Buscar Contacto Suscribete al Newsletter
single-image

Opositar o no opositar… Claves para lograr el éxito

Cuando alguien se plantea la posibilidad de opositar, no siempre sabe a qué se enfrenta, qué camino le queda por recorrer o qué va a necesitar. En los últimos años, la crisis y la escasez de ofertas de trabajo han convertido a las oposiciones en una opción mucho más buscada que antes. Así, muchas personas, jóvenes recién diplomados y licenciados o profesionales con experiencia, se han zambullido de cabeza en el océano de las oposiciones con la esperanza de alcanzar un puesto seguro, un puesto para toda la vida. Pero ¿saben todos ellos cómo hay que afrontar este tipo de prueba? ¿conocen los mejores métodos para triunfar? ¿saben a cuánto tiempo de estudio y preparación se enfrentan? ¿ cómo realizar los exámenes y pruebas correspondientes? ¿Y la actitud y habilidades necesarias para mantener la motivación, la energía, la constancia y la fuerza de voluntad necesaria durante el recorrido?

Según Ángela de las Heras, Coordinadora General del área de Oposiciones del Centro de Estudios Financieros (CEF.-), «la mayoría de las veces, el tropiezo en una oposición tiene que ver con el tiempo de dedicación, la constancia en el estudio, la disciplina y la capacidad de organización». De esta manera, desde el CEF.- comparan una oposición con una carrera de fondo, una maratón y, como tal, hay que planificarla, prepararla bien y dosificar las fuerzas. Una persona que cae en la precipitación, ansiosa por el resultado, sufrirá durante el recorrido y es más probable que abandone ante las primeras dificultades o dudas. La edad, según De las Heras, puede ser también un factor de peso tanto positivo como negativo, es decir, un opositor de más edad suele ser más responsable y disciplinado, pero a la vez, suele necesitar más esfuerzo y tiempo para estudiar y memorizar los contenidos y temarios.

Por todo ello, tras años de experiencia y miles de estudiantes preparados para opositar, el CEF.- ha elaborado un decálogo de las cualidades y aptitudes necesarias en una persona que afronta el largo camino de las oposiciones. Características que, en todo caso, se pueden adquirir, aprender, ejercitar y reforzar sobre la marcha o antes de adentrarse en la dura aventura de opositar.

1. Ilusión. Clave para arrancar y decidirse a preparar una oposición, es el combustible de la motivación que mantendrá viva la decisión de seguir adelante durante todo el tiempo de estudio y la voluntad de mantener el esfuerzo para concluirlo. Sin embargo, hay que ser comedidos y no caer en la hipermotivación, para evitar grandes desilusiones en caso de fallar.

2. Capacidad de organizarse. Los temarios para cualquier puesto de la Administración Pública son densos, con infinitos datos, fechas, leyes… La organización y planificación del estudio contribuye a lograr un equilibrio entre el tiempo, el contenido y el esfuerzo o trabajo invertido. La gestión del tiempo eficaz es imprescindible en un proceso de este tipo.

3. Voluntad de mantener el esfuerzo para concluir lo que ha empezado. Es lo que le permitirá salvar los obstáculos y tentaciones que vayan surgiendo por el recorrido.

4. Disciplina. Una vez planificado el tiempo y la distribución de tareas, hay que mantenerlo. La disciplina garantiza que llevemos a cabo de manera regular lo que nos hemos propuesto y, sobre todo, cuando la voluntad o las fuerzas flaquean. Gracias a la disciplina se puede crear el hábito del estudio que facilitará la misión y el éxito.

5. Automotivación. En un proceso tan largo y con una gratificación tan lejana en el tiempo, es vital saber encontrar las razones por las que continuar con el proceso de preparación ya que surgirán numerosos momentos de desaliento, de incertidumbre y duda, de ansiedad. La automotivación contribuye a alimentar de nuevo las expectativas y mantener mantener viva la ambición frente al desgaste psicológico.

6. Visión de futuro. Visualizar las metas, el premio… ayuda a hacer más fácil el camino porque coloca al opositor en el lugar que quiere estar y le familiariza con el objetivo. La visión de futuro forma parte de la motivación.

7. Resiliencia. Es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas. Ser resiliente será necesario para superar no solo esos eventuales momentos de abatimiento, sino, y sobre todo, para levantarse y volver a caminar después en caso de no lograr el objetivo final de aprobar. La gestión de la frustración será imprescindible para no caer en el desánimo.

