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Director de IT y RRHH, perfiles estratégicos en 2020

Según datos de Setesca Talent, los perfiles de director de informática y director de recursos humanos serán claves en la estrategia de la empresa y experimentarán un alto nivel de rotación

Tal y como se destaca en un informe publicado por Linkedin y según los datos obtenidos por Setesca Talent, división de identificación y captación de talento profesional, las funciones con mayor rotación en el mercado son las de CIO y la de HR Manager. En estos momentos, igualan a las de marketing y las de comercialización, funciones tradicionalmente con alto nivel de rotación. Los perfiles de director de informática y de director de recursos humanos se han convertido en perfiles claves en la estrategia empresarial y lo serán aún más de cara al año que viene.

Mejoras competitivas que aporta la tecnología

Por lo que respecto al ámbito TI “las empresas están entendiendo realmente las mejoras competitivas que puede aportar la tecnología. Los principales focos estratégicos los están poniendo en una orientación al cliente y eso se traduce en la necesidad de herramientas para el conocimiento, la segmentación y la interacción con el cliente, así como para la internacionalización” analiza Jordi Damià, CEO de Setesca Talent. Por esto, es clave la implementación de herramientas y procesos que faciliten estrategias de crecimiento y aprovechen la potencia de nuevas soluciones digitales. Del mismo modo, en estos momentos, las compañías buscan la mejora y eficiencia de procesos, menor time-to-market y descubrir y aplicar las herramientas digitales disponibles para mejorar cada uno de los procesos de la empresa.

Orientación de los RRHH hacia el desarrollo y retención del talento

Por otro lado, en el área de los recursos humanos, existe una mayor orientación de la función hacia la selección, desarrollo y retención de talento.

El cambio en el modelo estratégico impone que también los perfiles de la compañía cambien, y no solamente los perfiles sino también las políticas de RRHH y los propios modelos organizativos” apunta Damià.

Todo esto implica el crecimiento de empresas que impulsan políticas de innovación en sus organizaciones o incluso aquellas que se plantean el propio modelo de organización.

Las palancas de soporte frente a una potencial desaceleración

En el caso de una desaceleración económica, estos perfiles son la clave. Por lo que respecta a los profesionales informáticos, porque facilitarán la máxima automatización de procesos mediante herramientas como RPA (Automatización de procesos administrativos), o los sistemas predictivos avanzados mediante inteligencia artificial. Y en cuanto a los perfiles del área de recursos humanos porque será el departamento que tendrá que ser capaz de impulsar nuevos modelos organizativos, de orientación a resultados como OKR o de innovación y creatividad.

Tal y como se apunta desde Setesca Talent, por todo ello, disponer de los mejores sistemas de información y de la mejor política de recursos humanos es crítico para una eficaz gestión. Para conseguirlo las empresas deben dar mayor relevancia estratégica al director de informática y al director de RRHH.

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Webinar: Entornos saludables como herramienta para el compromiso y la gestión de personas. Caso Orange: Fresh Program

Las empresas ya no hablan sólo de prevención de riesgos laborales, sino de salud en un sentido global, organizacional y transversal.

En esta webinar se analiza cómo los programas de empresa saludable potencian el compromiso y las palancas que ofrecen estos métodos para la gestión de personas, mediante la escucha activa y la gestión de la diversidad.

Se presenta el caso de Orange, con su programa de empresa saludable Fresh Program. Mónica G. Ingelmo, Manager de Beneficios, Administración HR y Salud Laboral en Orange, ha sido la encargada de impartir este webinar, organizado por ORH.

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No hay peor ciego que el que no quiere ver: Estrés y mindfulness

¿Por qué todo el mundo quiere formarse en Mindfulness? Antes hablabas de un curso de gestión del estrés y nadie quería aceptar que su empresa generaba estrés.

Hoy día estás haciendo un curso de mindfulness y tienes prestigio. Como bien sabemos los que llevamos unos años en Recursos Humanos, los términos de moda nos invaden para responder a necesidades humanas.

El coaching era la necesidad de conversar, las competencias eran la necesidad de operativizar la personalidad y el mindfulness es la necesidad de gestionar el estrés.

Bienvenida esta moda, siempre y cuando no caigamos en el panteísmo de pensar que la herramienta de gestión (mindfulness) justifica el no actuar sobre lo que genera estrés. Está bien que dotemos a las personas de estrategia para relativizar la importancia de un entorno estresante, pero también es importante interesarse en cambiar y mejorar el entorno.

