar a un mismo resultado (para lo que hay que romper las barreras de las que antes hablábamos). Sólo hay que pararse a analizarlas todas y poner en marcha la que más nos convenga.

4) Ver lo positivo que hay en algo negativo: Hemos de ser capaces de encontrar el aspecto positivo de los acontecimientos negativos que vivimos y aprender de ello. Nos va a ayudar a afrontar procesos complicados, a levantarnos con fuerza después de la caída y a conseguir nuevos logros en nuestra vida. Frustrarse sólo sirve para quedarse encajado en lo negativo, no nos va a ayudar a cambiar ni a prosperar.

5) Pensar en un ‘para qué’ a cumplir a medio plazo: Intentar que todas nuestras acciones tengan un objetivo común a lograr a medio plazo nos ayudará a tener motivación y optimismo. Nos ayudará a aprender de esos errores y a ir alcanzando pequeños hitos diarios que servirán para realizarnos.

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No es lo mismo transformación digital que digitalización

David Revesado, Desarrollo de Negocio en Transformación Digital de Sothis

Para alguien nacido antes de 1990, escuchar el nombre de Nokia le evoca un recuerdo acompañado de una sonrisa recordando sus primeros dispositivos móviles tan robustos y con una batería que duraba una semana. En mi caso, recuerdo con especial cariño el 6310i. Creo que era ese modelo, que llevaba por el año 2005, con el que hablaba durante horas y podía salir de casa sin preocuparme de si llevaba o no el cargador.

Aunque lo parezca, esto no es un “Cuéntame cómo paso” de los dispositivos móviles. Pretendía recordar a una compañía que en aquellos años tenía el 40% de cuota de mercado en dispositivos móviles, la empresa más puntera e innovadora de telecomunicaciones, una empresa a la que compañeros míos de carrera se iban a trabajar, ¡a Finlandia!

Mi hijo de nueve años, que maneja cualquier dispositivo de forma innata, no conoce Nokia. Porque Nokia, aunque sobrevive intentando resurgir de sus cenizas, ha estado a punto de desaparecer. Hay largos casos de estudio sobre qué ocurrió con Nokia, pero para mí lo más importante es que no entendió el mercado en el que se movía y la velocidad a la que este avanzaba.

Si llevamos el ejemplo a la pequeña y mediana empresa, cada uno debe de preguntarse si su negocio está preparado para abordar los cambios que el mercado demanda. De esto va la transformación digital, de aprovechar la tecnología para que los procesos de la empresa sean dinámicos y adaptables a un mercado que se mueve a una velocidad de vértigo.

Actualmente,  el error que me encuentro es confundir la digitalización con la transformación digital. Así, digitalizar consiste en convertir un proceso, llamémosle analógico (manual), en uno digital. Por ejemplo, una empresa de distribución que se monta una tienda online ha digitalizado el proceso de venta, pero no lo ha transformado.

La forma de consumir de nuestros clientes, ya sean empresas o particulares, ha cambiado. Nuestra forma de vender debería mutar también acorde a esa demanda, con la tecnología como motor de cambio. Utilizar la tecnología como base es sin duda un primer paso, necesario e indispensable, pero a todas luces insuficiente. Si pasamos de barrer el suelo a utilizar un aspirador  no cabe duda de que hemos aprovechado la tecnología en nuestro proceso de limpieza, pero la pregunta es ¿lo hemos mejorado? En cambio, si utilizamos un robot aspirador conectado a la red wifi, controlado por un sistema de cámaras y monitorizado desde nuestro móvil en cualquier sitio, podemos hablar de un proceso transformado.

Toda empresa ofrece a sus clientes un conjunto de productos o servicios. La transformación digital tiene como objetivo optimizar ese portfolio, mejorar su propuesta de valor, lo que la hace diferente de sus competidores. Así pues, transformar un proceso es aprovechar la digitalización para ser capaz de adaptarlo a lo que realmente el mercado demanda. De eso va la transformación digital, de entender que las nuevas tecnologías han generado y generan continuamente nuevas oportunidades de negocio que una empresa con métodos tradicionales no puede abordar.

Hace unos años, conocí una pyme que se dedica a la fabricación de piezas de plástico. Esta empresa trabajaba con partes de producción que se generaban en hojas Excel y se imprimían para llevar a la fábrica. Después, los operarios de la línea los rellenaban manualmente. El proceso finalizaba con una persona de oficina que se dedicaba ocho horas al día a introducir esos partes en el ordenador. De nuevo vislumbramos el uso de la tecnología, pero sobre procesos mal diseñados.