8. Apoyos. Contar con apoyos externos mejora los resultados. El ánimo y las fuerzas aumentan si se dispone de la colaboración de otras personas en los momentos de necesidad. Familia, amigos y acudir a un centro de preparación especializada… contribuyen enormemente al éxito de quien oposita.

9. Actitud. La actitud luchadora, de esfuerzo y positiva caracteriza a los que triunfan en un proceso de oposición. Se puede cultivar y mejorar a lo largo del tiempo.

10. Autogratificarse. Afrontar una oposición es un camino largo y difícil. Quererse un poco más y concederse pequeños premios o gratificaciones durante el trayecto mejorará la relación psicológica del estudiante con el proceso y ayudará a llegar a la meta en mejores condiciones.

Lectura Recomendada

single-image

No hay peor ciego que el que no quiere ver: Estrés y mindfulness

¿Por qué todo el mundo quiere formarse en Mindfulness? Antes hablabas de un curso de gestión del estrés y nadie quería aceptar que su empresa generaba estrés.

Hoy día estás haciendo un curso de mindfulness y tienes prestigio. Como bien sabemos los que llevamos unos años en Recursos Humanos, los términos de moda nos invaden para responder a necesidades humanas.

El coaching era la necesidad de conversar, las competencias eran la necesidad de operativizar la personalidad y el mindfulness es la necesidad de gestionar el estrés.

Bienvenida esta moda, siempre y cuando no caigamos en el panteísmo de pensar que la herramienta de gestión (mindfulness) justifica el no actuar sobre lo que genera estrés. Está bien que dotemos a las personas de estrategia para relativizar la importancia de un entorno estresante, pero también es importante interesarse en cambiar y mejorar el entorno.

No hay peor remedio que cambiar la forma de percibir la realidad para pensar que lo estamos mejorando. Estoy de acuerdo con la “actitud Viktor Frankl”, que trata de relativizar todas las penalidades hasta transformarlas en obstáculos superables, pero siempre y cuando sea un medio para poder intervenir en mejorar el ambiente.

Por un lado está bien el relativizar las penurias de un campo de concentración para sobrevivir, pero por otro hay que apoyar al ejército aliado para derrocar el régimen nazi. Yo resumo estas conductas con este refrán tan español de que: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. En multitud de ocasiones me encuentro con creyentes en paradigmas varios, que se obnubilan y niegan la realidad, seguidores de sectas pseudocientíficas que encierran la realidad en su explicación.

Me ha pasado con el coaching ontológico, el PNL, el eneagrama, etc., espero que no nos pase con el magnífico concepto del mindfulness. No podemos ser ciegos por no querer ver que la realidad es más grande que nuestra teoría.conceptos rh 35

El mindfulness es una gran técnica para gestionar nuestra dedicación diaria, de grandes beneficios para la empresa y para las personas, especialmente a la inversa, y ante todo, sirve para poner foco en tu cambio como base para cambiar la realidad, que es el argumento básico para conseguir hacer las cosas.

En un libro de David Michie, “Por qué el mindfulness es mejor que el chocolate” (Ed. Aguilar, Diciembre 2015), quedan claras sus ventajas y me encanta su definición, por sencilla y divulgadora. Nos dice que el mindfulness es definido por tres pautas:

1. Prestar atención al momento presente. Cambiar el “modo narrativo” de la vida que dicen los neurocientíficos y pasar al “modo directo” centrándonos en los sentidos; de contarnos nuestro presente a vivir o respirar dicho presente.

2. De forma deliberada. Hay que entrenar y dedicar tiempos para hacerlo, especialmente si eres principiante, porque el día a día y las prisas necesitan que te estés narrando continuamente y no simplemente respirando. Debemos elevar a la consciencia nuestras sensaciones vitales.

3. Sin emitir juicios. Como decía en un libro Rosa Montero, cada uno tenemos a “la loca de la casa” que es nuestra mente enjuiciando y catalogando la realidad. Nuestra mente racional es aquel continuo juez que etiqueta la realidad como buena y mala, y condiciona nuestras conductas.

