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Ocho pautas clave para conciliar el sueño

Sabemos que dormir bien es esencial para poder afrontar nuestros quehaceres y rutinas diarias. Pero, ¿sabías que dormir poco aumenta las probabilidades de sufrir un infarto o padecer Alzheimer? ¿O que las personas que no duermen lo suficiente son más propensas a sufrir obesidad y ansiedad?

En las principales potencias mundiales la falta de sueño ya es considerado un problema de salud pública, y no es de extrañar por qué.

Pero, ¿cómo saber si estamos descansando como deberíamos? Cuando no conseguimos dormir bien lo notamos al día siguiente. Aumentan las ganas de comer en exceso, disminuye la coordinación ocular (aumentando el riesgo de accidentes), se debilita nuestro sistema inmunitario, sufrimos reacciones emocionales descontroladas y se dispara el estrés, por no hablar de la pérdida de atractivo físico que provocan los signos del cansancio.

Hemos consultado a los médicos de Gadaca, que nos alertan del peligro de no dedicar a estos problemas la atención necesaria:

“No dormir adecuadamente puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades como hipertensión arterial, diabetes, infartos o ictus. Incluso, la alteración de los ritmos circadianos y del sueño a largo plazo provocan un 40% más de probabilidades de sufrir tumores de mama, de próstata, de útero y de colon”.

Para evitar caer en una espiral de sueño insatisfactorio, perjudicial para nuestra salud,  Gadaca nos dan 8 pautas claves para conciliar el sueño:

1. Horarios fijos de inicio y fin. Hay que acostumbrar al cuerpo a acostarse y levantarse a los mismos horarios. El cuerpo tiene memoria y repetir horarios irá educando a nuestro sueño.

2. La cama, lugar de descanso. No es recomendable acostumbrar a nuestro cuerpo a hacer otro tipo de actividades en la cama. Si no, conciliar el sueño nos costará más. Acondicionar nuestra habitación para crear un ambiente agradable para descansar es fundamental.

3. El ejercicio físico en horarios adecuados. Cuando el cuerpo ha consumido energía necesita dormir, por lo que el ejercicio es recomendable. Pero debe hacerse como máximo 3 horas antes de acostarse. De lo contrario, el cuerpo se mantendrá aún activo y le costará recobrar el punto de reposo necesario para dormir.

4. Cuidado con las cenas. La alimentación también es importante para conciliar el sueño. En la cena, es recomendable evitar alimentos pesados o bebidas estimulantes como té o café. Una digestión fácil nos ayudará a conciliar mejor el sueño.

5. Siestas sí, forzar el sueño no. La siesta es una costumbre española muy sana, pero debe tener una duración adecuada. Los especialistas recomiendan una duración de 20-40 minutos. Si excede la hora, alterará nuestros ciclos de sueño y no tendrá efecto reparador.

6. Actividades previas, relajación y pocas luces. Ambientar el dormitorio para preparar el sueño es una buena forma de prepararnos para dormir, así como evitar las actividades que requieran mucha atención. Una ducha 15 minutos antes de acostarse también es una buena opción para relajarnos.

7. Los problemas y discusiones, mejor al día siguiente. Aunque es algo difícil, lo idóneo sería posponer la resolución de problemas y discusiones al día siguiente o a un momento más adecuado. Irse a dormir con preocupaciones dificultará la conciliación del sueño.

8. No des más vueltas. Por último, si no conseguimos dormir o nos despertamos en mitad de la noche, es mejor levantarse y cambiar de habitación (sin realizar actividades que nos reactiven), y evitar dar vueltas en la cama.

La falta de sueño y el estrés están íntimamente relacionados:

“La falta de descanso es uno de los principales generadores de estrés, dando lugar a un mayor riesgo de enfermedades psiquiátricas, depresión, ansiedad y enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer”.

Si se observan comportamientos anómalos es importante realizar un seguimiento médico para monitorizar las pautas y vigilar nuestra salud mental con la ayuda de un especialista, ya que puede verse afectada por el estrés. Se trata de conseguir una ‘higiene del sueño’ adecuada”.

 

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¿Cómo podemos realmente disfrutar el trabajo? ¿Cuál es rol del Líder?

El reto al dirigir equipos es conseguir que sus miembros se levanten cada mañana, con la intención de poner el 100% de su esfuerzo y energía en su labor.