Volviendo a nuestro ejemplo de antes, esta empresa comenzó con la adopción de un sistema de planificación empresarial que generaba las órdenes de trabajo. Introdujimos un sistema de tabletas en la línea de fábrica donde los operarios completaban en tiempo real la información que antes rellenaban en papel. Por último, en esta fase inicial implementamos una tienda online B2B para sus clientes nacionales e internacionales. Aunque resultó un cambio considerable, estas mejoras no suponían una transformación digital, simplemente habíamos convertido los procesos manuales en procesos automáticos y le habíamos dado presencia en las redes.

La transformación comenzó a partir de ese momento. Disponía en tiempo real de su información de producción. Al implementar un sistema de análisis (Business Intelligence), la empresa descubrió que era capaz optimizar sus tandas de producción optimizando el coste por pieza y generando un excedente de producción. Asimismo, comenzaron a optimizar la priorización de los pedidos, lo que le permitió dar mejor respuesta a sus clientes. Empezaron a distribuir en su tienda online los excedentes de producción vía ofertas en nuevos mercados internacionales y un largo etcétera.

La lista de procesos que hemos transformado es enorme: un sistema de planificación y secuenciación automática de producción en planta, un sistema de gestión inteligente de almacenes, un sistema de digitalización de documentos, un sistema de gestión automática de tesorería, etc. Cada uno de esos proyectos ha tenido un retorno de inversión medible basándose en las nuevas posibilidades de negocio que generaba. Eso es transformación digital.

Seguro que, si citamos nombres como Amazon, Booking, Airbnb o Uber, cualquier persona se familiariza con la idea. Estas empresas han amenazado a los mercados tradicionales gracias a dos cosas fundamentales: han sido capaces de entender que el mundo y sus necesidades han cambiado y han aprovechado las posibilidades de la digitalización para ofrecer lo que el mercado demanda en cada momento

Por todo ello, está en la mano de nuestras empresas decidir si quieren abrazar la transformación digital, y prepararse para el presente y el futuro, o ser Nokia y mantener sus procesos tradicionales mientras el mundo de alrededor cambia de forma vertiginosa.

 

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¿Cómo identificar a los líderes de conocimiento y convertirlos en aliados para la estrategia?

Las compañías internacionales trabajan diariamente en distintas partes del mundo. Esta dispersión geográfica dificulta en ocasiones la transferencia de conocimiento dentro de la organización, pero existen empleados que sobresalen en términos de influencia o liderazgo y que pueden convertirse en aliados estratégicos en este sentido.

Sin embargo, los referentes no siempre lo son de forma oficial por su puesto, sino que dependen de la opinión de sus compañeros. Por ello, es fundamental conocer cómo se relacionan los empleados e identificar a las personas que actúen como líderes de conocimiento, con el fin de hacerlo más visible y accesible. El Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) ha trabajado con Repsol en la identificación y calificación de los referentes técnicos de uno de sus procesos, cuyo resultado es una red de expertos internacional.

AROS (Análisis de Redes Organizacionales y Sociales) ha sido la herramienta utilizada para detectar a estos influencers dentro del proceso Upstream de Repsol, que engloba las acciones de exploración y producción de petróleo y gas natural. Estos proyectos pueden durar entre siete y trece años y se desarrollan en países de los cinco continentes, por ello es tan importante localizar a estos referentes y su influencia.

En concreto, el análisis parte de una encuesta relacional en la que los empleados participantes debían seleccionar a quienes consideraban referentes técnicos en su área de expertos. A su vez, debían calificar a estos referentes en términos de accesibilidad, compromiso, facilidad de trato, aportación de soluciones innovadoras, etc. Estas cuestiones han dado como resultado una red de expertos que AROS segmenta por diversos grupos de interés: país, negocio y nivel jerárquico, entre otros.

Este es el principal resultado del proyecto: la identificación de un conjunto destacado de referentes técnicos y su caracterización en base a diferentes aspectos. Con esta información, se puede detectar qué grupos están mejor o peor conectados, la transferencia de conocimiento entre roles o la interacción entre países.

