Buscar Contacto Suscribete al Newsletter
single-image

Habilidades para ser un buen líder: no todo el talento tiene las habilidades necesarias para tener éxito

A lo largo de los años hemos oído hablar mucho de la “guerra por el talento”, la “retención del talento” y la “gestión del talento” como unos de los problemas más críticos de las organizaciones; y estos problemas no parecen desaparecer. De hecho, a medida que, por una parte, las economías globales continúan evolucionando y creciendo, y, por otra parte, los procesos y procedimientos se automatizan más, a quién captamos y contratamos es aún más importante. Las corporaciones, a nivel local y mundial, están desesperadas por captar empleados educados, con solidas habilidades y bien capacitados.

Y el problema es que, -aunque se capte talento con la formación académica básica adecuada-, muchas veces este no tiene las habilidades necesarias para tener éxito. ¡Hemos de cambiar esto!

Como nos recuerda Melissa Lamson, -presidenta y CEO de Lamson Consulting-, un estudio realizado recientemente por LinkedIn a nivel norteamericano ha mostrado que las empresas desean enfocarse en su personal clave sobre tres aspectos y por este orden: primero, habilidades de gestión y liderazgo; segundo, habilidades técnicas; y, tercer, desarrollo de carrera.

Habilidades de gestión y liderazgo

Los directivos tienen que continuar aprendiendo a inspirar, motivar y empoderar a sus equipos. Atendiendo a lo que se necesita “sobre el terreno”, -tal vez, incluso, dedicando más tiempo a ello-, los líderes necesitan información y formación para dirigir eficazmente sus compañías hacia su misión. Dedicar tiempo a desarrollarles, revisando la cultura y los valores de la empresa, permite a los líderes estandarizar las políticas, los sistemas y las mejores prácticas de esta.

Y lo más importante: la comunicación es vital. Los mensajes que el lider envía virtualmente y en persona son esenciales para crear una atmósfera positiva y productiva. Un líder no tiene que ser un “encantador”, solo altamente comunicativo y transparente.

Comprender la diversidad, -especialmente la de las generaciones, la cultural y la de género-, es una gran prioridad actual. ¿Cómo percibe el líder la diversidad de culturas? ¿Quién debe tomar las decisiones? ¿Cómo se relacionará la fuerza de trabajo ascendente y futura con la jerarquía, la estructura organizativa, etc.? ¿Qué tipos de organizaciones son las que apoyan un adecuado equilibrio de género? ¿Cómo se alientan a más mujeres para seguir ascendiendo (si eso es lo que quieren)?

Habilidades técnicas

Con los rápidos avances en digitalización, las habilidades técnicas, -si bien seguirán siendo relevantes-, quedarán relegadas a habilidades “soft”. Eso significa que dominar las habilidades “soft” (que son tan relevantes y complicadas como las “hard”) será, aún más crítico, para los managers y futuros managers.

Estudios han demostrado que el 47% de los managers no reciben formación cuando acceden a un nuevo rol de liderazgo. Esta falta de formación puede ser especialmente perjudicial para los equipos técnicos porque los técnicos clave que son promovidos a managers pasan de expertos a líderes expertos. Si las habilidades de comunicación y delegación no se ponen en juego, puede producirse una falta de transferencia del conocimiento.

Las habilidades técnicas todavía, hoy, son fundamentales. Una empresa puede necesitar invertir en una capacitación más extensa y especializada para seguir siendo competitiva en el desarrollo de su talento. Evaluar las habilidades de los empleados en pensamiento crítico, habilidades analíticas y el estado de su experiencia técnica es crucial para saber qué talento se puede aprovechar y qué formación-entrenamiento se necesita para mejorar y ser más eficaces.

Desarrollo de carrera

Un asombroso 93% de los managers sienten que necesitan formación sobre cómo desarrollar a sus colaboradores. Asesorar, orientar y dar feedback son aspectos rutinarios de la gestión de las personas; pero, cada vez, son más los estudios que planten la necesidad de que los managers sepan resolver problemas, asuman sus responsabilidades y gestionen sus propia carrera. Atrás han quedado los días de las trayectorias profesionales tradicionales y el avance paso a paso. Si un manager actúa como un buen entrenador, no solo se quita la presión de tener que responder a todas las preguntas, sino, también, le permite a su equipo establecer y alcanzar sus propios objetivos.