No hay peor remedio que cambiar la forma de percibir la realidad para pensar que lo estamos mejorando. Estoy de acuerdo con la “actitud Viktor Frankl”, que trata de relativizar todas las penalidades hasta transformarlas en obstáculos superables, pero siempre y cuando sea un medio para poder intervenir en mejorar el ambiente.

Por un lado está bien el relativizar las penurias de un campo de concentración para sobrevivir, pero por otro hay que apoyar al ejército aliado para derrocar el régimen nazi. Yo resumo estas conductas con este refrán tan español de que: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. En multitud de ocasiones me encuentro con creyentes en paradigmas varios, que se obnubilan y niegan la realidad, seguidores de sectas pseudocientíficas que encierran la realidad en su explicación.

Me ha pasado con el coaching ontológico, el PNL, el eneagrama, etc., espero que no nos pase con el magnífico concepto del mindfulness. No podemos ser ciegos por no querer ver que la realidad es más grande que nuestra teoría.conceptos rh 35

El mindfulness es una gran técnica para gestionar nuestra dedicación diaria, de grandes beneficios para la empresa y para las personas, especialmente a la inversa, y ante todo, sirve para poner foco en tu cambio como base para cambiar la realidad, que es el argumento básico para conseguir hacer las cosas.

En un libro de David Michie, “Por qué el mindfulness es mejor que el chocolate” (Ed. Aguilar, Diciembre 2015), quedan claras sus ventajas y me encanta su definición, por sencilla y divulgadora. Nos dice que el mindfulness es definido por tres pautas:

1. Prestar atención al momento presente. Cambiar el “modo narrativo” de la vida que dicen los neurocientíficos y pasar al “modo directo” centrándonos en los sentidos; de contarnos nuestro presente a vivir o respirar dicho presente.

2. De forma deliberada. Hay que entrenar y dedicar tiempos para hacerlo, especialmente si eres principiante, porque el día a día y las prisas necesitan que te estés narrando continuamente y no simplemente respirando. Debemos elevar a la consciencia nuestras sensaciones vitales.

3. Sin emitir juicios. Como decía en un libro Rosa Montero, cada uno tenemos a “la loca de la casa” que es nuestra mente enjuiciando y catalogando la realidad. Nuestra mente racional es aquel continuo juez que etiqueta la realidad como buena y mala, y condiciona nuestras conductas.

Creo sinceramente en la utilidad del mindfulness como técnica de mejora de tu experiencia empleado, pero debemos salvaguardar su fuerza haciendo algunas intervenciones que les eviten que se queme como paradigma evocador pero no práctico. De aquí los siete consejos (como los siete sabios de Grecia) que me surge para hacer que este paradigma siga dándonos tantas alegrías:

1. Superar la separación Oriente/Occidente. Estoy harto de que se identifique el mindfulness con la cultura oriental y el estrés a la cultura occidental. Aquellos que conocemos la historia hispanorromana reconocemos que el mindfulness era practicado por los romanos.

En las villas romanas, como la magnífica de La Olmeda en mi tierra de Saldaña (Palencia), se observa una vida con mindfulness, sus termas, sus jardines, sus salones temáticos según el día, su orientación al sol, a la luna…; por tanto, hay que destacar que en Occidente había una forma de mirar con mindfulness. Son los romanos, como decía Horacio, los que tienen varios conceptos muy de atención plena como “Beatus ille” (Dichoso aquél), “Carpe diem” (Atrapa el día), “Locus amoenus (Lugar ameno) y el que más me gusta que es “Tempus fugit” (Tiempo que vuela). En fin, que nuestros antepasados hispanorromanos tenían el mindfulness en su día a día, y que posteriormente ha pasado a la cultura popular a través de la filosofía de vida rural, tan cercano a respirar la escarcha, sentir la plegaria y oler el amor que se practicaba en el día a día.

2. No echar la culpa a la infoxicación. Hay personas que practican el mindfulness por la tensión informativa del día a día. El tecnoestrés no deja de ser una forma moderna de las exigencias del entorno. Si antes teníamos unos horarios fijos y sólo pensábamos en el trabajo en el momento que estábamos físicamente en el trabajo, hoy día, la desubicación de las obligaciones laborales nos lleva a no tener tiempo determinado de ocio y/o trabajo.

Pues bien, volvemos al mundo rural, en este entorno hay obligaciones diarias inexcusables, principalmente si eres ganadero, y no por ello estamos estresados. Es decir, el caminar con las obligaciones debe darnos el poder de la flexibilidad de entender el trabajo.

