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Ingagement: Cuando el engagement no es suficiente

Si la filosofía de tu empresa aspira a comprometer a los empleados desde sus mentes, corazones, creatividad y emociones el ingagement es tu herramienta de trabajo.

Al contrario que el engagement, que se limita a jugar con los factores ajenos al control de los empleados (dinero, jefes y reconocimiento), en el ingagement los empleados ven la mayoría de sus necesidades cubiertas por su propio trabajo.

En los últimos años, muchas empresas han trabajado para mejorar el compromiso de sus empleados. Los resultados, cuando se ha desarrollado la estrategia adecuada y se han invertido los recursos necesarios, han ido llegando poco a poco. En la mayoría de los casos, las mejoras en el engagement interno son incrementales, pero se acaban estancando o se vuelven menos efectivas a medida que pasa el tiempo.

¿La razón? La mayoría de las actividades destinadas a la mejora del compromiso se centran en los factores externos de la motivación de los empleados, tales como como la comunicación, el fomento de determinados comportamientos, recompensas o complementos salariales. Y, duele decirlo, pero la efectividad de estos factores externos tiene una vida corta.

El concepto de ingagement nace con la intención de animar a los departamentos de recursos humanos a dar un paso más: pasar del engagement, en el que la motivación se basa en esos factores ajenos al control de los empleados (dinero, jefes y reconocimiento), al ingagement, en el que los empleados ven la mayoría de sus necesidades cubiertas por su propio trabajo.

El concepto lo acuñó hace tres años el emprendedor Evan Hackel en su libro Ingaging Leadership. El propio Hackel explicaba que la “i” venía de “implicados”, en una filosofía para líderes que piensan que no es suficiente con decirle a sus colaboradores lo que tienen que hacer, sino que aspiran a implicar sus mentes, corazones, creatividad y emociones en su trabajo a todos los niveles.

Aunque puede parecer una aproximación meramente teórica, lo cierto es que su implantación tiene consecuencias prácticas inmediatas. En el mundo del ingagement importan –y se solicitan activamente– las ideas de todo el mundo, sobre todo de aquellos que van a trabajar directamente en un proyecto. Esto exige que las ideas expuestas se valoren desde una perspectiva positiva y que los líderes de una compañía las escuchen y se fijen en lo que está bien, para poder reconocerlo y aprovecharlo. Un flujo libre de información e ideas es lo que forja marcas genuinas.

Pero quizá uno de los aportes de más valor de Hackel es su insistencia en la importancia de una comunicación transparente, clara y sencilla. Y esto tiene dos derivadas: la primera es la selección de canales (entre los que el correo electrónico debe ser el menos preferido) y la segunda, en la continuidad de la comunicación. Suele ser complicado mantener un flujo continuo de información con nuestros colaboradores, pero es necesario, sobre todo, para que todos ellos estén alineados con la visión y con el propósito de su compañía.

El ingagement cambia la relación con los empleados, introduciéndolos en los procesos de decisión, obligándolos a conocer la misión de la compañía y a trabajar para hacerla cierta. Pero el siguiente paso de quienes lideran este proceso es trasladar este proceso del mismo modo a clientes, proveedores e incluso a los directivos de otras compañías. La red debe ser lo más amplia posible.

La identidad de una marca no se construye dentro y se comunica fuera. Es algo que debe ser transversal y transmitirse a todos aquellos que tienen contacto con ella.

Muchos líderes están pensando continuamente en cómo hacer su marca más grande. Con un reconocimiento instantáneo y una cultura envidiada e imitada. Y cuando se plantean cómo pueden lograrlo suelen reunir a todos sus directivos, llamar a una consultora y empezar un proceso de construcción que suele tener buenos resultados. Por lo menos durante dos o tres años. Luego, se empieza a pervertir su esencia, el mercado cambia y sus lemas pierden frescura. Hora de empezar de nuevo.

Pero hay marcas icónicas que nunca caen en este círculo vicioso. Pensemos en Coca-Cola o Apple. El desarrollo de sus marcas es algo que está grabado a fuego en el imaginario de todos, empezando por sus propios empleados. ¿Qué han hecho ellas que hemos olvidado los demás? Parte de la respuesta tiene que ver con lo que sabemos sobre branding y employee advocacy. Una marca tiene que ser fiel a los valores de la compañía, a su manera de hacer negocios y a su aproximación a clientes en el mercado. Si sus empleados no comparten sus ideas, objetivos y hasta emociones, el proceso nunca será del todo auténtico. Eso es ingagement. Y sin él, tocará empezar de nuevo otra vez.

ENGAGEMENT VS INGAGEMENT

Cuando hablamos de engagement nos referimos a una serie de acciones realizadas desde el liderazgo de la empresa para aumentar la satisfacción de los empleados:

  1. Creando dinámicas que motiven a los trabajadores en el ámbito laboral.
  2. Indicando desde la dirección a los empleados qué deben hacer de manera que el súper poder siempre está de parte del jefe.
  3. Logrando al final que nuestros empleados compartan la visión de que la empresa vaya bien.

