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Disciplina, rutinas y perspectiva: Guía para autogestionarnos en la cuarentena

Tiempo de lectura: 6 minutos Por, Maite Inglés

Tiempo de lectura: 6 minutos

Falta de concentración, apatía, intranquilidad, nervios a flor de piel o tristeza son algunos de los sentimientos que todos podemos experimentar en algún momento de este encierro forzoso. La coach ejecutivo Maite Inglés ha elaborado una completa guía para poder manejar las diferentes circunstancias que nos impone la cuarentena y no sólo las que atañen al teletrabajo, sino también a otras cuestiones tan cotidianas como los chats a través de los grupos de Whatsapp, la consulta de los medios de comunicación o el sueño.

Su primer consejo: relativizar. “Buscando un ejemplo drástico de reclusión -explica- me vienen a la mente los topos de uno y otro bando que se encerraron durante la Guerra Civil Española y aun después, unos pocos durante décadas. Su situación no era envidiable, algunos cuasi emparedados en un habitáculo minúsculo, sin aireación ni luz. Sin duda, nosotros estamos mejor”.

PLANIFICACIÓN DE LA JORNADA

  1. La tarde anterior, al terminar de trabajar, escribe, preferentemente en papel, la lista de dos, máximo tres, tareas críticas que quieras hacer al día siguiente. Ten ese papel sobre tu mesa de trabajo.
  2. En tu agenda (si ya la llevas electrónica, mejor) para el día siguiente, asigna horas y huecos a esas tareas críticas y a otras que también te interese llevar a cabo. Esto es, ten una visual de cómo va a ser tu mañana.
  3. Para las actividades que necesiten de tu creatividad, de tu cerebro en flujo o de tiempo de calidad, asígnale las horas que según tu particular biorritmo (reloj biológico interno)  diario, sepas que son más productivas porque es cuando dispones de altos niveles de energía.
  4. Obsérvate un par de días para detectar tus distracciones habituales y cuándo descarrila tu atención. ¿Cada cuánto tiempo te levantas de la silla?, ¿según qué pautas?, ¿qué haces cuando te levantas?, ¿vas a la cocina a comer o beber, u haces otras cosas?, ¿cuánto tardas en volver a sentarte?…
  5. A la vista de esta observación, decide un compromiso entre cuál es el tiempo mínimo que has de estar sentado trabajando para que te cunda, y el máximo que te creas capaz de estar atrapado en la silla. Por ejemplo, esta semana, uno de mis clientes acordó conmigo el ciclo “trabajar media hora, levantarme diez minutos”. Puede parecer un ciclo poco productivo, pues se va un tercio del tiempo en descansos, pero si no estás acostumbrado a trabajar en casa, es un logro inicial, tómalo como tal. Progresivamente serás capaz de estar más tiempo sentado de una vez y necesitarás de menos descansos.
  6. Las tareas / objetos / comidas que hayas detectado que usas para distraerte, o en las que te dejas atrapar, organizalos como premios para cuando te levantes de la silla. La mentalización sería: “Voy a estar con plena atención X minutos/ una hora, luego me levanto y me premio con un té – leer el WhatsApp – leer un artículo – ir al baño – telefonear a un allegado, etc. Un solo premio cada vez.

Para las alondras (madrugador natural), las horas más productivas serán algunas de las matinales; para los búhos (trasnochador natural), serán algunas horas de la tarde o hacia la noche. Aunque no todo es tan blanco y negro: todos tenemos ciclos de  alta energía distribuidos a lo largo del día. Detecta los tuyos y planifica tu actividad en concordancia con ellos.