La presión informativa empieza cuando uno no sabe gestionarse personalmente. Si un mail no puede dejarse de contestar, si un whatsapp me obliga a responder, en cierto sentido estamos visualizando la flexibilidad de los medios como nuevos dictadores temporales. Hay que librarse de ladrones de vida enmascarados de tecnología y plantearse tiempos de observación, gestión, reflexión y duración. Este modelo, que me lo enseñó un sargento en la mili, siempre me encantó. Decía el sargento Rebollo que en el día había que observar (leer El Marca), gestionar (hacer la instrucción), reflexionar (echarse la siesta) y divertirse (irse al bar). Y lo mejor que decía era que no era pleno si le faltaba alguna de las cuatro actividades diarias.

El tecnoestrés es la forma actual que el ambiente nos requiere para dar nuestra mejor versión de nuestra libertad de atención. El problema no es el ambiente sino cómo lo vivimos y cómo lo transformamos.

3. Meter la meditación en tu día a día. Hay gente que no valora la modorra de la siesta, el café matutino con el periódico (ipadiano), las duchas inspiradoras, el gin tonic conversado, el vino en la cocina, etc. Multitud de ocasiones para meditar, para quitarte el piloto automático del hacer cosas, del querer llegar, de criticar, de enjuiciar… simplemente hay que vivir.

Hay una frase maravillosa de Bimba Bosé que habla sobre que cualquier ocasión del día “no es algo que decides, es una oportunidad que aprovechas”. Tan importante es querer hacer como querer ser. Tan importante es proteger estos tiempos personales (no confundir con tiempos familiares) para tener un mindfulness en tu día laboral. Las liturgias y los rituales de meditación se necesitan para aprender o para recordar al hacedor que hay que tener tiempo para ser.

4. Superar el sentimiento de soledad. Como dice Thich Naht Hanh, “las personas sufrimos porque estamos secuestrados por nuestros juicios”. Creemos que estar solo significa que no eres apreciado. Saber estar y ser en soledad es una gran cualidad ya que, a fin de cuentas, nacemos y morimos solos.

En esta sociedad donde la conectividad y el estar acompañado está tan sobrevalorado, caemos en pensar que el olvido y la soledad son nefastos cuando es una necesidad humana para ser. Como decía Gilles Deleuze, “no es el deseo el que se convierte en necesidad, es todo lo contrario, son las necesidades las que se convierten en deseo”. Es verdad, debemos desear nuestra soledad, tras vivir socialmente en todos los momentos, pues la reflexión en soledad te da percepción y altura a las relaciones sociales.

Yo tengo que dar las gracias a esas misas largas de mi infancia en los 70 porque me enseñaron a pensar en soledad. La misa me servía para tener una experiencia de pensamiento en soledad, primero pensaba en mis sueños, luego en mi realidad y al final de la Eucaristía ya había repasado toda la semana. Aunque algún empellón del cura me llevé, aprendí a estar bien en soledad conmigo mismo. Estar sólo te sirve para apreciar y valorar las relaciones sociales.

5. Centrar la técnica y no elaborar teorías. Como todo paradigma exitoso, hay multitud de libros quincallas alrededor que hay que obviar. Muchos caen en un excesivo elogio de la meditación, convirtiendo una técnica casi en una teoría.

El mindfulness simplemente es una técnica para buscarte a ti mismo, para ser tú mismo, pero no es una teoría. Hay multitud de aficionados a la psicología, tan perniciosos como el psicólogo que psicologiza la realidad, que han descubierto América en estos tiempos con la meditación. Hemos escuchado multitud de memeces orientales, de libros de autoayuda más para los autores que para ti, y ante todo, mensajes interesados para vender su libro. Como decía Abraham Lincoln, “se puede engañar a alguien siempre, a todo el mundo alguna vez, pero no a todos indefinidamente”.

6. Utilizar la neurociencia como holismo. Hay directivos obsesionados con la neurociencia como explicación total de la realidad. Sin duda que los descubrimientos neurocientíficos son avances a analizar e integrar, pero no debes olvidar una visión integral de la realidad. Centrarse sólo en la neurociencia y desprestigiar otras ciencias, como la Psicología, nos empequeñece. Aquellos que conozcan el modelo cognitivo-conductual de una terapia cognitiva nos darán la razón. Cuando este modelo asegura que no hay una relación causa-efecto entre la realidad externa y nuestras emociones, sino que es la forma como interpretamos los acontecimientos como es nuestra forma de pensar, y al fin, lo que nos hace felices o infelices, es tan válido como saber exactamente el funcionamiento de las neuronas espejos. Debemos avanzar en diversas áreas de conocimiento para tener una visión integral e integrada de la vida humana.