Uno de los modelos más eficaces para desarrollar un leader-coach es el G.R.O.W.: (Goal -objetivo-, Reality -real-, Options -alternativas- y Will -voluntad y compromiso-. El secreto para desarrollar a los colaboradores es hacer preguntas y replantearlas. Por ejemplo, el libro de Marshall Goldsmith, “Coaching for Leadership”, es un excelente recurso para el entrenamiento de los managers como desarrolladores.

Con la necesidad continua de promover un talento excelente, así como, tener empleados y managers formados, los programas de formación necesitan una gran atención al detalle y la instrucción experiencial en el desempeño, donde las habilidades sociales (especialmente, de interacción, comunicación e influencia) son fundamentales.

Artículo escrito por Antonio Peñalver, socio director de People First Consulting, en su blog personal.

Lectura Recomendada

single-image

Asumir la responsabilidad: un camino hacia la libertad

Hacerte responsable de tu historia vida, en todos los aspectos, te lleva a un estado de profunda paz y libertad. Así que merece la pena explorar esta vía y darnos cuenta de la magnitud de su importancia

Todos hemos escuchado, expresado o pensado en algún momento: “¡qué bien iría todo si cada uno asumiera su responsabilidad!”, pero son pocos los que realmente indagan en esta afirmación y se proponen ser coherentes. La mayoría expresa precisamente esta incapacidad al asumir que son los demás los que han de hacerlo, o bien al quejarse porque no lo hacen.

Esta es una invitación hacia tu propia paz y libertad personal. Una invitación que requiere valentía para enfrentarse a creencias no cuestionadas. Una invitación al auténtico liderazgo.

Hacerte responsable no significa asumir los asuntos de los demás. Decía Byron Katie, “sólo puedo ver tres tipos de asuntos en el universo: mis asuntos, tus asuntos y los asuntos de la naturaleza”. Si quieres mantener tu paz, céntrate en tus asuntos, y evita estar mentalmente en los asuntos de los demás. Sólo puedes ser un ejemplo. Y es suficiente.

Hacerte responsable no significa que seas culpable. En cada momento de tu vida tomas las decisiones que consideras son las más adecuadas, con las herramientas y conocimientos que tienes en ese momento. La culpa tiene que ver con el pasado y bloquea. La responsabilidad tiene que ver con el presente, y expande.

Asumir la responsabilidad significa…

Darte cuenta de que más allá de lo que es la vida, lo que sucede, lo que es, está tu historia o interpretación sobre la vida, sobre lo que es, sobre lo que sucede. Y esa historia la estás creando continuamente con tus pensamientos.

  • Comprender que en la vida todo es cuestión de percepción, y que ésta depende exclusivamente de ti. Tal vez no se puedan cambiar las circunstancias externas, pero sí el significado que las damos y cómo respondemos ante ellas.
  • Entrenar tu mente para ejercer esta habilidad de respuesta (respons-abilidad), y evitar las reacciones condicionadas, que se disparan ante los estímulos externos, y que nos impiden tomar las decisiones adecuadas.
  • Tomar consciencia de los pensamientos que te surgen, que son el resultado de creencias no cuestionadas, y decidir si siguen siendo de utilidad para ti. Porque el pensamiento precede a cualquier acción. Como dice el proverbio:

“Siembra un pensamiento, cosecha una acción; siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino”.

  • Reconocer que nadie puede tomar decisiones por ti, y mucho menos decidir sobre tu felicidad y bienestar. Eres tú el que otorga ese poder, a los demás o a ti mismo.
  • Escuchar y valorar honestamente las opiniones de los demás, sin tomarte las cosas personalmente, desde el autoconocimiento y la inmunidad a la crítica gratuita. Saber que cada vez que alguien se dirige a ti lo hace desde su propia percepción del mundo, desde su propio sistema de creencias, valores, principios, y sobre todo, desde sus necesidades. Y no tiene nada que ver contigo.
  • Apreciar en las relaciones con los demás la oportunidad que te ofrecen para conocerte mejor a ti mismo.
  • Comprender que si hay algo que está sucediendo y no te agrada, es el resultado de una decisión que tomaste, y que siempre está en tu mano volver a decidir de manera consciente.
  • Evitar la queja. Ésta viene de la creencia, adquirida en la infancia, de que la infelicidad funciona. No es otra cosa que un virus mental contagioso que sustenta la falsa idea de que las cosas cambiarán si te sientes lo suficientemente mal o lo expresas lo suficiente.
  • Utilizar todo para avanzar, sabiendo que de ti depende recoger en cada fracaso una semilla para el éxito, porque ese es el tesoro que encierra. Cualquier situación te aporta la oportunidad de aprender y evolucionar, especialmente aquellas que parecen difíciles.
  • Detenerte a contemplar tu inmenso potencial, el ser único que eres, y permitir que sea la vacuna ante el abatimiento.
  • Llevar tu atención consciente al momento presente y descubrir las múltiples oportunidades que te brinda la vida a cada instante.
  • Trabajar en aquello que amas y que da significado a tu vida, reemplazando la lucha inútil y el esfuerzo extenuante por el entusiasmo y la confianza.
  • Asumir la responsabilidad puede resumirse en el firme compromiso de buscar y encontrar soluciones siempre dentro de ti, para poder disfrutar plenamente de aquello que aparezca fuera.