Pero además es importante lograr que pongan el corazón, aunque esto sea más complicado. Cientos de miles de personas llegan día a día a su puesto de trabajo sencillamente con la idea de cumplir, por ello los profesionales que ponen el corazón en lo que hacen, terminan marcando la diferencia.

Así lo explica el experto en liderazgo y director de Infova, Gonzalo Martínez de Miguel, que afirma que,

el objetivo de todo gerente sería conseguir que el equipo esté tan involucrado en el proyecto, que sea tan consciente de lo que da sentido a la empresa, que quiera poner toda su energía en el desempeño de sus tareas”.

Para lograrlo comenta que muchas veces se dice que la clave es la motivación, pero a su juicio, hace falta algo más que eso. Según explica se trata de la inspiración y añade

la gente da el 100% cuando considera que su esfuerzo tiene un sentido, vale para algo significativo”.

Sobre este aspecto advierte que “muchos consideran que la facilidad para encontrar el sentido del trabajo depende del tipo de tarea que se realice y que, evidentemente, no es lo mismo cuando se trabaja en una ONG o en un hospital, que en una compañía relacionada con temas en principio menos sociales”. Pero Gonzalo Martínez de Miguel explica que su experiencia formando a equipos, en todo tipo de empresas, es que incluso en los trabajos en los que aparentemente es más fácil encontrar inspiración, también es posible olvidar el sentido profundo de lo que se está haciendo. Y al revés, trabajos donde el sentido de lo que hacemos es en principio más difícil de ver, están llenos de sentido si nos tomamos la molestia de buscarlo.

Por este motivo, parte de la obligación de un jefe es tener una conversación con los trabajadores en la que se verbalice y se recuerde, por qué están aquí, por qué es importante hacer un buen trabajo y cómo se puede marcar la diferencia en esa función.

Con respecto a estas cuestiones, explica que es un error dejarse llevar por respuestas del tipo, “estamos aquí para ganar dinero”, porque según afirma, esa afirmación no es algo que inspire. “Está claro que todos trabajamos en parte para obtener un rendimiento económico, pero hay otras razones que se deberían destacar” añade el experto.

En este sentido comenta que, al margen de tener un sueldo, quien trabaja en un banco, está ayudando a que una familia pueda comprar una casa; quien trabaja en un restaurante, está creando las condiciones para que una familia se reúna en una celebración; en el caso de una consultora se asesora jurídicamente para que, por ejemplo, una empresa pueda abrirse camino en el extranjero; el que vende coches no solo vende un vehículo, está participando en uno de los procesos más importantes de la vida familiar, etc.

Es importante entender el sentido profundo de lo que se hace, y ver cómo esto contribuye a conseguir el objetivo general de la empresa, a la calidad de vida de las personas, a la seguridad o el bienestar general.

Por ello a nivel personal comenta “la clave es preguntarnos de qué manera nuestro trabajo bien hecho contribuye a hacer un mundo más digno. Un mundo más amable, más justo y más efectivo. Si tu trabajo no contribuye de ninguna manera a mejorar el mundo en el que vives, deberías pensar en cambiarte de trabajo. Insisto, esto no tiene que ver con a que te dedicas, se trata de querer encontrar el sentido a lo que haces”

Y para todos aquellos que son jefes, apunta que lo más indicado sería:

  1. Reunir al equipo y tener esta conversación. Preguntar directamente “¿De qué forma se está ayudando a hacer un mundo mejor?”.
  2. Preguntar “¿Para qué?” en lugar de “¿Por qué?”. Preguntar el “para qué” de las cosas conecta con el futuro. El “por qué” conecta con el pasado, con las justificaciones y las excusas. Un líder del siglo XXI pregunta muchas más veces “¿Para qué?” que “¿Por qué?”.
  3. Ser un buen referente. Hay pocas cosas mas inspiradoras que un jefe admirable.
  4. Introducir el sentido de lo que hacemos en las conversaciones de gestión. Usarlo como argumento para explicar por qué hacemos las cosas.
  5. Buscar historias de éxito de tu empresa que concreten en personas y casos concretos, el sentido de lo que es vuestra labor.

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La inteligencia emocional explica el 58% de la variación en el éxito personal y profesional

Por CAMILLA HILLIER-FRY Socia de PeopleMatters y ANA LOSTALÉ Consultora Senior de PeopleMatters.

La inteligencia emocional explica el 58% de la variación en el éxito personal y profesional, según un estudio de la Universidad de Maryland en EE.UU., publicado por el prestigioso centro de desarrollo del liderazgo, el Center for Creative Leadership.