Creo sinceramente en la utilidad del mindfulness como técnica de mejora de tu experiencia empleado, pero debemos salvaguardar su fuerza haciendo algunas intervenciones que les eviten que se queme como paradigma evocador pero no práctico. De aquí los siete consejos (como los siete sabios de Grecia) que me surge para hacer que este paradigma siga dándonos tantas alegrías:

1. Superar la separación Oriente/Occidente. Estoy harto de que se identifique el mindfulness con la cultura oriental y el estrés a la cultura occidental. Aquellos que conocemos la historia hispanorromana reconocemos que el mindfulness era practicado por los romanos.

En las villas romanas, como la magnífica de La Olmeda en mi tierra de Saldaña (Palencia), se observa una vida con mindfulness, sus termas, sus jardines, sus salones temáticos según el día, su orientación al sol, a la luna…; por tanto, hay que destacar que en Occidente había una forma de mirar con mindfulness. Son los romanos, como decía Horacio, los que tienen varios conceptos muy de atención plena como “Beatus ille” (Dichoso aquél), “Carpe diem” (Atrapa el día), “Locus amoenus (Lugar ameno) y el que más me gusta que es “Tempus fugit” (Tiempo que vuela). En fin, que nuestros antepasados hispanorromanos tenían el mindfulness en su día a día, y que posteriormente ha pasado a la cultura popular a través de la filosofía de vida rural, tan cercano a respirar la escarcha, sentir la plegaria y oler el amor que se practicaba en el día a día.

2. No echar la culpa a la infoxicación. Hay personas que practican el mindfulness por la tensión informativa del día a día. El tecnoestrés no deja de ser una forma moderna de las exigencias del entorno. Si antes teníamos unos horarios fijos y sólo pensábamos en el trabajo en el momento que estábamos físicamente en el trabajo, hoy día, la desubicación de las obligaciones laborales nos lleva a no tener tiempo determinado de ocio y/o trabajo.

Pues bien, volvemos al mundo rural, en este entorno hay obligaciones diarias inexcusables, principalmente si eres ganadero, y no por ello estamos estresados. Es decir, el caminar con las obligaciones debe darnos el poder de la flexibilidad de entender el trabajo.

La presión informativa empieza cuando uno no sabe gestionarse personalmente. Si un mail no puede dejarse de contestar, si un whatsapp me obliga a responder, en cierto sentido estamos visualizando la flexibilidad de los medios como nuevos dictadores temporales. Hay que librarse de ladrones de vida enmascarados de tecnología y plantearse tiempos de observación, gestión, reflexión y duración. Este modelo, que me lo enseñó un sargento en la mili, siempre me encantó. Decía el sargento Rebollo que en el día había que observar (leer El Marca), gestionar (hacer la instrucción), reflexionar (echarse la siesta) y divertirse (irse al bar). Y lo mejor que decía era que no era pleno si le faltaba alguna de las cuatro actividades diarias.

El tecnoestrés es la forma actual que el ambiente nos requiere para dar nuestra mejor versión de nuestra libertad de atención. El problema no es el ambiente sino cómo lo vivimos y cómo lo transformamos.

3. Meter la meditación en tu día a día. Hay gente que no valora la modorra de la siesta, el café matutino con el periódico (ipadiano), las duchas inspiradoras, el gin tonic conversado, el vino en la cocina, etc. Multitud de ocasiones para meditar, para quitarte el piloto automático del hacer cosas, del querer llegar, de criticar, de enjuiciar… simplemente hay que vivir.

Hay una frase maravillosa de Bimba Bosé que habla sobre que cualquier ocasión del día “no es algo que decides, es una oportunidad que aprovechas”. Tan importante es querer hacer como querer ser. Tan importante es proteger estos tiempos personales (no confundir con tiempos familiares) para tener un mindfulness en tu día laboral. Las liturgias y los rituales de meditación se necesitan para aprender o para recordar al hacedor que hay que tener tiempo para ser.

4. Superar el sentimiento de soledad. Como dice Thich Naht Hanh, “las personas sufrimos porque estamos secuestrados por nuestros juicios”. Creemos que estar solo significa que no eres apreciado. Saber estar y ser en soledad es una gran cualidad ya que, a fin de cuentas, nacemos y morimos solos.