Cuando nos referimos a ingagement se mantiene el foco en la satisfacción del empleado y en cómo incrementarla, pero cambian algunas acciones y también la perspectiva de aplicación:

Se establece una cultura de escucha activa en la que los empleados deciden qué hacer y no se les indica desde los altos cargos de la empresa, de ahí la “i” de la palabra: involucrar.

Además, aquí el súper poder no recae sobre el jefe sino sobre los propios empleados.

Los empleados no sólo comparten la visión de que la empresa vaya bien, sino que actúan para que así sea.

Lectura Recomendada

El trabajo flexible contribuirá con más de 8,6 billones de euros a la economía mundial en 2030

Según el primer estudio socioeconómico integral sobre el cambio de las prácticas en el espacio de trabajo de Regus, la previsión del aumento del trabajo flexible podría generar más de 8,6 billones de euros a la economía mundial hasta 2030. Este análisis, encargado por Regus y llevado a cabo por economistas independientes, fue realizado en 16 países clave para indagar en el estado del trabajo flexible en la actualidad y hasta el año 2030.

BENEFICIOS ECONÓMICOS

Regus ha detectado que entre el 8 % y el 13 % de todos los puestos de trabajo se asociará a espacios de trabajo flexibles en la mayoría de economías desarrolladas en el año 2030. El aumento en los niveles de trabajo flexible permitirá a las empresas ahorrar dinero, reducir los costes operativos y aumentar la productividad, provocando en última instancia una reacción en cadena en la economía, desde las principales empresas hasta las cadenas de suministro.

Entre las ventajas específicas se incluyen una mayor productividad empresarial y personal, una reducción de gastos en espacios de oficina para las empresas y millones de horas ahorradas en desplazamientos a los lugares de trabajo. Todos estos factores contribuyen a aumentar el valor añadido bruto del trabajo flexible para la economía.

VENTAJAS PERSONALES

El estudio ha puesto de manifiesto que el trabajo flexible no solo beneficia a la economía, sino que también ayuda a los propios profesionales. Las personas que trabajan a distancia tienen casi el doble de posibilidades de estar satisfechos con su trabajo que otros de su mismo sector que trabajan en un espacio de trabajo tradicional.

Un factor muy importante para ello puede ser el tiempo que ahorran los trabajadores gracias al trabajo flexible. Según un modelo de crecimiento acelerado, que presenta una simulación de la adopción del trabajo flexible a una velocidad superior a la actual, la reducción de los tiempos de desplazamiento al trabajo gracias al trabajo flexible podría permitirles ahorrar 3.530 millones de horas de aquí a 2030. Esto equivale al tiempo que pasan en el trabajo cada año 2,01 millones de personas.

Philippe Jiménez, country manager de Regus , señala:

El trabajo flexible es una herramienta poderosa que puede beneficiar no solo a las empresas, también a la sociedad y a economías enteras. Esto ha sido posible gracias a la adopción acelerada del trabajo flexible como práctica empresarial estándar para millones de personas de todo el mundo. Resulta muy emocionante considerar las maneras en que nuestra sociedad podría beneficiarse del aumento del trabajo flexible, en especial debido a que las expectativas de crecimiento hasta 2030 ponen de manifiesto hasta qué punto el trabajo flexible será clave en las próximas décadas. La esperanza es que las empresas aprovechen la oportunidad de formar parte de esta revolución y continúen ofreciendo espacios de trabajo flexibles a empleados de todo el mundo.

Por su parte, Steve Lucas, parte de Development Economics y autor del informe, afirma:

Tal y como demuestra este estudio, el trabajo flexible ofrece contribuciones significativas para la sociedad, desde la devolución del tiempo personal a los profesionales hasta la mejora de la economía, gracias a la creación de empleo y a la mejora de la productividad. Estas predicciones demuestran que el trabajo flexible es una fuerza económica sólida que tanto empresas como trabajadores deberían adoptar durante los próximos años.

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Cómo dar una mala noticia con humanidad

JUANA ERICE, autora de ‘Gracias. El arte de comunicar malas noticias con humanidad’

Todo cambia en un instante, ésta es una frase que hemos oído tantas veces, pero como todas las cosas que escuchamos, no acabas de creerlo hasta que un día te sucede y ocurre de una forma rápida e inesperada.

La forma en la que te trasladan la circunstancia, el suceso o la noticia influye, y mucho, en esa primera vivencia ante la adversidad.

Mi vida cambió en un segundo. Eran las 6 de la tarde de un 28 de marzo, había llevado a mi hijo mayor al médico porque tenía mucha fiebre y vio algo que no le gustó. En menos de una hora, nos comunicaron que tenía las plaquetas por los suelos, riesgo intenso de hemorragias internas y que debíamos ir con urgencia a un hospital y ponernos en manos de hematólogos. ¿Hematólogos? ¿Había dicho hematólogos?

Mi hijo afortunadamente está bien y cuando escribo estas palabras me emociono, está curado, pero hay muchas otras personas que no lo están, muchas personas que están sufriendo por distintos motivos: una enfermedad, la muerte de un ser querido, un accidente, un error, una separación o una mala noticia; y, todos ellos, necesitan ayuda.

¿Cuántas veces has deseado ser capaz de comunicar un mensaje difícil transmitiendo la verdad y la realidad con honestidad?