Por todos es sabido que actualmente vivimos en un entorno VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), en el cual experimentar constantes cambios y estrés está a la orden del día. Es por ello que la inteligencia emocional es, posiblemente, más importante que nunca, ya que las emociones están en alerta máxima en entornos de estas características, pudiendo reducir nuestra productividad. La buena noticia, es que podemos desarrollar la inteligencia emocional.

El cambio desencadena emociones fuertes en el individuo, y no podemos controlar que éstas aparezcan, ya que la emoción aparece de forma automática ante un estímulo, provocando una acción observable por los demás en nuestro entorno. No obstante, lo que sí podemos llegar a hacer con las emociones es aprender a gestionarlas adecuadamente y, por tanto, asegurar una toma de decisiones más acertada.

¿En qué consiste la inteligencia emocional? Según Daniel Goleman, psicólogo estadounidense y autor del exitoso libro “Inteligencia Emocional”, es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones. Por una parte, implica la capacidad para la auto-reflexión, a través de la identificación y autorregulación de las propias emociones; por otra parte, consiste en la habilidad para reconocer lo que los demás están pensando y sintiendo, abarcando las habilidades sociales, empatía, asertividad y comunicación no verbal, entre otras.

Aparentemente este concepto no tiene aplicación directa en el entorno profesional, no obstante, numerosos estudios han mostrado lo contrario, especialmente en el entorno actual de constante cambio provocado por la digitalización. Por ello, cada vez más, las empresas empiezan a tener más en cuenta la inteligencia emocional como una herramienta clave en la gestión del cambio, puesto que:

  • Mitiga los efectos del estrés
  • Aumenta la agilidad del aprendizaje
  • Fortalece la motivación y autoestima de las personas ante la incertidumbre
  • Mejora la toma de decisiones, teniendo en cuenta la reacción de las personas
  • Favorece una gestión más eficaz y duradera de los conflictos
  • Permite actuar de manera más productiva
  • Facilita la “resiliencia” y la recuperación ante entornos de inestabilidad.

Sin embargo, todos hemos escuchado en algún momento de nuestra vida profesional: “la gente se resiste al cambio”. Ante esta situación, la principal tarea del manager en muchos casos consiste en facilitar que el cambio se lleve a cabo con éxito, aunque a veces se trata de ajustes impopulares pero necesarios para la organización. El líder necesita agilizar la adopción del cambio para minimizar el probable descenso en la productividad, que ocurre a medida que las personas pasan por las distintas etapas previas a la adaptación – la confusión, la frustración y la negación – antes de comprometerse con las nuevas formas de hacer.

¿Qué pueden hacer los líderes para superar la reacción negativa de su equipo y sus dudas sobre su propia capacidad de gestión?

El cambio a menudo implica un alejamiento de nuestra zona de confort. Aunque suene paradójico, la gente no se resiste naturalmente al cambio a pesar de lo que podemos haber vivido en nuestras organizaciones. Sino que, se resisten al miedo a lo desconocido. El cerebro, de manera natural busca, explora y se desarrolla realizando nuevas actividades. Para llegar a esto, la persona tiene que sentirse segura.

Por lo que un líder, en un proceso de cambio, debe ser capaz de transmitir confianza y seguridad, de tal manera que las personas no tengan la necesidad de estar a la defensiva, resistiéndose a lo desconocido, sino que se creará un entorno de aprendizaje y adaptación.

Es aquí donde entra en juego la inteligencia emocional del líder, quien debe ayudar a otros a manejar cambios potencialmente difíciles:

  • Un manager con madurez emocional mostrará un mayor grado de inteligencia social, y utilizará la comunicación bidireccional para evitar o gestionar problemas interpersonales.
  • Reconocerá el estrés de los colaboradores y les ayudará a sobrellevarlo, manejando así la resistencia al cambio de manera más efectiva.
  • Aquellos líderes que desarrollan su inteligencia emocional son sensibles a las necesidades e inspiradores para los demás, y pueden lidiar con los problemas cotidianos sin distraerse del cambio que necesitan implantar.
  • En las organizaciones actuales, que son más planas y abiertas gracias a la tecnología, se exige un liderazgo más participativo y colaborativo, que a su vez requiere que los managers demuestren mayor empatía y habilidades interpersonales.

Aplicar la inteligencia emocional significa que el líder debe esforzarse por comprender los intereses e inquietudes de las distintas personas afectadas por el cambio, para saber cómo interactuar de manera eficaz con ellas y cómo inspirarles a mayores logros.