En esta sociedad donde la conectividad y el estar acompañado está tan sobrevalorado, caemos en pensar que el olvido y la soledad son nefastos cuando es una necesidad humana para ser. Como decía Gilles Deleuze, “no es el deseo el que se convierte en necesidad, es todo lo contrario, son las necesidades las que se convierten en deseo”. Es verdad, debemos desear nuestra soledad, tras vivir socialmente en todos los momentos, pues la reflexión en soledad te da percepción y altura a las relaciones sociales.

Yo tengo que dar las gracias a esas misas largas de mi infancia en los 70 porque me enseñaron a pensar en soledad. La misa me servía para tener una experiencia de pensamiento en soledad, primero pensaba en mis sueños, luego en mi realidad y al final de la Eucaristía ya había repasado toda la semana. Aunque algún empellón del cura me llevé, aprendí a estar bien en soledad conmigo mismo. Estar sólo te sirve para apreciar y valorar las relaciones sociales.

5. Centrar la técnica y no elaborar teorías. Como todo paradigma exitoso, hay multitud de libros quincallas alrededor que hay que obviar. Muchos caen en un excesivo elogio de la meditación, convirtiendo una técnica casi en una teoría.

El mindfulness simplemente es una técnica para buscarte a ti mismo, para ser tú mismo, pero no es una teoría. Hay multitud de aficionados a la psicología, tan perniciosos como el psicólogo que psicologiza la realidad, que han descubierto América en estos tiempos con la meditación. Hemos escuchado multitud de memeces orientales, de libros de autoayuda más para los autores que para ti, y ante todo, mensajes interesados para vender su libro. Como decía Abraham Lincoln, “se puede engañar a alguien siempre, a todo el mundo alguna vez, pero no a todos indefinidamente”.

6. Utilizar la neurociencia como holismo. Hay directivos obsesionados con la neurociencia como explicación total de la realidad. Sin duda que los descubrimientos neurocientíficos son avances a analizar e integrar, pero no debes olvidar una visión integral de la realidad. Centrarse sólo en la neurociencia y desprestigiar otras ciencias, como la Psicología, nos empequeñece. Aquellos que conozcan el modelo cognitivo-conductual de una terapia cognitiva nos darán la razón. Cuando este modelo asegura que no hay una relación causa-efecto entre la realidad externa y nuestras emociones, sino que es la forma como interpretamos los acontecimientos como es nuestra forma de pensar, y al fin, lo que nos hace felices o infelices, es tan válido como saber exactamente el funcionamiento de las neuronas espejos. Debemos avanzar en diversas áreas de conocimiento para tener una visión integral e integrada de la vida humana.

7. Reducir el fin a la felicidad. Hemos de pensar que todo lo hacemos para ser feliz es encerrar la vida en un marco de continuos sinsabores; aceptar que la infelicidad es un paso para apreciar la felicidad es el principio de tu propia felicidad; que la felicidad debe surgir en el camino y que contar la superación de la infelicidad es en sí mismo una felicidad. Hacer mindfulness como proceso de vida, que a veces estamos en infelicidad y otras en felicidad, es una visión más realista. No quiero más vida utópica de eterna felicidad porque no sería realista. Como decía mi abuelo, “hay que saber tocar las campanas a muerte para saber voltear mejor las campanas de fiesta”, y aquellos que aprendimos a tocar una campana lo sabemos. La felicidad me recuerda el pensamiento de R.W. Emerson que decía: “El regalo más grande es dar una parte de ti mismo”, lo importante para ser feliz es el esfuerzo continuo de tu ser para hacer feliz a los demás.

En fin, hay que vigilar que el discurso del mindfulness no se centre en gurús orientales, en tecnoestrés, en posiciones flor de loto, en estar solo en oscuras habitaciones, en creerse que es una teoría de la vida, en justificar todo por la neurociencia y en acabar con la dictadura de ser un feliz eterno.

El mindfulness es una gran herramienta (un gran siervo para un gran señor que es la vida) que debemos integrar en nuestra vida como algo racional. Lo normal es que no tengamos tiempo para ser persona y para vivir la vida. En fin, a este gran término anglosajón le viene como anillo al dedo nuestro refrán: “No hay peor ciego que el que no quiere ver” o como decía mi hijo (que no sabía decirlo): “No hay peor vista que la de un ciego”. Monta tanto que tanto monta.

Lectura Recomendada

single-image

¿Saben los CEO gestionar a sus equipos de dirección?