Impactar en otra persona significa reforzar, apoyar e influir en el otro cuando más lo necesita, significa estar a su lado en los momentos difíciles, ponerse en su piel cuando no sabe cómo debe actuar y, por supuesto, transmitirle fuerza, mucha fuerza.

Llevo toda mi vida trabajando en comunicación, amo la comunicación, especialmente en situaciones complejas, pero nunca la había vivido de una forma tan directa a nivel personal y debo decir que es algo muy difícil porque nadie nos ha preparado para ello. A lo largo de todo el proceso he descubierto algunas cosas que me gustaría que apliques porque si lo haces bien, lograrás cosas extraordinarias: lograrás que la otra persona afronte lo que le está sucediendo con entereza e incluso llegue a sentirse grande ante la adversidad. Merece la pena, ¿no crees?

Te voy a proponer un método muy sencillo, un método que tiene solo tres pasos, sólo tres, pero importantes. Los tres pasos se aplican a ambas personas, a aquella que da la mala noticia y a quien la recibe. Ponen foco en analizar lo que sienten ambas y busca un territorio común donde puedan entender lo que está sucediendo y, como consecuencia, crecer.

¿CUÁLES SON ESTOS 3 PASOS Y POR QUÉ FUNCIONAN?

En realidad, se trata de algo que hacemos de forma natural cuando nos encontramos bien, cuando estamos atravesando una etapa buena y nos sentimos capaces de todo, pero que olvidamos completamente ante las dificultades. Cuando nos encontramos seguros y aparece un problema, pasamos por un proceso del que no somos conscientes y que suele seguir el mismo camino.

  • Comprendemos lo que sucede
  • Buscamos soluciones
  • Persistimos hasta alcanzar lo que deseamos

Profundicemos en el primer paso: comprender.

Nadie te ha dicho que puedes influir en los demás de una forma profunda. Nadie te ha hecho entender que tienes una capacidad de impacto muy superior a lo que crees. Y créeme, la tienes.

¿Cómo descubrirlo? ¿Qué debes hacer? En primer lugar, debes prepararte. Prepararte a fondo, destinar tiempo a pensar en profundidad, a preocuparte y reflexionar sobre lo que vas a decir, por qué lo vas a decir, cómo lo vas a decir, con qué palabras y en qué momento. El tiempo que dediques a la preparación, realmente marcará la diferencia. Nunca lo subestimes.

Si lo haces bien, lograrás que la persona acepte lo que le comuniques y que su desconcierto y sufrimiento se transformen en aprendizaje. Elige con mucho cuidado las primeras palabras (nunca las olvidará). Elígelas muy bien.

Di aquello que a ti te gustaría escuchar en esos momentos. Hay algunas palabras que te pueden ayudar a mitigar el impacto de la noticia: Tranquilo, vamos a ir paso a paso, puedes conseguirlo, todo se solucionará, palabras positivas que le ayuden a asimilar su nueva realidad.

Las palabras, tus palabras, tienen una influencia grande, mucho mayor a la que puedas imaginar. Recuerda que en estos momentos, el que recibe la mala noticia, se encuentra vulnerable, sin defensas y todo lo que escucha accede rápidamente a su interior sin ningún tipo de filtros y se queda grabado.

Es muy importante que entiendas que tu actitud, también, influye de forma directa y debes ser consciente de ello. Una persona fría, que sigue un protocolo de actuación y es lejana, impacta de forma negativa, comunica sin sentimiento, sin empatía. Piénsalo por un instante. ¿Te gustaría que alguien te diera una noticia de esa forma? ¿Te gustaría que dijera estrictamente lo que tenía que decir con una voz monocorde y ninguna implicación emocional? No, no te gustaría en absoluto. Es más, se lo reprocharías siempre.

Por lo tanto, algo que es clave para mi es elegir y ser consciente de la actitud con la que comunicas, tiene que ser cercana, cálida y cariñosa. Si puedes, toca a la persona suavemente. Tiene que percibir tu comprensión, que entiendes lo que siente y que estás a su lado.

La escucha también es fundamental. Escuchar es un bálsamo tan importante como el cariño. De hecho, sueles escuchar a las personas a las que tienes cariño, ¿no es cierto? Cuando escuchas tienes el poder de comprender al otro y debes aprender a hacerlo bien porque el implicado en la mala noticia lo necesita de verdad. Necesita respeto, necesita guía y necesita apoyo y lo sentirá si le escuchas con calma, sintiendo lo que siente y acompañándola en su miedo e incertidumbre. Debes aprender a convertirte en alguien así.

Impactar en otra persona significa reforzar, apoyar e influir en el otro cuando más lo necesita, significa estar a su lado en los momentos difíciles, ponerse en su piel cuando no sabe cómo debe actuar y, por supuesto, transmitirle fuerza, mucha fuerza

Segundo paso: busca soluciones

¿Cómo se encuentran soluciones en medio de la adversidad? En primer lugar, ayudando a la persona a dar un sentido a lo que está sucediendo y haciéndole descubrir quién es ante las dificultades, quién es ante los problemas. Es un bonito y desconocido camino que debes incitarle a recorrer. Me gustaría que le desafíes: ¿Quién quiere ser? ¿Cómo quiere vivir lo que le está pasando? ¿Cómo quiere impactar en su entorno? ¿Qué ejemplo quiere dar?  