Esta actitud madura, valiente y poderosa, no es sólo la única forma de llevar tu vida a un nivel superior de autorrealización, sino que es la llave de la auténtica paz y libertad personal.

“¡Qué bien iría todo si cada uno asumiera su responsabilidad!”. Pero esto nunca sucederá en el futuro. Empieza y termina en ti, aquí y ahora.

Autor: Úrsula Calvo

Lectura Recomendada

single-image

Los cinco hard challenges que enfrentan las empresas para incrementar la competitividad

El proceso de digitalización de las empresas precisa de una figura fundamental: el experto en negocios digitales. Se trata de una persona capaz de entender los aspectos más relevantes del entorno digital y de la innovación, y aplicarlos al ámbito del negocio.

Así, en un entorno profesional caracterizado por la inmediatez y cambios constantes, resulta necesario que todos aquellos que se quieran dedicar a profesiones del ámbito digital reciban formación continua, especialmente, de los dos grandes retos a los que se enfrentan las empresas, los denominados soft challenges (formación y flexibilidad) y los hard challenges (herramientas y estrategias).

Concretamente, los hard challenges se han identificado como el mayor desafío, pues aportan valor a la hora de facilitar tareas y automatizar procesos, y ayudan a incrementar la productividad y competitividad. Los expertos del hub de conocimiento digital, The Valley, explican algunas de las herramientas, hard challenges, imprescindibles en las estrategias digitales:

• El Cloud Computing permite a las empresas tener espacio de almacenamiento ilimitado en la nube para guardar todos sus archivos y datos, mientras que pagan solamente por lo que usan, sin tener que hacer grandes inversiones en máquinas físicas y así poder optimizar recursos. Este modelo de computación en la nube aporta a la empresa más flexibilidad y movilidad pues hace posible que los usuarios puedan acceder a su sistema operativo, información, aplicaciones y recursos de forma rápida y sencilla desde cualquier dispositivo electrónico, en cualquier momento y desde cualquier parte del mundo. Además, proporciona seguridad extra a las empresas pues garantiza una copia de seguridad de toda su información ante una posible situación de crisis.

• El Big Data y la analítica digital. Las grandes cantidades de información a la que tienen hoy en día acceso las empresas, ha hecho del Big Data y la analítica digital herramientas de suma importancia para mejorar las estrategias de negocio. Estas herramientas permiten a los diferentes departamentos implicados poder recoger y analizar grandes cantidades de información con el objetivo de ofrecer un producto y servicio más adecuado y personalizado para su cliente target. En este sentido, el reto para la empresa es saber recopilar y gestionar toda la información que consiguen a través de diversos medios y utilizarla para optimizar sus estrategias de negocio.

• Internet of Things. También llamado Internet de las cosas, se refiere a la posibilidad de mantener todos los dispositivos tecnológicos conectados entre ellos y a Internet, con la finalidad de agilizar el intercambio y acceso a la información y obtener grandes cantidades de datos útiles para potenciar las ventas. Esta capacidad tecnológica representa para las empresas un reto en su proceso de digitalización, pero también les ofrece una gran oportunidad de mejora de negocio. La total conexión del ámbito físico con el digital permite a numerosas áreas de la empresa como las de producción, comunicación, logística, comercial, seguridad, e incluso atención al cliente, optimizar su forma de hacer las cosas y ofrecer a sus clientes nuevos servicios y formas de interacción con la empresa.