Por Fede Martrat – Socio director de ActitudPro y colaborador académico en ESADE.

Por otro lado, si bien es cierto que la lista de atributos para ser un buen CEO varía en función del país donde se opera y de las circunstancias y la cultura de la organización, sí hay una serie de rasgos comunes a todos los buenos altos directivos, estén en el lugar y empresa que estén, respecto a cómo se relacionan con su equipo.

De entrada, un buen CEO debes ser capaz de formar un equipo seleccionado tanto por el talento como por la confianza. Talento sin confianza es una apuesta arriesgada y con la confianza sin talento no se va lejos. Pero, a partir de ahí, la actitud no debe ser inmovilista: el equipo no tiene que limitarse a ser lo que es, sino que es algo que debe mejorar constantemente; evolucionando junto con la organización y evitando el estancamiento.

La confianza es otro aspecto clave y ésta debe ir en cascada, desde el CEO hacia abajo, salpicando a todos los cargos directivos, a todos los miembros de los equipos. Hasta el último trabajador. La confianza es vital para evitar que cada integrante de cada equipo malgaste más energías en cubrir sus espaldas que en añadir valor al proyecto empresarial.

A la hora de seleccionar, gestionar y formar al equipo de dirección, un buen CEO debe colaborar con el equipo de RRHH sin delegarlo todo en éste, porque es importante que los equipos den importancia a la formación y la adquisición del talento proveniente del CEO y le tengan como referente a la hora de repartir competencias y criterios de actuación.

Relacionarse con el error ajeno también es importante y algo que no debe relegarse únicamente a los momentos difíciles. Los estándares deben permanecer altos en todo momento y las anomalías se deben erradicar en cuanto surjan. Pero no sólo es eso: tan necesario es ser duro con el error, como no serlo quien lo ha causado. Si en querer erradicar un error, se penaliza en exceso a quien lo ha provocado, los integrantes del equipo se volverán excesivamente reacios a tomar riesgos, lo que irá en detrimento de la generación de valor. En todo riesgo hay un margen de error, pero también de acierto.

Que el estilo de liderazgo del CEO esté alineado con las necesidades reales de la organización que lidera es de cajón a la hora de que éste consiga hacer pivotar la organización hacia los cambios que ésta necesita. De la misma manera, si el equipo de dirección no se alinea con el estilo que imprime el CEO, aflorarán permanentemente obstáculos y situaciones de conflicto que no permitirán a la compañía avanzar. No sólo se trata de que el CEO adapte su estilo de liderazgo a las necesidades de la empresa, sino que su equipo también esté alineado con éstas.

Por último, nada de todo lo expuesto tiene futuro si no hay un componente de madurez emocional en la ecuación.

Un equipo de dirección es como cualquier otro equipo de trabajo, pero con la característica de que se trata de profesionales pluri-funcionales que interactúan con diversa frecuencia entre ellos. De la misma manera, es un grupo sujeto a altibajos emocionales en función de la situación de la empresa o de las dificultades de cada departamento. Por ello, es preciso que el CEO conozca el estado emocional en que se encuentra cada miembro de tu equipo y que sepa estar a su lado en los momentos más críticos, cosa únicamente posible si él mismo goza de una buena percepción de sus emociones.

El equilibrio personal hacia los demás se logra a partir del propio equilibrio interior. Un buen equilibrio personal es elemento clave para saber cómo y cuándo comunicarse con el equipo y con el resto de la organización y tener la capacidad de entender cómo ésta percibe el equipo de dirección y su titular.

En este sentido, un elemento clave para un ese buen equilibrio personal y la proyección de los beneficios de éste sobre el equipo, es la autorregulación. El cuerpo tiene un límite, y las horas de calidad laboral también. Una cosa es estar dispuesto a hacer sacrificios puntuales cuando la situación lo requiere, pero otra es la inmolación sistemática cuyas consecuencias se pagan con salud y grandes problemas personales que, a la larga, en nada te van a beneficiar al CEO, a su equipo y, por supuesto, a toda la organización.

Lectura Recomendada

single-image

Seis claves para orientar en una educación de éxito personal y profesional en la era de la IA

¿Cómo tengo que educar a mi hijo para que tenga éxito el día de mañana?