DURANTE LA JORNADA: EJECUCIÓN

  1. Establece una rutina y atente a ella.
  2. Levántate a la misma hora cada día laborable. Desayuna sano, sin prisa, disfruta ese rato que te suele estar vedado. Si crees que algún objeto o tarea doméstica te molestará durante tu trabajo, despéjalos lo primero. Aséate y vístete, aunque sea con chándal. Todo menos el pijama y la bata. Calzado cómodo, pantuflas sirven.
  3. Siéntate el rato que hayas comprometido contigo mismo. Al cumplirlo, prémiate con alguna actividad de las que hayas elegido como tal.
  4. Hay quien dice que empieces tu día con la tarea más enjundiosa o compleja, aseveración a la que añado yo un matiz: “siempre y cuando el principio del día coincida con uno de tus picos de energía”. Si no estás entonado, no estarás a tono.
  5. Silencia todos tus grupos de WhatsApp. Elimina además de tu móvil todas las notificaciones que puedas, sobre todo las de las redes sociales (Instagram, Facebook, Linkedin,…). Las imprescindibles (trabajo, prensa económica) que prefieras no eliminar, asígnales un sonido cero de aviso y sin vibración. Así, será más fácil resistir la tentación de dejarte arrastrar a consultarlas. Míralas solo en los descansos. Diría más: en general, de aquí hasta que te jubiles, mira el móvil solo en los descansos.
  6. Ten el móvil a tu lado con la pantalla hacia abajo y silenciado para que su sonido no te atraiga como canto de sirena. Déjalo, sin embargo, en modo vibración, de modo que las pocas veces que vibre (recuerda que habrás eliminado las notificaciones), podrás voltear la pantalla para decidir si atiendes el reclamo/llamada o si lo dejas para un descanso.
  7. Lo mismo aplica para el email: salvo que estés trabajando en revisar la bandeja de entrada, no mires tu correo cada vez que entra algo.
  8. Come sano a mediodía y despéjate como mejor te parezca: una pequeña siesta con mantita en el sofá, ver algo en la tele, telefonear a alguien…. El objetivo es descansar, el premio es libre.
  9. A la hora que hayas decidido previamente, continúa trabajando.
  10. Después de cenar, sigue la pauta de cuando trabajas fuera: 50 minutos de serie o película y a la cama. Hoy en día, con los grabadores y plataformas de televisión, no hay final que no pueda esperar. Nada de quedarse hasta las tantas viendo la caja tonta, y esto por dos razones importantes: primera, hacerlo trastoca tus ciclos de sueño (el sueño es una cosa muy delicada, necesita de una firme rutina para no ahuyentarse). Y segunda, porque aunque a tu consciente le parezca bien que te sobrepases con la tele, tu inconsciente lo percibirá como un bajo control de impulsos por tu parte y poca determinación, y se sentirá mal.
  11. Dedica a las tareas domésticas los mismos momentos que la gente que trabaja fuera de casa: algún rato a última hora de la tarde o durante el fin de semana.

DOS LEYES DE GESTIÓN DEL TIEMPO

De las varias leyes básicas de gestión del tiempo, estas dos vienen mucho al caso y sin duda te animarán a perseverar en los planes y ejecución que te hayas trazado.

  1. Ley de Cyril N. Parkinson (The Economist, 1955): “Toda actividad se expande inevitablemente hasta ocupar todo el tiempo disponible para su ejecución”. Esto es, cuanto más tiempo dispongamos para una tarea, más llevará, ocupará todo el hueco que le hayamos reservado. Cuidado entonces con cómo planificamos.
  2. Ley de Sune Carlson: “Toda actividad interrumpida es menos eficaz y consume más tiempo que si se realiza de manera continuada”.  Esto es, cuesta más tiempo realizar una tarea si la interrumpimos y retomamos que si la hacemos de una vez de principio a fin, pues reanudarla exige un lapso de calentamiento, de retoma de contacto, que dura entre tres y cinco minutos cada vez. Una pasada, ¿verdad? Cuidado entonces con las interrupciones a que nos dejemos arrastrar.