En este sentido, conviene recordar que la adaptación al cambio no tiene por qué ser siempre un proceso doloroso: también aporta oportunidades de crecimiento, muy útiles de cara a la motivación de las personas. Nos realizamos haciendo una contribución a “algo más grande” y corresponde al líder fomentar el sentimiento de responsabilidad y aportación de valor entre sus colaboradores.

Es un hecho que en la mayoría de profesiones, la inteligencia emocional es necesaria para mantener relaciones productivas con compañeros, proveedores y clientes. La Universidad de Harvard estableció en un estudio de 2015 que casi todo el crecimiento en empleo en los Estados Unidos se debía a trabajos que exigían un grado relativamente avanzado de habilidades sociales; y cuantas más tareas mecánicas son realizadas por robots u otras soluciones tecnológicas, mayor es el impacto de la inteligencia emocional a la hora de diferenciarnos. Todo esto sin quitar la necesidad básica humana de interactuar y establecer relaciones que enriquecen el trabajo y la vida de las personas.

La inteligencia emocional es un viaje de por vida, en el que tenemos que desarrollarnos y evolucionar profesionalmente a medida que usamos nuestras habilidades. A nivel personal, a medida que enfrentamos nuevos desafíos, aprendemos más acerca de nosotros mismos, lo que nos permite responder mejor a los cambios y alcanzar el éxito que estábamos buscando.

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Un estudio que demuestra la rentabilidad del ejercicio físico como medida de prevención laboral

La compañía Biwel, que desarrolla programas de bienestar en la empresa, ha elaborado durante 3 años un estudio de Prevención de TME (Trastornos Músculo-Esqueléticos) en el que ha demostrado el retorno de la inversión de una compañía a través del ejercicio físico como medida de prevención laboral.

El estudio, que se inició en junio de 2014 bajo el nombre “Sentirse bien para trabajar mejor”, se ha dirigido a los 300 empleados de la planta de producción de una empresa farmacéutica para mejorar su condición física como medida para evitar lesiones. Un colectivo que, debido a su dinámica de trabajo (de pie, movimientos repetitivos y manipulación de cargas) se ve afectado por este tipo de trastornos. La adherencia ha sido de alrededor del 45% de los trabajadores, teniendo en cuenta que se trata de una medida opcional para los empleados.

Los resultados se han conseguido a través de la metodología Biwel, que analiza anualmente los resultados de salud, satisfacción y absentismo, con la colaboración del servicio médico propio de la compañía. A nivel de impacto económico se ha observado una reducción del absentismo por causa osteo-muscular. En este sentido, los trabajadores que han participado en el programa tuvieron 2,8 días menos de baja que los que no participaron. Durante los 3 años del programa, la empresa ha obtenido una rentabilidad de 1,98 euros por cada euro invertido, lo que ha supuesto un ahorro económico de 61.300 euros al año. Actualmente se están analizando los resultados de 2018 y optimizando la metodología para seguir mejorando.

A nivel físico, algunos de los resultados destacados han sido la disminución de los dolores leves y moderados de las personas que participan en el programa: se redujeron del 50% al 41% en hombros, de 64% a 57% en la zona cervical, de 82% a 60% en la zona lumbar y de 56% a 46% en la zona dorsal. Además, los niveles de inactividad física pasaron del 25% al 16% y la satisfacción media de los empleados ha sido de 8,6 sobre 10.

Biwel también ha implementado proyectos de Prevención de TME, con resultados muy positivos, en empresas como Cirsa, Aigües de Barcelona, Fagor Ederlan, COMSA o Vandermoortele.

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Siete defectos que sí puedes revelar en una entrevista de trabajo

No más de dos páginas de currículum, foto en blanco y negro, información de contacto actualizada… y multitud de consejos para pasar el proceso de preselección y llegar a la ansiada entrevista final. Sin embargo, 4 de cada 5 candidatos no consiguen superar la entrevista de trabajo, según un estudio elaborado en 17 países europeos por Randstad. ¿Por qué? Porque las entrevistas de trabajo son cada vez más exhaustivas y complejas. Por eso debemos prepararlas con antelación, ya que cuando estamos frente al entrevistador cada palabra cuenta.