Ayúdale, también, a encontrar a sus compañeros de viaje. Es muy importante elegir quiénes son e intentar mantenerlos cerca, muy, muy cerca porque sin ellos no podrá hacerlo tan bien. Su apoyo va a ser extraordinario. Por lo tanto, oriéntale para que busque a aquellos que le transmiten confianza, que le quieran, que le dan perspectiva y recorren silenciosamente ese camino a su lado. Serán pocos, muy pocos, pero vitales.

Por último, intenta ser un pilar para esa persona que te necesita. Ser un pilar consiste en romper, una a una, todas sus dudas. Consiste en transmitirle y en muchas ocasiones repetirle, sí eres capaz de afrontar esta situación, de hecho, lo estás haciendo muy bien, sí tienes la fuerza necesaria y lo estás demostrando. Sí estarás a la altura y te estás convirtiendo en un ejemplo para toda la gente que tienes a tu alrededor y sí lo estás viviendo con dignidad y con grandeza. Esas frases serán fundamentales. Sin darte cuenta le estás ayudando mucho a que se sienta orgulloso de sus reacciones y, como consecuencia, a que acepte su nueva realidad.

Tercer paso: persiste

Creo profundamente en la fuerza de persistir cuando las cosas no van tan bien como deseamos. Creo en nuestra capacidad para desarrollar una firmeza inquebrantable y continuar luchando. Creo en nuestra determinación para comprometernos con nosotros mismos y con los demás y hacer lo que debemos hacer.

Es importante recordar que quien recibe la mala noticia duda de muchas cosas, especialmente de su futuro. Duda de su resistencia. Duda de tener la energía suficiente para afrontar las dificultades, duda que algún día todo vuelva a la normalidad. Duda de sus reacciones. Duda de los resultados. Duda de su capacidad. Duda de todo.

Una forma magnífica de combatir las dudas es por medio de la acción. Las dudas se combaten con acción. No le dejes que piense más, pídele que actúe. No le permitas perderse en la toxicidad de sus miedos, pídele que elija las tres cosas que más le preocupan y que tome tres decisiones. Desarrolla un plan de acción con esa persona para afrontar los momentos en los que se encuentra. El objetivo es muy claro: moverse, tomar pequeñas decisiones y  avanzar un poquito cada día. Paso a paso, mejorará y en la medida en que vaya superando obstáculos, las dudas se irán mitigando hasta casi desaparecer.

Tú eres el portador de su esperanza, mirará muchas veces hacia ti y se preguntará si realmente crees que lo va a lograr. Es muy probable que no te des cuenta, no es fácil de percibir, pero lo hará. Tu opinión, tu actitud y, por supuesto, tus creencias son vitales para su evolución. Nunca lo olvides.

Me gustaría que recuerdes estos puntos porque si los tienes en cuenta, estoy segura de que comunicarás de una forma delicada, humana y cercana la mala noticia:

  1. Estás delante de una persona que te necesita
  2. Cada día es una pequeña maratón que mide su resistencia. Haz que se centre en avanzar y en confiar
  3. Pon foco en lo que está haciendo bien para que sea consciente de su evolución
  4. Ayúdale a que los pensamientos negativos no le dominen
  5. Haz que combata sus dudas a través de la acción. Pídele que actúe, que se mueva
  6. Y, durante todo el proceso, transmítele calma en los momentos difíciles y serenidad en los retrocesos. Nunca lo olvidará. Muchas gracias.

Sin embargo, creo que este artículo queda incompleto, si no traslado cómo se siente una persona cuando recibe una mala noticia. He decidido incluirlo para que comprendamos el efecto que tiene una noticia de estas características en un ser humano y para ayudarle a minimizar el impacto inicial que recibe. Es decir, percibir la realidad desde otro punto de vista, desde su punto de vista, desde sus ojos, desde sus emociones y aprender que las cosas al otro lado se ven de una forma diferente.

Por lo tanto, ¿qué me gustaría trasladarte en este primer momento si acabas de recibir una muy mala noticia? Lo primero que quiero transmitirte es tranquilidad y una enorme serenidad. Sí, tranquilidad y serenidad. Y sé que es difícil. Sé cómo te sientes y que te encuentras perdido. Sé que tienes miedo. Sé que estás asustado, lo sé. Yo también lo estuve y mucho. Pero pasará. Intenta tomar el control de lo que te sucede. Es muy importante que lo hagas. Para un segundo, cierra los ojos, respira. Puedes afrontarlo, puedes vivirlo. Eres mucho más fuerte de lo que crees y mucho más capaz de lo que imaginas.

No hay una solución única para todos los problemas, pero sí hay algunas cosas que te van a ayudar mucho: tomar decisiones funciona, deberás decidir cuáles, mirar hacia tu interior funciona, aprenderás mucho de ti y de lo que estás viviendo, respirar profundo funciona, especialmente en los momentos más difíciles, sentir que puedes con ello funciona, debes hacerlo una y otra vez, sonreír funciona, cambiará tu visión de los acontecimientos en los días malos y, por supuesto, afrontar con valentía lo que te sucede, funciona.