Específicamente durante el enclaustramiento por coronavirus…

1. A la hora que solías ir al gimnasio, pedalea en la bicicleta estática, o consulta en YouTube una de las múltiples tablas de ejercicios disponibles. Las he visto hasta con envases de detergente líquido, o paquetes de arroz o garbanzos, a modo de pesas. Puedes si quieres.
2. Si prefieres el ejercicio por la mañana y trabajar entonces alguna hora más por la tarde, hazlo. La productividad será la misma, o incluso más alta si tu rato de ejercicio se ajusta más a tus biorritmos de energía.
3. Agrupa los momentos en que te informarás sobre la evolución del coronavirus, no estés todo el día con la mente enganchada a ello. Conéctate a alguna noticia solo en alguno de los descansos, no en todos. Si además eres de los que se estresan con las malas noticias, limítate a un solo telediario al día.
4. Duerme siete-ocho horas. Esto es muy importante siempre, pero con el #coronavirus aún más, pues el sueño es el mayor potenciador del sistema inmunológico. (no por nada se suele llamar sueño reparador cuando es de calidad). Mantener fuerte el sistema inmunológico ayudará a que el virus te respete más cuando te llegue, esto es, disminuirá los síntomas y te protegerá de los efectos más nocivos de la enfermedad.
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El uso de ciertas palabras en la descripción de un trabajo en LinkedIn desalienta a las mujeres a solicitarlo

Tiempo de lectura: 3 minutos
Según el informe “El lenguaje importa” de LinkedIn, el 44 % de las mujeres dudaría a la hora de optar a un empleo que incluyera en la descripción la palabra “agresivo”, frente al 33 % de los hombres

La elección de palabras en el entorno profesional determina la experiencia laboral y la forma en la que hombres y mujeres solicitan un empleo y afrontan una entrevista. Con el objetivo de conocer hasta qué punto es importante, LinkedIn publica el Informe Global de Diversidad de Género “El lenguaje importa”, que remarca la diferencia entre ambos géneros a la hora de describirse a sí mismos durante el proceso de reclutamiento.

El lenguaje es un factor clave para crear una cultura de empresa que promueva la diversidad de los equipos y el sentimiento de pertenencia de los trabajadores. La red social profesional es consciente de ello y recomienda a las empresas prestar atención al lenguaje que utilizan en sus estrategias de contratación y compromiso de los empleados; un factor fundamental para crear espacios de trabajo inclusivos, innovadores y exitosos.

Entre las conclusiones más llamativas del informe, LinkedIn destaca cómo el 44% de las mujeres no solicitaría un empleo cuya descripción incluyera la palabra “agresivo”, frente al 33% de los hombres. De igual forma, una de cada cuatro se siente poco atraída si el lugar de trabajo es descrito como “exigente”.

Hombres y mujeres también difieren cuando se describen a sí mismos. Ambos utilizan las palabras “trabajador” (el 58% de las mujeres y el 49% de los hombres), “bueno en mi trabajo” (el 48% de las mujeres y el 42% de los hombres) y “seguro de sí mismo” (el 42% de las mujeres y el 40% de los hombres) en las entrevistas. Sin embargo, las mujeres dan más prioridad a los términos relativos al carácter: el 38% de las mujeres utiliza “agradable” y el 39% se describe como “comprensivas”.

Por su parte, las habilidades blandas son usadas tanto por hombres (52%) como por mujeres (61%) a la hora de hablar de sus competencias más destacadas. Si bien es cierto, en la práctica, el género femenino demuestra dichas habilidades con más énfasis que el masculino, que destaca por las hard skills.

Cuando son terceras personas quienes están a cargo de la descripción de los trabajadores, hombres y mujeres reaccionan positivamente a palabras o expresiones como “poderoso”, “de carácter fuerte” o “seguro de sí mismo”. No obstante, son los hombres quienes con más asiduidad tienden a utilizar “poderoso” al hablar de sí mismos.