• Los CRM (Customer Relationship Management). El cliente debe ser siempre el centro de cualquier negocio. El CRM es una herramienta que ofrece a la empresa, con especial énfasis a los departamentos de ventas, una nueva forma de conocer a su cliente y de interactuar con él. El CRM es un sistema de recolección y gestión de datos que da acceso a información de los clientes en tiempo real para poder ofrecerle un servicio de atención óptimo y comunicaciones personalizadas; y que además ayuda a la empresa a optimizar los procesos de venta.

• La inteligencia artificial. Actualmente, las máquinas ya no solo sirven para la función original para la que fueron programadas, sino que ahora, tienen la habilidad de pensar y aprender estándares a base de experiencia para poder tomar decisiones de forma inteligente. En este sentido, la inteligencia artificial se ha convertido en un pilar base de la transformación digital de cualquier empresa. Muchas herramientas que se sirven de esta tecnología, como los chatbots, se presentan ahora como imprescindibles para ofrecer un servicio de atención al cliente adaptado al usuario digital y para mejorar los procesos de negocio.

Lectura Recomendada

single-image

¿Cuáles son los errores más comunes que cometen las personas en las Redes Sociales Profesionales?

FYTE (Find Your Talent Easily), compañía del Grupo Morgan Philips especializada en la selección perfiles técnicos, especialistas y mandos intermedios ha detectado siete errores comunes que comenten los candidatos en las redes sociales profesionales.

Las redes sociales son una herramienta virtual imprescindible para los candidatos del siglo XXI, en especial para los profesionales de las generaciones más jóvenes que afrontan la búsqueda de empleo de un modo diferente al tradicional. Sin embargo, un mal uso de ellas, en especial de LinkedIn, puede transmitir una imagen poco profesional que no beneficie al candidato”, señala Sonia Vílchez, directora de Fyte.

1. Utilizar una mala foto de perfil

Se debe utilizar siempre una foto profesional. En caso de no tenerla, es recomendable hacerse una con vestimenta de trabajo y con un fondo claro y neutro.

2. No utilizar las búsquedas guardadas

Guardar las búsquedas de empleo que encajan en los intereses del candidato, los perfiles de personas interesantes y establecer recordatorios semanales o mensuales para recibir alertas si alguien introduce dichos criterios de búsqueda, es otra de las recomendaciones que pocos candidatos ponen en práctica.

3. No hacer “spam”

Cada vez que se realiza una actualización o cambio en el perfil por defecto se informa a todos los contactos. Es recomendable cambiar la configuración para ser más discreto, a no ser que sea un cambio relevante.

4. Ser Invisible

Ser discreto, no quiere decir ser invisible. No es una buena opción mantener el perfil en modo anónimo ya que a la hora de conectar con otras personas no podrán ver de quién se trata y no aceptarán la solicitud de conexión.

5. Tener un perfil que sea igual que el currículum

Un responsable de selección analizará tanto el CV como el perfil social por lo que no tiene sentido que sean iguales. En las redes sociales se pueden potenciar los elementos visuales, presentaciones etc. y los candidatos deberían aprovechar esas funcionalidades para hacer resaltar su perfil.

6. Compartir contenido irrelevante.

Es importante dotar de contenido los perfiles de las redes sociales, siempre teniendo en cuenta la plataforma en la que se vaya a publicar. No es profesional publicar memes o contenido político, por ejemplo.

7. Sumar contactos sin sentido

No tiene ningún sentido sumar contactos sin sentido. Lo interesante es agregar y aceptar a perfiles relevantes para el desarrollo profesional del candidato y asegurarse de interactuar con ellos.

Lectura Recomendada

single-image

10 pasos para desarrollar tu liderazgo

Durante más de un siglo, los científicos sociales han estudiado el liderazgo y lo que hace que los líderes sean efectivos. Como resultado, conocemos las competencias críticas de liderazgo que pueden convertirte en un líder de éxito.

Según Ronald E. Riggio, -director de Kravis Leadership Institute de Claremont McKenna College-, estos son los diez pasos para desarrollar tus principales competencias de liderazgo:

1. Motívate para desarrollar tus competencias

Para convertirte en un líder eficaz, debes tener la motivación y el impulso para desarrollarte. Usamos el término “preparación para el desarrollo”. Y eso significa: ¿estás listo para trabajar duro para desarrollar tus competencias de liderazgo?, ¿eres capaz de tomar una crítica constructiva en un esfuerzo por mejorar?, ¿estás dispuesto a renunciar a estrategias antiguas e ineficaces y probar otras nuevas? Si respondiste que “sí” a todas estas preguntas, tienes la motivación para desarrollar tus competencias de liderazgo.