Tras las típicas preguntas para conocer al candidato, su experiencia anterior y que éste se relaje comienzan las preguntas difíciles; entre ellas, una de las más comunes y que la mayoría de los candidatos contestan de forma errónea: ¿qué defectos tuyos destacarías? No existe una respuesta correcta, pero sí que hay que saber qué pretenden averiguar y cómo debemos contestar recurriendo a nuestra astucia. Nada de recurrir a repuestas típicas que no dicen nada y que se han repetido hasta la saciedad como: “Soy demasiado perfeccionista”, “trabajo demasiado” o, incluso, “no tengo puntos débiles”.

Por lo tanto, cuando nos pregunten por nuestros defectos debemos ser originales y presentar nuestras debilidades, explicando cómo las hemos superado y convertido en una fortaleza a base de esfuerzo. Aun así, conscientes de la dificultad de respuesta de este tipo de cuestiones, desde IMF Business School proponen siete defectos que sí podemos desvelar en una entrevista de trabajo:

“Solía ser un poco desorganizado, pero ahora a través de una herramienta, mi capacidad de planificación realmente ha mejorado”. Tenemos que explicar qué técnica hemos utilizado y cómo nos ha ayudado a planificar el trabajo.

“Estaba acostumbrado a trabajar en un único proyecto cada vez, pero he aprendido a atender múltiples tareas”. Conviene admitir que nuestra capacidad para trabajar en diferentes proyectos a la vez era limitada al principio, pero que esto ha cambiado con esfuerzo y trabajo.

“Antes invertía demasiado tiempo en la toma de decisiones, ahora he ganado confianza y no dudo de mis capacidades”. Debemos explicar cómo somos más eficientes gracias a la confianza adquirida con la experiencia. De esta forma, somos más rápidos y eficientes.

“Los nuevos proyectos siempre me han entusiasmado y sin darme cuenta me sobrecargaba. Ahora he aprendido a reconocer mis límites”. Llegado el momento de responder, es importante ser conscientes de nuestras limitaciones; nos ayudará a huir de proyectos que no podemos asumir.

“Aunque siempre entregaba mis informes en la fecha límite, he comenzado a adelantar mi trabajo para evitar prisas de última hora”. Entregar el trabajo en fecha no es un problema, pero tenerlo a punto antes demuestra nuestra capacidad de planificación, además de evitarnos imprevistos de última hora que nos impidan cumplir los plazos.

“Me costaba hablar en público. Pero me he apuntado a un curso que me prepara específicamente para este tipo de situaciones”. Demostremos que somos conscientes de que ante los problemas hay que buscar ayuda y soluciones.

“Antes me costaba delegar en otros algunas tareas. Sin embargo, la experiencia me ha demostrado que trabajar en equipo enriquece el resultado”. Saber pedir ayuda y dividir las tareas es una cualidad fundamental en un buen líder.

Para Carlos Martínez, presidente de IMF Business School, “muchos de los expertos en gestión de talento y selección de personal coinciden en que lo importante no es encontrar a un candidato sin defectos, perfecto. Más bien todo lo contrario, ver su capacidad para ser honesto y saber comunicar también lo negativo, además de analizar que seamos lo suficientemente astutos como para no tirarnos piedras a nosotros mismos”.

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El diseño de las aulas, una influencia real para transformar la educación y formación empresarial

La Sede de la Fundación Giner acogió la Education Design Conference de 3g Smart Group que, dentro del calendario de The Smart Conversations de 2019, ofreció un marco de reflexión y aprendizaje sobre el diseño de los espacios educativos y su influencia en los modelos de aprendizaje.

Francisco Vázquez, presidente de 3g Smart Group, inauguró la sesión comentando los retos que el mundo de la educación tiene por delante, y cómo este sector es tal vez el que más debe abordar una transformación por su impacto en la sociedad y las personas. Y así, abordar el futuro de los estudiantes desde el presente.

Alfredo Hernando, fundador de Escuela21, comentó que, entre los factores que más influyen en los resultados académicos, las escuelas son el marco de actividad que más propicia un salto educativo relevante y una transformación real en las personas. El diseño de los entornos impacta a su vez en la manera de aprender, al modular los comportamientos, las relaciones y la manera de comunicarnos favoreciendo distintos tipos de aprendizaje, más experimentales y prácticos.

Rosan Bosch, directora creativa de Rosan Boch Estudios y reconocida por su enfoque lúdico en el diseño de entornos educativos, ofreció su visión de la situación actual de la educación en Europa. Compartió diversos datos que llevaron a la audiencia a plantearse la necesidad de nuevos modelos educativos, como que el 65% de los alumnos de primaria tendrán en un futuro una profesión que actualmente no existe o la brecha perceptiva entre alumnos y profesorado en relación a cómo prepararse para el futuro: tan sólo un 14% de los alumnos considera que se les está formando bien mientras que el 96% de los rectores consideran que están ofreciendo una preparación adecuada.