Creer en ti, también funciona y lo hace de una forma magnífica. Cree en ti porque si lo haces, la noticia seguirá siendo mala, pero tu percepción de la misma variará. Cuando la aceptas, cuando crees que puedes superarla, se transforma, se vuelve más asumible y tu actitud hace que conviertas el sufrimiento y lo negativo en una experiencia de aprendizaje y de crecimiento. Es un paso de gigantes.

Por esta razón, quiero que hagas todo lo posible para apartar tu mente de los problemas que tienes, de las dificultades que vas a afrontar, del miedo que te hace dudar. Aparta tus pensamientos de la dificultad. No dejes que te anule. Céntrate en la acción. Sé que lo que te estoy pidiendo es difícil, pero cuando veas que el negativismo te vuelve a invadir, apártalo.

Cambia tu forma de ver el problema. Tienes que aprender a entender la vida más a largo plazo.  Aunque ahora estás en un mal momento, es muy probable que todo lo que estás viviendo sea uno de los períodos más importantes de tu vida. El más duro, sí, pero uno de los más importantes y debes saber verlo. Aprovéchalo para dar lo mejor de ti mismo, para aprender, para crecer como persona, para entender que la dificultad te va a permitir descubrir facultades que no creías tener. Cambia tu sufrimiento. No te centres en él. No vas a solucionar tus problemas desde la angustia.

Busca soluciones desde la tranquilidad, desde las posibilidades que tienes. No dejes que tus pensamientos se queden enredados en las dificultades y en la tristeza, dirige tu mente hacia las soluciones y hacia los pequeños pasos.

Cambia tu interior. Mira hacia dentro y descubre qué te hace sentir bien. En qué eres bueno. Qué te hace feliz. Reflexiona y averigua cuándo te sientes orgulloso de ti mismo. En qué valores te puedes apoyar. Todo tiene un porqué y con el debido paso del tiempo lo comprenderás. Serán grandes lecciones para ti.

Mucha suerte.

El  libro lo encuentras aquí

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Las nuevas «tribus» de trabajadores ¿cuál es la tuya?

El panorama de la fuerza laboral  está compuesto por: empleados con un horario regular fijo; asalariados con trabajos adicionales; pluriempleados proactivos; nómadas digitales y trabajadores flexibles.

Precisamente, a través de esta trayectoria y evolución en la forma de organización empresarial, se han identificado las nuevas “tribus” de trabajadores, fruto de estos cambios y su adaptación a las actuales fórmulas de trabajo lejos de la oficina tradicional.

Los empleados con un horario regular fijo

Las personas que se identifican con este grupo son aquellos empleados fijos que, tanto a la entrada como a la salida, fichan siempre a la misma hora. A día de hoy, esta tribu sigue predominando con una jornada laboral general de 8 horas diarias que se extiende a las 10 o 14 horas si sumamos los descansos y desplazamientos.

Esta realidad laboral pone de manifiesto la necesidad de incorporar nuevas formas de trabajo y de mejorar la flexibilidad laboral, una transformación que ayudaría no solo a conciliar mejor con la vida familiar sino ayudar a las empresas a mejorar su productividad hasta en un 20%, según la última encuesta anual Global Workspace de IWG.

Side hustlers, asalariados con trabajos adicionales

En los últimos años esta tribu ha emergido con fuerza. Estas personas cuentan, además de un empleo remunerado, con otro proyecto o actividad paralela remunerada. La pertenencia a este grupo puede ser por motivos muy diversos: obtener ingresos adicionales, desarrollar y perfeccionar nuevas habilidades o crear un negocio propio en el futuro. Esta tendencia se debe principalmente al aumento de la incertidumbre laboral y la dificultad para encontrar un trabajo.

No obstante, esta realidad ha fomentado el espíritu de innovación y emprendimiento.

Pluriempleados proactivos

Esta tribu es tradicionalmente conocida por integrar a los freelance, autónomos o trabajadores polifacéticos con distintos proyectos laborales.

Nómadas digitales

Los nómadas digitales son personas que han sacado el máximo provecho a Internet y a las nuevas tecnologías. Estos avances han revolucionado estilos de vida y formas de trabajar. Muchas personas aspiran a incorporarse a esta tribu ya que este estilo de trabajo ofrece más autonomía personal, oportunidades de viajar y un atractivo equilibrio entre vida personal y laboral.

Trabajadores flexibles

Desde trabajos remotos hasta las ocupaciones por determinadas horas, este concepto de trabajo flexible está cada vez más demandado, frente al horario laboral y la ubicación fijos tradicionales. Estas personas son empleados cuyas empresas mantienen una relación diferente. A diferencia del resto, la capacidad de organización es parte de su responsabilidad bajo el criterio de eficiencia laboral. En este contexto, las nuevas tecnologías y los espacios de trabajos flexibles son un atractivo para esta tribu que busca centrarse únicamente en su objetivo de negocio y a la vez, interactuar con un entorno profesional y establecer sinergias con otras personas.