2. Evalúa tus fortalezas actuales y tus necesidades de desarrollo

Todos los programas de desarrollo necesitan un punto de partida. Comenzamos con una evaluación de tus fortalezas actuales y áreas que necesitas mejorar. Participar en la autorreflexión. ¿En qué eres bueno? También, puedes obtener comentarios sobre las fortalezas de tu liderazgo y las necesidades de desarrollo al preguntar a tus compañeros de trabajo sobre tus colaboradores, tus compañeros y tus superiores. En las organizaciones, recibir comentarios de todas las “direcciones” se refiere a la retroalimentación de 360° y es una parte importante de la mayoría de los programas de desarrollo de líderes. La ventaja es que puedes obtener información de quienes te rodean y que te ven en diferentes roles y desde diferentes perspectivas.

3. Las competencias principales que los líderes más a menudo necesitan

El liderazgo ha sido estudiado durante más de un siglo. Sabemos qué competencias necesitan los líderes para ser efectivos. En resumen, el líder debe ser inteligente emocionalmente y tener el carácter adecuado para dirigir con eficacia. Cada una de estas competencias puede desarrollarse, pero todas requieren un trabajo arduo. Hemos aprendido mucho sobre lo que sucede si te falta un área de las competencias básicas mediante el estudio del liderazgo fallido. A veces, los líderes solo toman malas decisiones.

A veces, los líderes fallan porque carecen de empatía y pierden el apoyo de sus seguidores.

Estas son las tres áreas de competencias centrales:

4. Desarrollar habilidades cognitivas y sociales

Los líderes efectivos deben ser inteligentes. Eso no significa que tienes que tener un coeficiente de inteligencia súper alto, pero sí significa que debes saber lo que estás haciendo y cómo tomar las decisiones correctas. Aprende sobre tu negocio y sobre tu equipo de trabajo. Aprende a recopilar y analizar datos para informar las decisiones. Se “socialmente inteligente”, aprendiendo a ser discreto en las comunicaciones y viendo las cosas desde las perspectivas de los demás. Aprende cómo solicitar información valiosa de tu equipo de trabajo, compañeros y mentores.

5. Desarrollar habilidades emocionales

No es suficiente ser simplemente inteligente. Un buen líder, también, necesita ser emocionalmente inteligente. La inteligencia emocional es la capacidad de leer las emociones de los demás: saber cuándo están felices o disgustados con lo que estás diciendo o haciendo. También, se trata de aprender a controlar tus propias expresiones emocionales: no actuar con ira y mantener el estrés bajo control.

6. Desarrollar tu carácter

Los líderes pueden ser inteligentes y competentes, pero todo es en vano si el líder no tiene la capacidad de hacer lo correcto. El carácter es críticamente importante para mantener a un líder en el camino correcto. Un modelo bien probado para el desarrollo del carácter del líder es enfocarse en las 4 virtudes cardinales:

• Justicia: ser justo en su tratamiento de los demás.
• Templanza: regula tus emociones y pasiones.
• Prudencia: ser sabio y considerar los puntos de vista de los demás.
• Fortaleza o coraje: tener el coraje de hacer lo correcto, tomar riesgos calculados y estar dispuesto a arriesgar su carrera en lugar de hacer algo no ético.

7. Establece buenos objetivos de desarrollo

Independientemente de las competencias que intentas desarrollar, es importante establecer buenos objetivos de desarrollo. El acrónimo SMART es la guía para establecer objetivos. Los objetivos deben ser:

• Específicos: saber exactamente a qué competencia te diriges para tu desarrollo.
• Mensurables: descubre cómo evaluar la mejora.
• Alcanzables: no establezcas metas tan altas que te frustren.
• Realistas: del mismo modo, no hagas los objetivos demasiado fáciles para que no exista desafío.
• Oportunas: establece un marco de tiempo específico para desarrollar las competencias de liderazgo.