La escuela es el tercer profesor, ese lugar que permite investigar cosas nuevas, experimentar y desarrollar nuevas habilidades. La escuela debe ser el lugar en el que aprendemos cómo aprender”. Las claves para desarrollar una nueva escuela, en la que los espacios y la pedagogía se dan la mano, han sido desarrolladas por el estudio de Rosan Boch para lograr transformar la cultura de los entornos educativos.

Siguiendo su modelo, los nuevos diseños favorecen el aprendizaje personalizado, la comunicación, el trabajo colaborativo, el intercambio de información heterogénea, el conocimiento de estudiantes de diferentes ámbitos, la diversión, la toma de conciencia de uno mismo, el ejercicio físico… todo desde un modelo activo, en el que el estudiante es empoderado para participar en el ciclo educativo.

La sesión finalizó con un panel de expertos que contó con la reflexión de Alberto González, presidente de Educación Abierta, José Ramón Cuspinera, entrenador de ACB Baloncesto, Miguel Zarzuelo, vicepresidente de marketing de la Universidad Europea, Carlos Llorente, CEO de ISTAKedu, además de Rosan Boch, Alfredo Hernando y el presidente de 3g Smart Group, Francisco Vázquez.

El público interactuó con los expertos de una manera lúdica para hacerles llegar preguntas que dieron lugar a interesantes conclusiones como que la transformación educativa solo se podrá lograr con la involucración de todos los actores del sistema educativo, la necesidad de perder el miedo al cambio, al pasar de una cultura de control a una abierta en la que profesores y alumnos se sientan libres de experimentar, o el impulso que la transformación puede tener si se logra la colaboración privado—pública y un cambio en el planteamiento de administraciones y legislación.

Se cerró la sesión con una recomendación abierta a toda la audiencia: cada escuela debe tener su propio propósito, el que dé sentido a su proceso de transformación de una manera personal que apoye su cultura educativa.

Carlos Aguirre, director de 3g Smart Group, cerró el evento concluyendo que todos los procesos de transformación, sean del sector educativo, empresarial o sanitario, entre otros, deben gestarse y producirse considerando a la persona en el centro, porque solo se producen el cambio real si la persona lo impulsa, motiva y genera.

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Personalización y segmentación: claves para la exitosa gestión de los beneficios sociales

a incorporación de nuevas generaciones y las innovaciones tecnológicas están provocando un reajuste en la forma de plantear, entender y desarrollar los programas de compensación de las empresas. Es necesario ofrecer a los empleados retribuciones diferentes, adaptadas a cada necesidad. La personalización y la segmentación por colectivos son las claves para una exitosa gestión de los beneficios sociales.

“La gestión global de beneficios viene soportada por una tecnología que facilita la comunicación y sirve de base común para mejorar la experiencia de los empleados”, asegura Ana Matarranz, Managing Director de Willis Towers Watson. Esta gestión proporciona un alto nivel de flexibilidad y adaptabilidad a cada momento.

Willis Towers Watson utiliza esta tecnología a nivel mundial, adecuándola localmente a los diferentes requisitos legales, operativas o productos propios de cada región. Al permanecer todo englobado en un repositorio único la operatividad de los beneficios globales resulta más eficiente, aspecto reseñable para las empresas multinacionales con estrategias de beneficios sociales internacionales. De esta forma, cualquier empleado, con independencia de la parte del mundo en la que se encuentre, podrá acceder al mismo contenido.

Una de las tendencias más reseñables en el ámbito de los beneficios sociales consiste en todo lo relacionado con la salud del empleado. Entre las novedades de esta área, ha surgido Elma Care, la primera app de eHealth española que lleva la consulta médica al móvil.

De cara al futuro, junto a las tendencias que avistan una mayor importancia a las facilidades que la empresa ofrece a sus empleados en materia de salud, distintos responsables de Recursos Humanos también valoran otras como la flexibilidad horaria, la simplificación de procesos o los planes de pensiones de empleo. Todas las medidas que puedan facilitar el día a día en el trabajo de los empleados en torno al bienestar y la conciliación van a ser cada vez más demandadas y valoradas, destacando aspectos como el bienestar físico y emocional o el desarrollo profesional.

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