7. Reducir el fin a la felicidad. Hemos de pensar que todo lo hacemos para ser feliz es encerrar la vida en un marco de continuos sinsabores; aceptar que la infelicidad es un paso para apreciar la felicidad es el principio de tu propia felicidad; que la felicidad debe surgir en el camino y que contar la superación de la infelicidad es en sí mismo una felicidad. Hacer mindfulness como proceso de vida, que a veces estamos en infelicidad y otras en felicidad, es una visión más realista. No quiero más vida utópica de eterna felicidad porque no sería realista. Como decía mi abuelo, “hay que saber tocar las campanas a muerte para saber voltear mejor las campanas de fiesta”, y aquellos que aprendimos a tocar una campana lo sabemos. La felicidad me recuerda el pensamiento de R.W. Emerson que decía: “El regalo más grande es dar una parte de ti mismo”, lo importante para ser feliz es el esfuerzo continuo de tu ser para hacer feliz a los demás.

En fin, hay que vigilar que el discurso del mindfulness no se centre en gurús orientales, en tecnoestrés, en posiciones flor de loto, en estar solo en oscuras habitaciones, en creerse que es una teoría de la vida, en justificar todo por la neurociencia y en acabar con la dictadura de ser un feliz eterno.

El mindfulness es una gran herramienta (un gran siervo para un gran señor que es la vida) que debemos integrar en nuestra vida como algo racional. Lo normal es que no tengamos tiempo para ser persona y para vivir la vida. En fin, a este gran término anglosajón le viene como anillo al dedo nuestro refrán: “No hay peor ciego que el que no quiere ver” o como decía mi hijo (que no sabía decirlo): “No hay peor vista que la de un ciego”. Monta tanto que tanto monta.

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Tips para trabajo flexible: cómo trabajar desde casa

Cada vez más las formas del trabajo están cambiando: freelance, planes de conciliación, implantación de políticas de teletrabajo e incluso trabajar en remoto sin oficinas.

Aquellos que han crecido y entrado al mercado laboral con este modelo ya establecido, puede que no tengan problemas para adaptarse a trabajar desde casa. Sin embargo, para aquellos que estaban acostumbrados a trabajar en una oficina, con un horario establecido, puede ser complicado acostumbrarse a organizar su propia jornada y convertir su hogar en su centro de trabajo.

En Happyforce lo saben muy bien. Desde el inicio, esta empresa creada en 2015 y que ya cuenta con clientes en Europa, Latinoamérica, Medio Oriente y Estados Unidos no ha contado con oficinas físicas y todos sus empleados teletrabajan.

Por ello, y desde su propia experiencia, en Happyforce han elaborado una pequeña guía con la que ayudar a los profesionales que teletrabajan a sacar el máximo partido a sus horas y, sobre todo, a perder el miedo a una forma de empleo cada vez más frecuente.

Cómo establecer tu espacio cuando trabajas desde casa

Para muchos, trabajar desde casa es como un sueño. Dejar atrás atascos, las luces fluorescentes y ponerte tu propio horario. ¿Parece fácil, verdad? Sin embargo, no siempre lo es. Para que funcione es necesario crear las fronteras que dividen el trabajo de las rutina del día a día, aunque ambas tengan lugar en el mismo espacio físico. Estos son algunos consejos de Happyforce para lograrlo:

• DEPENDE DE TI. Poner tus propias fronteras es parte de tu trabajo. Ahora que no tienes un jefe diciéndote dónde y cuándo trabajar, ahora tú eres el responsable.

• TEN UN ESPACIO DEDICADO PARA TRABAJAR. Crear un espacio dedicado únicamente para trabajar, alejado de las interrupciones de otras personas. Este consejo te ayudará a estar en un ambiente de concentración y aprovechar el tiempo al máximo sin distracciones. Lo que se viene llamando: ser productivo.

• USAR DISPOSITIVOS SEPARADOS. Si quieres llevar la separación del espacio de trabajo un paso más allá, prueba a usar dispositivos diferentes para trabajar y para el ocio: portátil y iPad. O crea dos cuentas de usuario en tu equipo.