Tal y como asegura, Philippe Jiménez, country manager de Regus, “hemos visto grandes cambios en los últimos 30 años en nuestra red de espacios de trabajo flexibles, y con la irrupción de factores como la Inteligencia Artificial y la robotización, así como la movilidad sostenible o el relevo generacional de los empleados, esperamos que el espacio de oficinas y el trabajo evolucionen aún más en las próximas tres décadas”.

Durante estas tres décadas se han vivido numerosos cambios sociales, políticos y económicos a los cuales se han adaptado, entre otros muchos aspectos de nuestro día a día, nuestra forma de trabajar.

El crecimiento de los espacios de trabajo flexibles y coworking son un testimonio claro de la transformación de la forma en que trabajan las personas en 2019 y en el futuro.

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Cuidar la salud mental de los empleados, clave para el bienestar en las empresas

Belén Galindo, Consultora Health & Wellbeing de Willis Towers Watson.

La OMS define “Salud Mental” como “el estado de bienestar en el que la persona realiza sus capacidades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su comunidad”. 

El trabajo es beneficioso para la salud mental, sin embargo, la globalización y el progreso tecnológico han traído consigo cambios en el mundo laboral, nuevas formas de organización del trabajo, de las relaciones laborales y sociales, así como nuevas formas de empleo. Todo ello ha desembocado en riesgos psicosociales emergentes y/o en un aumento de la exposición a los ya existentes, lo que supone una amenaza para el bienestar mental de los trabajadores.

¿Qué factores podemos considerar riesgos psicosociales?

Entendemos como factores de riesgos psicosociales los relacionados con el diseño, la organización y la gestión del trabajo, que pueden tener efectos negativos sobre la salud y el bienestar del trabajador.

El número de factores es muy amplio y diverso, y pueden categorizarse por su relación con:

  • El contenido del trabajo: monotonía, trabajo rutinario, infrautilización de capacidades, rotación de tareas, etc.
  • La carga laboral y el ritmo de trabajo: carga laboral excesiva o insuficiente, interrupciones, nivel de concentración, presión de tiempos, plazos de entrega, etc.
  • Horarios de trabajo: trabajo por turnos, turnos de noche, exceso de disponibilidad, horarios muy largos o impredecibles, falta de flexibilidad horaria, etc.
  • Participación y control: Falta de autonomía, falta de participación en asuntos relacionados con el trabajo, dificultad para tener iniciativa, falta de comunicación, etc.
  • Entorno y equipo: Equipo inadecuado o insuficiente, malas condiciones ambientales (falta de espacio, mala iluminación, exceso de ruido), etc.
  • Cultura organizacional: Falta de definición de objetivos, puestos de trabajo mal diseñados, ambigüedad en las funciones, etc.
    Relaciones interpersonales: Conflictos interpersonales, falta de apoyo, relaciones jerárquicas inadecuadas, falta de respeto, falta de asertividad, acoso, etc.
  • Desarrollo profesional: Escasa valoración del trabajo, falta o exceso de promoción, estancamiento e incertidumbre profesional, etc.

¿Cuáles son las consecuencias de la exposición a estos riesgos?

Una de las mayores consecuencias de la exposición a estos riesgos es el estrés, con los efectos directos que genera no solo sobre la salud, física y mental de los empleados, sino también sobre las condiciones en que estos realizan su trabajo y, por tanto, sobre otros factores como absentismo, rendimiento y productividad de la empresa.

Actualmente, el estrés es el segundo problema de salud relacionado con el trabajo, y según la OMS, en el año 2020 la depresión será la principal causa de las bajas laborales en el mundo y la segunda causa de incapacidad.

En el caso de Chile, de acuerdo con datos del Proyecto Atlas 2011, el presupuesto para salud mental en Chile es el 2,78% del total destinado a salud (8,7% del PIB), claramente inferior al 6,2% y 7,2% de Estados Unidos y Canadá, respectivamente y la OMS coloca a Chile entre los países con mayor carga de morbilidad por enfermedades psiquiátricas (23,2%) en el mundo. Las licencias médicas por patologías psiquiátricas vienen aumentando año a año, desde el 2008 estas se sitúan en el primer lugar como causa de licencia médica curativa.

Fuente

Otra consecuencia de la exposición a los riesgos psicosociales es el Síndrome de Burnout o Síndrome de estar quemado. La OMS lo describe como un «síndrome resultante del estrés crónico del trabajo que no ha sido gestionado con éxito», cuyos síntomas incluyen el sentimiento de agotamiento, físico, emocional o mental, una reducción del rendimiento laboral y unos sentimientos negativos relacionados con el trabajo; y lo incorpora como “problema asociado al empleo” en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), que entrará en vigor en 2022.

La exposición a los riesgos psicosociales puede tener otras repercusiones, afectando al empleado:

  • A nivel social: conductas agresivas o pasivas, aislamiento, desconfianza, evitación, falta de comunicación, conflictos, etc.
  • A nivel físico: hipertensión, taquicardia, tensión muscular, patología osteoarticular, problemas digestivos, problemas del sistema inmunitario, infecciones, alergias, etc.
  • A nivel cognitivo: Déficit de atención, fallos de memoria, falta de concentración, dificultad para aprender, olvidos, dificultad para tomar decisiones, etc.
  • A nivel emocional: irritabilidad, ansiedad, depresión, desánimo, impulsividad, relaciones problemáticas con compañeros, etc.
  • A nivel conductual: problemas de sueño, abuso de fármacos, conductas adictivas y autodestructivas, impuntualidad, absentismo, conductas suicidas, etc.