Respecto a los beneficios del trabajo, las mujeres tienden a prestar más atención a la cultura corporativa: posiciones que promueven el trabajo flexible (60%), trabajar desde casa (30%) y beneficios médicos adicionales (45%) son más populares entre ellas. Aunque ya la mitad de los hombres otorga importancia a la flexibilidad laboral.

Con todo esto, LinkedIn demuestra cómo el lenguaje se concibe de forma diferente para hombres y mujeres, por lo que es necesario que las empresas se adapten a ambas partes para poder construir un equipo basado en la diversidad de género. En este sentido, la red social profesional ha implementado nuevas soluciones de diversidad en sus productos de talento para ayudarlas a planificar, contratar y desarrollar talento. LinkedIn Recruiter, por ejemplo, muestra cómo funcionan sus mensajes InMail por género para poder monitorear a quién se comunica y quién responde, y LinkedIn Talent Insights ofrece una mejor comprensión del desglose de candidatos por género, por región, industria, habilidad, etc. para definir la búsqueda y la selección de talento en la construcción de equipos con equilibrio de género.

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El 69% de los empleados quiere teletrabajar, pero su empresa no se lo permite

Tiempo de lectura: 2 minutos Randstad ha elaborado un estudio sobre la preferencia del lugar de trabajo de los ocupados según su edad, su nivel formativo y su país de residencia. Para ello, ha analizado los datos de Randstad Workmonitor, elaborada a partir de más de 13.500 encuestas a profesionales ocupados de 33 países.

Tiempo de lectura: 2 minutos

El análisis de Randstad revela que el 68,6% de los empleados quiere teletrabajar, pero no puede porque su empresa no lo permite. A pesar de que en muchas ocasiones se considera el teletrabajo una demanda habitual entre los más jóvenes, la investigación de los resultados de Randstad Workmonitor desvela que no es del todo cierto. De hecho, por grupos de edad, los que más solicitan este tipo de medidas son los empleados de entre 25 y 45 años, en concreto el 78% de ellos. A continuación se sitúan los trabajadores menores de 25 años (64%), y, por último, los mayores de 45 años (58%).

Otro de los aspectos que analiza el informe es el sistema de trabajo que tienen las compañías actualmente, donde se revela que casi siete de cada diez empresas mantienen actualmente la metodología “tradicional” de trabajo. Este dato contrasta con los deseos de los empleados, ya que, como hemos visto, el 68,6% de los profesionales desearía poder trabajar desde su casa u otro lugar, aunque su empresa no se lo permite. Por su parte, el 57,5% de los ocupados cree que en su empleo actual dispone de todo lo necesario para poder teletrabajar.

El teletrabajo ocasional debería verse como una opción beneficiosa para todas las partes: para el profesional porque le posibilita ser más eficiente a la hora de llevar a cabo su actividad y le produce ahorros en tiempos improductivos (desplazamientos, ineficiencias en el lugar de trabajo e incluso reuniones más cortas); y para la empresa, porque la satisfacción de sus empleados redunda en mejores ratios de eficacia, lo que mejora los resultados de su negocio”

declara Miguel Valdivieso, director de Randstad Human Capital Consulting.

Contar con medidas de teletrabajo y flexibilidad tiene un efecto directo en la satisfacción de los empleados. La conciliación entre trabajo y vida personal es el segundo factor más valorado por los profesionales para elegir una empresa en la que trabajar, según el Informe Randstad Employer Brand 2018”, señala Valdivieso.

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Moralidad, compromiso, integridad… el papel de las empresas como motor de la sociedad

Tiempo de lectura: 2 minutos

Construir una imagen corporativa adecuada no sólo radica en el hecho de tener una buena reputación de cara al cliente en particular y a la sociedad en general.