Repsol ha podido evidenciar elementos y relaciones a nivel organizacional para configurar un plan de acción que cuente con los referentes técnicos detectados mediante AROS como aliados estratégicos. Además, este trabajo permite enriquecer su gestión de talento, complementando sus métricas tradicionales de evaluación de competencias con métricas resultado de la visión del propio conjunto de técnicos, lo que les confiere más valor.

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Tres riesgos que pueden acabar con el éxito de una empresa

A pesar de ser el motor de crecimiento de la economía mundial, las empresas con menos de 250 trabajadores se enfrentan a grandes desafíos para mantener sus cuentas en positivo. Uno de los más importantes es el retraso en los pagos.

Los retrasos en los pagos que afrontan muchas pymes es uno de los principales riesgos que puede echar por tierra el éxito de un negocio, los expertos han identificado otras obligaciones de pago que las compañías deben tener en cuenta en su balance empresarial para evitar que la compañía atraviese dificultades financieras:

 

1• Financiación a corto plazo. Uno de los errores más comunes de las organizaciones es financiar proyectos de largo plazo con instrumentos cortoplacistas. Con ello, se corre el riesgo de tener que amortizar el préstamo antes de que la inversión en sí haya comenzado a dar sus frutos, creando graves problemas de liquidez en la compañía.

2• Plazos y deudas domiciliadas. Son las denominadas deudas ‘gota a gota’, es decir, aquellas que se pagan poco a poco. En esta opción, que en algunos casos puede resultar atractiva para la empresa, se deben tener muy en cuenta los intereses derivados de este tipo de financiación, ya que podrían superar al capital.

3• Solicitar créditos en otras divisas. Estos productos, indicados principalmente para empresas que realizan operaciones de importación o exportación de bienes y/o servicios, tienen como objetivo conseguir una financiación más económica que la que se obtendría solicitando el préstamo en euros. No obstante, sus riesgos son elevados, pues las divisas elegidas (dólares, euros o yenes, normalmente) cotizan diariamente en el mercado y sus cuotas pueden oscilar bruscamente a lo largo del tiempo. Por esta razón, exigen un mayor seguimiento por parte de la empresa titular.

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Para 2022, 1 de cada 5 trabajadores estará relacionado con la Inteligencia Artificial

¿Es posible que gracias a los avances en Inteligencia Artificial, una máquina pueda alcanzar el mismo conocimiento que una persona tarda en aprender 20 años? Gracias al Deep Learning sí es posible.

Esta subsección de la IA se compone de un sistema de algoritmos que imitan el comportamiento del cerebro humano a través de una red de neuronas artificiales. En este sentido, el desarrollo tecnológico actual persigue que las máquinas sean capaces de autoprogramarse, que aprendan de su propia experiencia, siendo capaces de tomar decisiones por ellas mismas. De tal forma, la intervención humana en un futuro se limitará al aprendizaje supervisado.

El afán por construir máquinas complejas (robots) con características similares a la inteligencia humana es una realidad. Su auge provocará que el Deep Learning se convierta en una de las áreas que más solicitadas en los próximos años. La demanda de profesionales especializados en Big Data y Machine Learning ha aumentado exponencialmente según el informe Profesionales Big Data: análisis actual y perspectivas de futuro. Además, IMF Business School calcula que para 2022 el trabajo de 1 de cada 5 personas estará relacionado con la Inteligencia Artificial.

Los avances e investigaciones en este campo han ido en aumento y IMF Business School ha enumerado algunos usos de Deep Learning en la actualidad:

Hoy en día se pueden encontrar máquinas capaces de leer una matrícula, reconocer caras u objetos en personas. Además, se habla de niveles de eficiencia cercanos al 100% (un 99,4%), según Hewlett Packard Enterprise. También se está aplicando a los asistentes de voz de los teléfonos móviles o chatbots, que aprenden a la vez que se les pregunta o se habla con ellos.

Y en la  salud no se han quedado atrás. Existen máquinas capaces de leer y hacer una radiografía de manera autónoma y mucho más rápida. Por este motivo, el perfil de científico de datos se ha convertido en uno de los más demandados por las empresas en los últimos tiempos.

Otro gran hito dentro de este sector fue el vivido el pasado mes de noviembre. Un grupo de investigadores reprodujeron grabaciones de personas hablando a pacientes con epilepsia durante una cirugía. De esta forma, pudieron registrar, gracias al uso de métodos de Deep Learning, qué neuronas se activaban mientras los pacientes procesaban el sonido con excelentes resultados.