Estos datos resultan preocupantes, y deberían llevar a preguntarnos si concedemos la suficiente importancia en nuestras empresas a los riesgos psicosociales, si somos conscientes de los daños que éstos pueden ocasionar y a plantearnos cómo ayudar a nuestros empleados a alcanzar ese estado de bienestar.

¿Cómo gestionarlo?

La Ley Nº 16.744 de Prevención de Riesgos Laborales establece la obligación de las empresas de proteger la salud de sus trabajadores, entendiendo la salud como un estado completo de bienestar físico, mental y social.

Por lo tanto, es necesario abordar los riesgos psicosociales en el lugar de trabajo de la misma forma que se abordan aspectos relacionados con la ergonomía o los riesgos para la seguridad, e incluir la salud mental como un área más de nuestra estrategia de salud y bienestar.

Para que esta estrategia sea efectiva y obtenga los resultados esperados, debe abordar la salud y el bienestar de forma global, integrando los aspectos físico, emocional, social y financiero, responder a las necesidades reales de la organización, estar vinculada a la estrategia de la empresa y contar con el apoyo de la dirección.

El desarrollo de la estrategia requiere previamente la identificación de los riesgos, su priorización, la definición de objetivos, el diseño de un plan de acción, la asignación de recursos necesarios para su implementación, y la medición de los resultados para evaluar la efectividad de las acciones implantadas.

La gestión del estrés y de los riesgos psicosociales en el trabajo, … ¿merece la pena?

Absolutamente, los beneficios que aporta tanto a los empleados como a las empresas compensan los costes derivados de la aplicación de las medidas correspondientes: mejora de la salud, mejora del ambiente y las condiciones de trabajo, refuerzo de la imagen y posicionamiento como empresa de referencia en la atracción y fidelización del talento, aumento del rendimiento y la productividad, disminución de las tasas de absentismo y presentismo, de la siniestralidad y de los índices de accidentes y enfermedades asociadas al trabajo.

En conclusión, abordando la salud de forma holística e integral conseguiremos organizaciones saludables, competitivas y sostenibles y empleados más sanos y felices.

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Un modelo para lograr empresas emocionalmente inteligentes

¿Por qué es tan importante para las empresas ser emocionalmente inteligentes?

Porque para poder responder al actual entorno empresarial, cada día más complejo y cambiante, de la manera más eficaz posible requiere contar con trabajadores:

  • Con capacidad de escuchar y comunicarse. Adaptables y capaces de dar respuestas creativas a los problemas.
  • Con confianza en sí mismos, motivación de logro e iniciativa.
  • Que sepan liderarse a sí mismos con autocontrol y eficacia personal.
  • Con habilidades interpersonales y que sepan trabajar en equipo.
  • Comprometidos, automotivados, con capacidad de liderazgo.

Y sin embargo, la realidad actual en muchas ocasiones en las empresas es que su personal: 

  • No se conoce suficientemente a sí mismo.
  • Se considera víctima de los demás, del entorno y de las circunstancias.
  • Mantiene relaciones interpersonales tóxicas.
  • No se comunica eficazmente y tiene dificultades para trabajar en equipo y cooperar
  • Esta desmotivado o poco motivado.
  • No está muy comprometido o implicado.
  • Tiene dificultades para gestionar el estrés y la presión de sus funciones y objetivos.
  • Es reacio al cambio y propenso a las emociones negativas que éste genera.
  • Vive el trabajo como un “mal necesario”.

Para poder cambiar esta realidad, es necesario que las empresas se ocupen de que su personal desarrolle su inteligencia emocional, entendida como “la capacidad de comprender nuestras emociones y  las de los demás y gestionarlas de forma eficaz, modificando el pensamiento asociado, para que nos ayuden a conseguir nuestros objetivos”.  Y todo esto, en el menor tiempo posible y, por supuesto, con el menor costo.

EL ENEAGRAMA: UN ATAJO PARA DESARROLLAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

El Eneagrama es un sistema o guía de la conducta humana que perfila nueve tipos diferentes de estilos de personalidad o patrones de conducta. Aporta información sobre la personalidad, sus características y los procesos cognitivos (pensar), emotivos (sentir) e instintuales (actuar) predominantes en cada uno de los nueve estilos. Es uno de los pocos modelos que contempla la conexión entre la personalidad y otros niveles de las capacidades humanas, en el sentido de permitir a cada individuo conectar con sus cualidades esenciales y poder desarrollarlas, gestionando sus miedos y creencias limitadoras.

Como modelo de desarrollo de cualquier individuo, el Eneagrama ayuda a aumentar la inteligencia emocional en el ámbito laboral, ya que hace posible identificar las diferentes personalidades que los seres humanos adoptamos desde la infancia y que interfieren posteriormente en el desarrollo eficaz de nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás, provocando conflictos y creando dificultades en la realización de los proyectos personales o profesionales, individuales o colectivos.