8. Obtén comentarios

Es sumamente importante que recibas comentarios durante todo el proceso de desarrollo de tus competencias. Tener un mentor o entrenador que te dé retroalimentación honesta y constructiva en tu estrategia. Si te unes con un compañero que, también, está trabajando en el desarrollo del liderazgo, os daréis retroalimentación mutua. Otra estrategia es preguntar en tus informes directos si has notado mejoría. Usa los errores como una herramienta de aprendizaje para desarrollar aún más tus competencias de liderazgo.

9. Recompénsate

El desarrollo del liderazgo es un trabajo duro. Por lo tanto, es muy importante que te tomes un tiempo para recompensarte por mejorar. Celebra incluso las pequeñas “victorias” y mejoras.

10. Mejora continua

Desarrollar competencias de liderazgo no es un evento de una sola vez. Es un programa continuo de mejora. Recuerda que el liderazgo es un viaje y no un destino.

Artículo escrito por Antonio Peñalver, socio director de People First Consultingen su blog.

Lectura Recomendada

single-image

Cómo perder el miedo a la digitalización

Claves para sacar el máximo partido a la transformación digital de tu empresa y perderle el miedo

La mayoría de las organizaciones son conscientes de la necesidad de dar el paso hacia su digitalización para no alejarse de sus clientes ni de la competencia. Sin embargo, la incertidumbre sobre cómo se desarrollará el proceso en términos de costes, tiempo y recursos internos, así como los resultados finales que arrojará, frena el inicio de un proceso abocado a suceder.

Para superar estos miedos es importante conocer bien los riesgos a los que se enfrentan las organizaciones si no cumplen con la exigencia del mercado, pero también los beneficios que obtendrán con la digitalización.  p

Pautas a tener en cuenta a la hora de luchar contra la resistencia inicial al cambio.

Establecer unos objetivos claros

Mejorar el control de los procesos de negocio, aumentar la productividad de los empleados y lograr una visión completa de toda la información de la empresa, son algunas de las metas a las que se llega con la digitalización de la compañía. Marcar unas prioridades y establecer unos indicadores de seguimiento ayuda a saber en todo momento si se va por el camino adecuado. Los sistemas actuales, que integran todas las áreas de negocio, proporcionan datos que permiten conocer en tiempo real el estado de la compañía. Además, ofrecen un nivel alto de flexibilidad y escalabilidad gracias a su infraestructura en la nube que les permite adaptarse fácilmente a las circunstancias de cada sector y compañía en todo momento.

Definir las necesidades

El desarrollo tecnológico de los últimos años ha traído al mercado soluciones mucho más accesibles para empresas de todos los tamaños y presupuestos. Si hasta hace bien poco la inteligencia artificial o la analítica avanzada solo estaban al alcance de grandes corporaciones, ahora cada vez más compañías pueden utilizarlas en sus procesos de negocio. Las organizaciones necesitan tecnologías fiables y completas que integren toda la gestión empresarial en una única plataforma que impulse la eficiencia mediante tareas y flujos de trabajo automatizados. En la medida en que los recursos tecnológicos disponibles son cada vez mayores, las empresas han de priorizar sobre aquellos que mejor ayuda a cumplir sus objetivos definidos y a cubrir las necesidades de su día a día. Objetivos y necesidades son dos factores que irán evolucionando con el tiempo, como también lo harán sus sistemas de gestión.

Avanzar de forma gradual

Diseñar una hoja de ruta que aporte transparencia en cada una de las etapas e involucre a todos los departamentos proporcionará seguridad y confianza en los equipos y facilitará el cambio. Por otro lado, frente a los largos despliegues de antaño, las soluciones tecnológicas actuales ofrecen implantaciones mucho más ágiles que permiten disfrutar de sus beneficios desde el primer día gracias a que combinan una completa funcionalidad en la nube con una experiencia de usuario renovada, optimizada para que se adapte al ritmo de aprendizaje y desarrollo de la empresa e impulse la usabilidad y la productividad.

Confiar en los expertos

Contar con un proveedor de IT que acompañe a la empresa en el proceso también ayuda a superar esos miedos que llevan a las compañías a retrasar lo inevitable. Los cambios deben empezar desde la alta dirección, responsable no solo de confiar en las ventajas de la digitalización y extender esa confianza al resto de la plantilla, sino también de elegir a un socio capaz de explicar los diversos procesos y ponerlos en marcha de forma pedagógica y proactiva. Conectar los datos de la empresa, obtener una visión completa del negocio, aumentar la productividad y mejorar los resultados, es el primer paso para iniciar un proceso que derriba los obstáculos que limitaban hasta ahora el crecimiento del negocio.