¿Cómo tengo que educar a mi hijo para que tenga éxito el día de mañana? Esta es una de las preguntas que suele rondar la cabeza de la mayoría de los progenitores que temen un mercado laboral incierto y buscan nuevas fórmulas para garantizar un futuro estable para sus hijos.

The Georgian Manor House detecta de manera precoz el talento de sus alumnos y desarrolla una orientación curricular personalizada desde edades tempranas. En base a sus más de ocho años de experiencia en este sector, han desarrollado un profundo análisis de los cambios que está provocando la inserción de la Inteligencia Artificial en las empresas y cómo deberán prepararse los futuros profesionales para adaptarse a las nuevas demandas laborales.

“Todos los sectores profesionales van a estar afectados por la revolución de la Inteligencia Artificial. Cuanto más repetitivo y especializado sea el trabajo, más susceptible será de ser automatizado”, afirma Alonso González de Gregorio, career advisor y director de The Georgian Manor House.

En sus más de ocho años de carrera orientando a jóvenes de todo el mundo hasta las más prestigiosas universidades como Standford o Cambrige, ha querido dar un paso más y desarrollar en base a su experiencia una “receta” de seis claves para orientar a los hijos hacia el éxito profesional y personal en un futuro no tan lejano. Unas habilidades que es importante trabajar desde edades muy tempranas.

1. Deberán ser muy curiosos: nos encontramos en una sociedad en constante cambio y, por ello, la apertura al cambio es el rasgo de personalidad más importante a cultivar y sobre el cuál deben construirse las demás competencias.

2. Aprendizaje constante: los continuos cambios que sufre la sociedad de un día para otro harán que los puestos de trabajo se queden obsoletos a medida que surjan nuevos avances, productos… Algo que exigirá que nos acostumbremos a formarnos durante toda la vida.

3. Habilidades sociales: en un mundo en el que la tecnología amenaza con suplantar al ser humano en casi todos los ámbitos profesionales, todas aquellas actividades que demanden la interacción social serán cada vez más importantes.

4. Necesidad de auto-conocimiento: la inestabilidad laboral y los constantes cambios en la sociedad, demandarán personas con una alta tolerancia a la frustración y a la incertidumbre. Aquí juega un papel fundamental el aprendizaje desde edades muy tempranas.

5. Creatividad: aquí reside la habilidad para encontrar soluciones eficientes, innovadoras y efectivas a posibles problemas. Esta será una de las partes que más tardará en emular la Inteligencia Artificial ya que requiere de conocimientos muy amplios en disciplinas muy dispares.

6. Entrenamiento de la aptitud existencial: la Inteligencia Artificial también tardará en llegar a emular la capacidad que tiene el ser humano para trascender a lo material, abstraerse, valorar las consecuencias de lo que se hace y las emociones que esto provoca. Es una de las habilidades más importantes que poseen las personas porque está relacionado con la capacidad de observarse a uno mismo, reinventarse y proyectarse a largo plazo como especie.

Lectura Recomendada

single-image

Cómo dirigir reuniones efectivas para que no te roben tiempo

A día de hoy, los managers tienden a pasar reunidos alrededor del 60% de su tiempo. Ante esta perspectiva, optimizar las reuniones resulta fundamental si queremos que cumplan su función y nos ayuden a tomar decisiones, definir objetivos y aumentar la productividad de los equipos.

No obstante, muchas empresas se ven afectadas por el fenómeno de la “reunionitis”: sus reuniones, lejos de ser efectivas, se convierten en un saco roto de recursos y tiempo, normalmente por varias razones:

• No llevar suficientemente preparada la documentación.
• Falta de puntualidad de algunos asistentes.
• Ausencia de participantes clave.
• No tener claros los temas a tratar.

La pregunta que surge es: ¿cómo podemos evitar estos errores, y conseguir que nuestras reuniones no se conviertan en “ladrones” del tiempo? Desde B-Talent, la solución tecnológica de e-learning, microlearning y gamificación para el desarrollo de competencias y habilidades, nos cuentan que una de las claves para conseguirlo es planificar correctamente las reuniones de empresa, siguiendo las pautas que se plantean en la siguiente infografía.

 

Lectura Recomendada

single-image

27 de junio. Webinar: Storytelling: esencia y dimensiones

El Storytelling ha cobrado fuerza en los últimos años como herramienta para comunicarnos de una forma más emocional, cercana y empática con nuestras audiencias, ya sean clientes o empleados.