• ESTABLECE TUS HORAS DE TRABAJO. Si es posible establece un horario fijo en el que realizas tu trabajo. Esto te ayudará a dos cosas. Primero, esto te servirá para que el resto de compañeros sepan cuándo estás disponible o no. En estos horarios establecidos, no olvides incluir tiempos de descanso también, porque a veces trabajar desde casa absorbe tanto que no somos conscientes de que hay que parar. Por último, establecer horas de trabajo te ayuda a dedicarle el tiempo que necesita a tu familia, a no estar absorbido veinticuatro horas por el trabajo.

• ESTABLECE LAS EXPECTATIVAS. Deja claro a tus familiares, huéspedes o compañeros de piso cuáles son tus necesidades durante las horas de trabajo.

• NO ESTÉS SIEMPRE DISPONIBLE. No tienes que contestar a todo en tiempo real, tu mente necesita también periodos de desconexión.

• PRACTICA A DECIR NO. Practica priorizar tu tiempo y poner el foco en lo que es importante. Recoger el lavavajillas o tender la lavadora a las 10 de la mañana generalmente no lo es.

• ORGANIZA LAS TARDES. Un momento complicado durante el día, si tienes hijos, es cuando llegan a casa después del colegio. ¿Qué hacer? No lo dudes, disfruta de ellos, haz los deberes juntos y jueguen hasta que todo esté más controlado para volver a retomar el trabajo. En el caso contrario, la situación te va a crear ansiedad al principio puesto que si no te organizas no vas a disfrutar de tus hijos y tendrás la sensación que no estás sacando el trabajo adelante

• CREA TU RITUAL PARA EMPEZAR Y TERMINAR DE TRABAJAR. Hacerte un café, unos estiramientos, ponerte al día con las noticias. Una rutina ayuda a tu mente y cuerpo a pasar de un contexto a otro suavemente. Esto puede incluir un paseo o un tiempo de running antes o después de acabar la jornada, lo que además de ayudarte físicamente, te ayudará a separar ambos momentos.

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Desafíos organizacionales frente a la crisis

Por Elizaveta Hodireva, Directora DNA Human Capital

Sin duda han sido días críticos y de mucho estrés para todo el país. La transformación social que están exigiendo los chilenos en las calles ha empujado también a las empresas a repensar la forma de trabajo que, hasta el momento, tenían instaurada. Muchas se vieron obligadas a implementar jornadas de teletrabajo y horarios flexibles. Este nuevo escenario ha implicado desafíos tanto para las compañías como para los colaboradores que no solo se han enfrentado a estas nuevas modalidades de trabajo, sino que han debido lidiar con la ansiedad y la preocupación que genera este momento.

Ante este tipo de situaciones, el rol del líder es crucial. Lo indicado es tomar una actitud tendiente a abrir la comunicación para poder entender el contexto de sus colaboradores y de la misma compañía. La información fluida se torna vital en momentos como éstos en los que la vida profesional y personal se ven fuertemente afectadas. El líder debe ser empático y con capacidad para generar una confianza más allá de lo profesional.

Si bien las empresas están invirtiendo menos en desarrollo organizacional y han postergado ciertas inversiones, se han enfocado en crear planes de contención para resguardar la seguridad de sus colaboradores, para comprender la situación particular de cada uno y entender cómo se están viendo afectados para poder tomar medidas internas.

Este es un buen momento para detectar liderazgos naturales que puedan influir en los equipos de forma positiva, pensando e instaurando nuevas formas de pensar y trabajar y que permitan sobrellevar de mejor forma el sentimiento de pesimismo comunitario. En estos momentos es importante generar instancias de colaboración y de comunicación fluida y transparente. La nueva realidad ha exigido también nuevas formas de trabajo y es un desafío, tanto para los líderes como para los colaboradores, adecuarse a ella de la mejor manera posible.

Los tiempos de transformación son también una buena oportunidad para replantearse la forma de hacer comunidad empresarial y fomentar la unión de equipo, tal como grupos de distintos sectores sociales se han unido para impulsar mejoras en el país, las compañías deben tomar lo bueno de este sentimiento de colectividad para fortalecer el clima laboral y dar soporte efectivo a quienes componen la familia corporativa.

Elizaveta Hodireva, Directora DNA Human Capital

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La Transformación Cultural para la Supervivencia de la Empresa

Axis Corporate y LLYC presentan las conclusiones de su informe “la transformación cultural para la supervivencia de la organización”, que analiza las diferentes palancas necesarias para lograr una buena y eficiente gestión del cambio alineado con la transformación cultural.