Lectura Recomendada

single-image

Cinco cambios en nuestro cerebro que van a transformar cómo aprendemos

Todos hemos oído hablar ya de que los avances tecnológicos están haciendo que la sociedad cambie a un ritmo imparable. Unos lo llaman la Cuarta Revolución Industrial, otros la Era de la Información, pero lo interesante reside en que esta transformación supone un cambio radical en nuestra manera de pensar, aprender, trabajar y relacionarnos.

¿Podríamos llamarlo entonces revolución neurológica? Los expertos de Cornerstone OnDemand han identificado en su último informe 5 cambios a los que se ha visto sometido nuestro cerebro y cómo afectan a nuestro proceso de aprendizaje en la edad adulta y profesional.

1. El cerebro se ha vuelto impaciente. Acostumbrados a la inmediatez de las redes sociales e Internet, nos crea la urgencia de tener y saber todo “ya”. La expectativa de aprender mucho y en poco tiempo se ha convertido en la tónica general y los anuncios de métodos ‘milagro’ para adquirir cualquier habilidad sin invertir mucho tiempo, aumentan esa lacra sin tener en cuenta que se aprende rápido y se olvida con la misma facilidad. Para luchar contra la búsqueda de la satisfacción inmediata, las empresas tendrán que apostar por un método de formación que esté disponible y accesible, que se adapte a las necesidades de los empleados y que garantice un aprendizaje de larga duración.

2. Menos retentiva. Para los nativos digitales, memorizar un número de teléfono es algo muy vintage. Ya no necesitan recordar datos, para eso está Internet. Podríamos decir que se ha convertido en una “memoria externa” a la que acudimos para consultar todo tipo de información. Es decir, no hemos perdido la capacidad de memorizar/recordar, si no que ha quedado en desuso. La forma de aprender y retener la información ha cambiado y los métodos de formación deben hacerlo también. Es más efectivo ofrecer a los empleados formaciones digitales, accesibles fácilmente y en formatos más atractivos, como la gamificación. Así, lo aprendido se retendrá durante más tiempo.

3. Aprender a re-aprender. Si hay un cambio al que temen empresas y trabajadores es la automatización. ¿Nos quitará nuestro trabajo un robot? No lo harán, siempre que sepamos qué aprender y cómo aprenderlo de cara al futuro. La forma más segura es apostar por las soft skills y las competencias sociales, habilidades que nos diferencian de las máquinas y que no quedarán obsoletas, como sí puede pasar con los conocimientos técnicos.

4. Más flexibilidad. Entendamos flexibilidad como la capacidad de adaptación a nuevas necesidades de aprendizaje y formación. Si bien es cierto que no sabemos qué competencias necesitamos en el futuro, sí podemos analizar los éxitos empresariales de los últimos años y los puestos de trabajo que ha creado para tener una línea que seguir en aptitudes y habilidades más demandadas en el futuro. Por ejemplo, actualmente, el foco de las estrategias empresariales está puesto en la Inteligencia Artificial, de lo que se extrae que los empleos del futuro estarán relacionados con ella. El secreto es tener el cerebro entrenado para que sea flexible, abierto y ágil. Esto le facilitará adaptarse a los cambios e interiorizar con mayor rapidez las nuevas disciplinas y productos que puedan surgir.

5. Sobrecarga. La digitalización nos facilita el acceso a la información y al trabajo desde cualquier lugar y dispositivo, un punto positivo si sabemos cuándo desconectar. Esta sobrecarga de información a nuestro cerebro reduce nuestra capacidad de concentración. Todo ello suele traducirse en estrés laboral, lo que repercute negativamente en el rumbo de las empresas. Será muy útil la creación de una cultura de empresa que se preocupe por el bienestar emocional de sus empleados y garantice valores comunes y un buen ambiente laboral, que se traducirá en éxito de la compañía.

La importancia de mantener un proceso de aprendizaje continuo que tenga nuestro cerebro “entrenado” para facilitar la adaptación a las nuevas necesidades del mercado laboral. Los líderes de las empresas deberán promover un aprendizaje ágil, dinámico y entretenido, para despertar el interés de sus empleados por la formación de nuevas habilidades.

En Chile puedes contactar a Cornerstone aquí 


Lectura Recomendada