Es imprescindible que la sensación que la compañía ofrece al exterior esté alineada con la forma en que los propios empleados la perciben. BICG, la consultora centrada en la innovación y las nuevas estrategias de trabajo, explica cómo una de las claves del éxito de las empresas reside en la importancia de seguir una línea acorde entre los valores que se transmiten tanto interna como externamente, transmitiendo el mismo mensaje hacia dentro y hacia fuera.

La función de las empresas no sólo se basa en producir bienes y servicios que satisfacen las necesidades de los individuos, generar empleo y rentas o ser el motor económico de la sociedad. Además, deben saber gestionar el capital humano y enseñar valores y virtudes, de manera que las finalidades económicas no destaquen por encima de las finalidades sociales.

BICG nos explica la importancia de crear un vínculo entre la imagen externa de la compañía hacia el consumidor, mostrando una personalidad, valores y emociones con los que el cliente se siente identificado; y la imagen interna, es decir, los principios y objetivos de la empresa con los que los empleados conectan emocionalmente y se genera un sentimiento de pertenencia.

Comunicar de manera coherente, desde dentro hacia fuera, es hablar de cómo los distintos valores que caracterizan una organización deben tener una traducción en forma de comportamientos en cada uno de las tomas de contacto que se tengan con el cliente y, a su vez, aquello que se transmite hacia fuera, debe desarrollarse internamente.

Así, cada vez es más habitual que las empresas lleven a cabo la implantación de medidas de bienestar corporativo entre sus empleados, acordes a la filosofía que se traslada de manera externa, pues, el hecho de comunicar las buenas acciones que aportan valor añadido a las compañías puede volverse en su contra si no se predica con el ejemplo de manera interna. Por este motivo, para seguir avanzando socialmente, hay que ser consecuente con lo que se promueve desde dentro de las compañías y llevar a cabo medidas que impulsen la igualdad, la conciliación y la diversidad, tales como permisos y medidas que flexibilizan el horario, planes de formación para empleados o programas de sensibilización para todos los profesionales.

En este sentido, Iñaki Lozano, CEO de BICG, señala que:

“no se trata de hablar de moralidad, compromiso o integridad, sino de dar ejemplo. Y es que, “es importante que las compañías apelen a políticas de bienestar corporativo y lo conviertan en el eje principal en la gestión de los recursos humanos de las empresas, no solo por una cuestión de marketing o por la reputación externa que conlleva, sino por las consecuencias que tienen sobre los empleados de la compañía”.

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¿Cuáles serán los perfiles más buscados por las empresas en 2019?

Tiempo de lectura: 2 minutos Spring Professional, la consultora de selección de mandos intermedios, medios y directivos del Grupo Adecco, presenta sus previsiones de empleo sobre cuáles serán los perfiles más demandados y los más cotizados del mercado de trabajo en el 2019

Tiempo de lectura: 2 minutos

Perfiles muy diferentes por su formación y especificidades pero con un denominador común: ser estratégicos para los sectores que los reclaman. Además, cada vez es más importante que estos nuevos profesionales tengan un perfil multidisciplinar, con una gran polivalencia, capacidad analítica y orientación a resultados, así como una visión estratégica, proactividad y adaptación al cambio, necesidades que están más presentes que nunca en las empresas debido al entorno tan cambiante en el que operan.

El conocimiento de otras lenguas ya es una condición prácticamente obligatoria para los perfiles más cualificados y más allá del dominio del inglés, cada vez se valora más el conocimiento de una tercera lengua.

El talento se ha convertido en la clave principal de la competitividad de las empresas. Con modelos de relaciones laborales cada vez más complejos: economías colaborativas, externalización de servicios, trabajo por proyectos, etc. saber no solo atraer, sino retener y fidelizar el talento, es el centro de las principales políticas de recursos humanos hoy en día.

Además, para 2019 las compañías no perderán de vista la necesidad de contar cada vez más con perfiles tecnológicos. Y es que el área IT y TELCO no para de expandirse y ofrecer nuevas oportunidades laborales, no siempre fáciles de cubrir para las empresas: desde la inteligencia artificial a las arquitecturas, el área de seguridad y el tratamiento de datos. .