Sin embargo, existen diferentes dimensiones del storytelling que no siempre se tienen en cuenta y por tanto desvirtúan el concepto y el éxito de su aplicación.

Estas dimensiones varían en función del mensaje que se quiere comunicar y lo que se quiere provocar con él, el canal utilizado para su divulgación, y por supuesto las expectativas, emociones y necesidades de la audiencia que lo recibe. Así podemos encontrar Storytelling de marca, storytelling escenográfico o storytelling entorno al producto y servicio. Cuando todas esas dimensiones están conectadas, alineadas y se hacen desde la autenticidad, el storytelling es capaz de generar fuertes vínculos con sus clientes y empleados.

Es por ello que Yolanda Romero Parla, Socia Director en Intalentgy, el próximo 27 de junio, impartirá el webinar, organizado por ORH, Storytelling: esencia y dimensiones. Un seminario en el que la experta nos explicará en qué consiste esta herramienta de comunicación.

[su_button url=»https://register.gotowebinar.com/register/6917074221176090627″ target=»blank» style=»bubbles» background=»#1d621b» center=»yes» icon=»icon: cloud-download» icon_color=»#ffffff»]INSCRIPCIÓN GRATUITA[/su_button]

Lectura Recomendada

single-image

10 estrategias para asegurar el ROI de la formación

Sólo el 8% de programas de formación corporativa llega a impactar en el negocio y sólo el 4% obtiene algún ROI, según datos del Workplace Learning Report 2017. Muchas veces la formación impartida sólo genera la ilusión de haber aprendido, sin conseguir que los conocimientos se interioricen, se conviertan en hábitos y se pongan en práctica. Son numerosas las investigaciones cognitivas que han demostrado que las metodologías didácticas empleadas condicionan enormemente el éxito de una formación, pero las empresas aún no adoptan las más efectivas, posiblemente por desconocimiento de cuáles son y cómo hacer viable aplicarlas.

Esta necesidad de divulgación ha movido a la consultora Siltom Institute a aportar luz a los formadores corporativos publicando un decálogo de sencillas estrategias neurodidácticas avaladas por la ciencia para que el aprendizaje se retenga a largo plazo:

  1. Autoevaluarse: cuantificar los conocimientos reales poniéndolos a prueba con preguntas test que fomentan la curiosidad y fuerzan a pensar y practicar lo aprendido en entornos relajados y sin riesgo.
  2. Repasar: un único impacto formativo es ineficiente. Para saber y dominar algo con agilidad es imprescindible repasarlo o practicarlo cada cierto tiempo, con especial foco en lo que falta consolidar.
  3. Microlearning: evitar sobresaturar de información y centrarse en el contenido relevante, distribuyendo su adquisición en sesiones breves pero frecuentes que permitan estar plenamente atentos.
  4. Periodo extenso: evitar los cursos intensivos dejando tiempos de descanso entre los puntos del temario o sus repasos. El tiempo dificulta recordar los conceptos, y así su posterior “realmacenado” es más duradero.
  5. Intercalar temas: combinar distintos temas en cada sesión, formatos mixtos o varias ubicaciones, para ampliar el tiempo de atención e interrelacionar mejor lo aprendido y la profundidad de su comprensión.
  6. Movilidad: poder aprender en cualquier momento desde dispositivos móviles enriquece los recuerdos generados y facilitan su recuperación si se adquieren en lugares similares a donde se aplicarán.
  7. Enseñar a otros: explicar lo aprendido a compañeros, reelaborando los mensajes con palabras propias, simplificando y relacionándolo con conocimientos previos es muy efectivo para interiorizar los conceptos.
  8. Gamificación: el aprendizaje en formato de juego genera emociones positivas que motivan a esforzarse por auto superarse y a interactuar socialmente para imitar a los mejores.
  9. Aprender del error: la corrección diferida de los errores cometidos y seguida de una explicación contextualizadora permite reflexionar su causa y centrar la atención en corregir las debilidades.
  10. Multisensorial: se aprende más cuantos más sentidos estimules al comunicar conceptos y es importante gesticular, escuchar sonidos y ver imágenes/vídeos; y aún mejor si el alumno también mueve su cuerpo.

Lectura Recomendada