En este sentido, desde IMF Business School son conscientes del auge de estas nuevas tecnologías en múltiples sectores y han desarrollado un nuevo programa especializado en Deep Learning y valorado entre los mejores másteres en este ámbito e Inteligencia Artificial.

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Cómo conseguir ser más feliz en tu trabajo

Un buen clima laboral, la motivación, un cómodo espacio de trabajo, la oportunidad de desarrollo profesional y el reconocimiento de su trabajo, son las claves para que seamos felices en el trabajo.

¿Eres feliz en tu trabajo? Muchas personas responden que no, porque su trabajo les crea frustración o no les permite hacer todas aquellas cosas que le harían feliz en su tiempo libre. Y es que, de media pasamos un tercio de nuestras vidas en el trabajo. Es decir, en tan solo un año esto equivale a 251 días o más de 2.000 horas dedicadas a estar en la oficina. Es por este motivo que el trabajo ejerce sobre nosotros una enorme influencia sobre nuestro estado de ánimo.

Por este motivos cada día más empresas apuestan por la felicidad en el trabajo como fórmula para lograr el bienestar de su empresa a través de un buen clima laboral, la motivación, un cómodo espacio de trabajo, la oportunidad de desarrollo profesional y el reconocimiento de su trabajo.

Esto repercutirá directamente sobre el compromiso del trabajador ante su lugar de trabajo y a la vez se incrementará su productividad hasta un 30%. Los beneficios no redundan solo en la productividad, está comprobado que los trabajadores que están contentos con su trabajo y sus condiciones laborales pueden aumentar su creatividad en un 86% y mejoran sus índices de salud hasta un 20%.

En este contexto, es importante que las compañías adquieran conciencia sobre las ventajas de convertirse en lugares cada vez más agradables, donde ambas partes, empleado y empleador, puedan obtener resultados positivos, beneficiándose entre sí. Un ejemplo de empresa que se preocupa por la felicidad es la mallorquina habitissimo. Esta empresa pionera en incluir la felicidad de sus empleados como uno de los objetivos más importantes de la empresa, ha desarrollado el proyecto ‘Happiness’ con el objetivo de que las personas puedan sentirse realizadas y hagan lo que más les gusta con los medios que les sean más cómodos para lograrlo.

Nuestro objetivo es que las personas que trabajan en habitissimo no sientan que son un número o un recurso, sino que son lo más importante de la empresa”, afirma Lidia Nicolau, directora del departamento Personas, Felicidad y Cultura.

habitissimo fomenta la cultura corporativa para impulsar la felicidad en la empresa. La empresa rechaza los despachos cerrados y apuesta por los espacios abiertos donde fluyan ideas e información. Esto permite mejorar la comunicación y favorecer las relaciones sociales. “Pasar buenos momentos con los compañeros ayuda a que el trabajo fluya mejor y que sientas que tienes un punto de apoyo sobre el que sostenerte”, afirma Lidia Nicolau. Otro punto que ayuda a impulsar el trabajo en grupo es utilizar la actividad social como hábito saludable. “Dedicar tiempo a actividades que nos ayudan a desconectar del trabajo hace que nuestra mente y cuerpo estén más descansados y predispuestos”, afirma.

Otro punto a tener en cuenta es que las personas felices se implican más en las relaciones laborales y con la propia empresa. Potenciando la felicidad en el trabajo, se suplen muchas de las carencias que pueda presentar una tarea, ya sea por repetitiva, por poco estimulante o por su elevada dificultad. Fomentando el aspecto positivo de las personas hacemos que aquella merma sea minimizada por el compromiso para con la compañía.

Otro aspecto para conseguir la felicidad en el trabajo es la apuesta de la empresa por la conciliación. Este equilibrio entre la vida personal y la laboral cobra cada vez más fuerza dentro de las organizaciones, lo cual ha implicado y a la vez permitido, reorientar programas de retención del talento y compensación salarial, que a la vez repercuten en mejoras en el clima organizacional y la generación de compromiso por parte de los empleados con sus empresas.

Otra de las acciones claves para impulsar la felicidad entre sus empleados es fomentar los hábitos saludables entre sus empleados. Por este motivo la empresa alienta a llevar una dieta equilibrada rica en proteínas, vitaminas y fibra, porque ment sana in corpore sano.

¿Qué estás haciendo en tu Empresa para ser más Saludable?

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