Igualmente, hoy en día, las compañías creen que es vital para su negocio generar bienes y servicios de alto valor añadido. El desarrollo económico de la sociedad actual dependerá en gran parte de la capacidad que ésta tenga de generar conocimientos científicos, tecnológicos e innovadores y de tener un liderazgo empresarial en I+D+i. Todo ello, respaldado por una clara estrategia comercial, financiera y corporativa que de soporte a esta misión.

Para conseguir este éxito, las empresas españolas están apostando ya y lo harán a lo largo de todo el presente año por la selección de figuras como las que encontramos en Los + Buscados de Spring Professional 2019.

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Guía para Empresas ‘Gestión de riesgos reputacionales relacionados con el COVID-19’

Tiempo de lectura: < 1 minuto
El impacto que va a tener el COVID-19 a nivel empresarial es impredecible; tanto a nivel de mercados como de personas. La gestión del coronavirus implica riesgos y oportunidades, ya que esta pandemia va a suponer un cambio en la forma de trabajar de las compañías.

Por ello, Villafañe & Asociados ha puesto a disposición, de manera gratuita, la Guía para Empresas ‘Gestión de riesgos reputacionales relacionados con el COVID-19’. Un informe con el que la consultora pretende ayudar a las empresas a gestionar estos momentos tan complicados.

Esta guía contiene recomendaciones, basadas en la experiencia de empresas que ya han tenido que innovar para hacer frente al coronavirus en diferentes países, cuyo objetivo es el de proteger el negocio y la reputación de sus organizaciones con planes de acción inmediatos, así como datos de un estudio, realizado por Villafañe & Asociados.

Guia para empresas COVID19 Villafañe y Asociados Versión Final

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Seis consejos para la prevención del coronavirus en el entorno de las oficinas

Tiempo de lectura: 2 minutos

El coronavirus es una realidad en nuestro país y, desde el entorno empresarial, es importante transmitir un mensaje de tranquilidad, así como una serie de consejos para evitar la propagación.

Desde First Workplaces recomiendan llevar a cabo las siguientes medidas:

• Lavarse las manos. Aunque parezca evidente lavarse las manos con frecuencia debe formar parte del día a día de todos los trabajadores. ¿Por qué? Es una medida muy eficaz para prevenir el contagio de enfermedades, ya que elimina los patógenos presentes y, en consecuencia, la posibilidad de transmitirlos.

• Cubrirse la boca y la nariz con pañuelos desechables. Cada vez que alguien estornude o tosa debe usar un pañuelo de “usar y tirar”. Al ser de un solo uso el material estará fuera del alcance del contacto humano. En caso de no tener un pañuelo se debe tapar la boca con la parte interna del codo.

• Reforzar la limpieza e higiene en zonas comunes. Activar un protocolo de limpieza para las zonas o elementos de uso frecuente por el personal de las oficinas será clave para no facilitar la trasmisión del virus. Nos referimos a áreas y objetos como el botón de los ascensores, pomos de las puertas o los baños.

• Viajes. Si se trata de una empresa en la que los empleados tienen una intensa actividad internacional, ésta debe tomar una decisión sobre la posibilidad de cancelación de este tipo de desplazamientos, al menos a los países donde haya un mayor riesgo de contagio.

• Plan de contingencia. Si se detecta un caso en la empresa es fundamental proceder conforme a un protocolo con la mayor celeridad posible. La compañía debe comunicar con urgencia a los servicios de salud pública sobre la existencia de un posible caso de infección en su entorno y al resto de empleados.

• Teletrabajo. Esta medida el Ministerio la presenta como temporal y extraordinaria, por tanto, en el caso de que la empresa crea conveniente activar una política de teletrabajo para todos sus empleados, la podrá llevar a cabo.

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