El Eneagrama muestra nueve “estrategias de adaptación al entorno”, cada una con su propio “mapa del mundo”, con un hábito de atención distinto y orientados a captar un tipo de información diferente, con sus propios paquetes de valores, con su forma de pensar, de sentir y de comportarse, de interpretar el adecuado ejercicio del liderazgo y por lo tanto de liderar, de estresarse ante unas determinadas situaciones y no ante otras, de responder a ese estrés y de relacionarse consigo mismo, con los demás y con el trabajo que desempeña.

ORÍGENES Y APLICACIONES ACTUALES DEL ENEAGRAMA

El Eneagrama, tal como lo conocemos actualmente, no procede de una sola fuente. Es una amalgama proveniente de la sabiduría antigua combinado con la psicología moderna. Su simbología y las ideas fundamentales que sustentan el modelo tienen unos 2.500 años de antigüedad pero, sin embargo, hace sólo unas décadas en las que se ha desarrollado en la forma en la que se aborda hoy en diversos países del mundo. Investigadores como Ichazo, Naranjo, Riso, Hudson, Daniels, Palmer, entre otros, han contribuido a que este modelo se constituya en una poderosa herramienta de cambio humano, organizacional y por qué no social.

Además de las utilidades descritas, el Eneagrama se utiliza en el mundo empresarial para hacer un diagnóstico de la cultura organizativa, desarrollar las competencias profesionales de manera específica, formar equipos de trabajo eficaces, motivar a los colaboradores y evaluar su  potencial y para el coaching personal y grupal. En España en particular, empresas de vanguardia llevan unos años utilizando esta herramienta fundamentalmente en procesos de formación y coaching obteniendo óptimos resultados.

BREVE INTRODUCCIÓN A LAS CARACTERÍSTICAS DE CADA ENEATIPO

Conocer las diferencias y valorar lo que aporta cada eneatipo es fundamental, ya que gran parte de los problemas interpersonales son generados por la diversidad, por diferentes formas de pensar, sentir y reaccionar ante las circunstancias. El Eneagrama ofrece una hoja de ruta para que cada eneatipo pueda mejorar, crecer y desarrollarse, logrando la satisfacción personal que produce superar las limitaciones personales y mejorar las relaciones interpersonales.

No obstante y debido a la complejidad y extensión de este modelo, en este artículo solo vamos a enunciar las características básicas de cada eneatipo, ofreciendo en las próximas entregas más información sobre: origen de los comportamientos, emociones dominantes y competencias naturales y a desarrollar por cada eneatipo.

  1. El Perfeccionista: Idealista, de sólidos principios, ético, concienzudo, responsable, constante, claro, detallista, meticuloso, crítico, perfeccionista, inflexible, testarudo, exigente.
  2. El Colaborador: Afectuoso, deseoso de ayudar, comprensivo, simpático, orientado a las relaciones, optimista, generoso, responsable, entrometido, orgulloso, histriónico, incapaz de decir no.
  3. El Ejecutivo: Adaptable, dinámico, orientado al objetivo a los resultados y al éxito, seguro de sí mismo, ambicioso, impaciente, poco empático, competitivo, dado a promocionarse, impulsivo.
  4. El Creativo: Idealista, muy sensible, comprensivo, vehemente, creativo, introspectivo, consciente de sí mismo, callado, egoísta, histriónico, temperamental, voluble, tímido e insatisfecho.
  5. El Investigador: Autosuficiente, bien informado, curioso, objetivo, sistemático, considerado, visionario, discreto, falto de firmeza poco comunicativo, indiferente,  parco, distanciado,  reservado.
  6. El Leal: Responsable, fiable, curioso, analítico, perseverante, comprometido,  práctico, previsor, nervioso, evasivo, cauteloso, indeciso, escéptico, desconfiado, ansioso.
  7. El Optimista: Optimista, espontáneo, alegre, encantador, exuberante, versátil, sintetizador de ideas, desconsiderado, poco comprometido, indisciplinado,  superficial, impulsivo, egoísta.
  8. El Líder: Seguro de sí mismo, franco, fuerte, firme, enérgico, autosuficiente, activo, vehemente, severo,  dominante, exigente, desafiador, impaciente,  desmesurado, impulsivo.
  9. El Mediador: Adaptable, buscador de armonía, acomodadizo, afable, constante, tolerante, humilde, conformista,  demasiado pasivo, indeciso, procastinador, terco, se olvida de sí mismo.
CONCLUSIÓN

Comprender el Eneagrama y su funcionamiento implica comprenderse a sí mismo. Al mejorar la comprensión de uno mismo e introducir el “ingrediente mágico” de la autoconsciencia se mejora la autogestión y se incrementa la capacidad de gestionar la diversidad, lo cual sirve para liberar e impulsar el desarrollo de las potencialidades y talentos del individuo, así como para mejorar la interrelación entre personas y grupos.

Si te interesó este tema, revisa Nueve claves para un liderazgo eficaz 

 

Autor: Julieta Balart

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