Fallar en detectar las nuevas tendencias y los cambios en los que se traducen es crítico para la supervivencia empresarial. Esta es la conclusión principal del estudio sobre “la transformación cultural para la supervivencia de la organización”, presentado por Axis Corporate y LLYC. Actualmente, el avance de la tecnología está poniendo de manifiesto la necesidad de un cambio cultural y digital, además de una transición en el modelo de negocio, un cambio en la tipología de estructura interna y una cultura que involucre más a los empleados.

La meta final que persiguen las organizaciones con sus transformaciones culturales, según constata las dos consultoras, es la de optimizar la empresa. Para conseguir una buena alineación con la plantilla, los objetivos que fijen para implantar el cambio deben ser SMART (Specific, Measureable, Achievable, Relevant, Time bound), es decir, específicos, medibles, alcanzables, relevantes y situados dentro de un marco temporal. En este proceso, los empleados son un factor clave: si sienten este cambio como propio lo adoptarán y lo harán suyo.

El informe distingue los trabajadores de una empresa en cuatro grupos según la forma de reaccionar frente al cambio: Apóstoles, que sienten los colores de la empresa y tienen una actitud positiva; Rehenes, que están comprometidos con la organización, pero se sienten intimidados por el cambio; Mercenarios, se adaptarían a regañadientes sintiendo muy lejano el propósito de la compañía y, finalmente, Tóxicos, a quien no le gusta la empresa ni su trabajo.

La comunicación en la gestión del cambio, aspecto clave

El estudio revela que existen varios motivos por los que un intento de cambio cultural puede resultar un fracaso, como por ejemplo la falta de compromiso por parte de los líderes, una resistencia al cambio por parte de los empleados o una mala comunicación interna. Además, una definición poco clara de la cultura, un apoyo inadecuado de los líderes o pasar por alto objetivos no permiten conseguir la meta deseada.

Según otros estudios del sector, una de cada tres compañías fracasa en su intento de implantar un nuevo modelo de cultura organizacional. Un dato que muestra la necesidad de establecer una hoja de ruta con objetivos tangibles que permita gestionar de una manera más eficiente este proceso de cambio y que logre además la implicación de todos los empleados.

En el informe se recomienda cuatro acciones para conseguir el cambio deseado: la planificación y visión de largo plazo; la consistencia y visión holística; el liderazgo y participación y finalmente la información continua. Es decir, poder trasladar este éxito a través de datos genera un sentimiento de orgullo de pertenencia clave en el éxito de la transformación cultural.

Para garantizar el éxito, añade, es importante enfatizar las pequeñas victorias; que todos puedan sentir cómo los cambios están beneficiando a la compañía y tengan motivaciones para continuar implicándose. Y, en definitiva, una buena comunicación como factor clave para que conduzca hacia el éxito en la transformación cultural a través del conocimiento, la inspiración, la activación y la participación.

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Consejos para gestionar la crisis en momentos traumáticos

Apoyar a los trabajadores, víctimas y/o testigos de sucesos traumáticos es un rol que asume RRHH al interior de las organizaciones.

Primero, entender que una crisis es un suceso impactante e inesperado que rompe de forma brusca el equilibrio emocional de las personas. Entre estos sucesos se encontrarían: fallecimientos traumáticos, accidentes, agresiones, violencia, catástrofes, suicidios… Todos estos acontecimientos pueden generar repercusiones tanto a nivel personal como laboral.

Según explica Sara Maroto, psicóloga de Psya,

Una atención presencial inmediata que ayude a la integración emocional del suceso estresante por el que los trabajadores estén pasando en ese momento, es fundamental para restablecer el equilibrio emocional y proteger la salud del individuo”.

Una recuperación a tiempo permite al individuo en concreto a reponerse lo que repercute en una mejora también a nivel organizacional pues evitará el absentismo del trabajador, la improductividad y, además, incentivará la motivación de los empleados.

Como lo indica Sara Maroto,

La verbalización conjunta facilita la creación de una conciencia de normalidad respecto a emociones vividas, como son el estrés, la tensión emocional, la angustia, la desesperación, la vergüenza, etc., al permitir la comparación con terceros en la misma situación. Las entrevistas individuales permiten explorar las fortalezas de cada trabajador y dotar de recursos en función de su personalidad y características propias.”

ORH: Recomienda que cada Jefatura organice una reunión con su equipo ya se vía call, presencial o mixta para la verbalización conjunta, según lectura de este artículo.

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