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¿Tener amigos en el trabajo incrementa la productividad?

Debido a las fechas, en Orh hemos aprovechado el día del amor y la amistad para analizar cómo influye que los compañeros de trabajo sean amigos. Y es que todos hemos escuchado alguna vez eso de que “al trabajo no se le da hacer amigos”. Pero, ¿qué hay de cierto en esto? ¿Afectará la productividad?

Amigos en el trabajo, sinónimo de productividad

Los equipos formados por amigos tienden a ser más productivos que aquellos que se integran por compañeros sin afinidad especial. Algo que no nos extraña si valoramos que cuanto mejores sean nuestras relaciones laborales, mejor será también nuestro clima laboral.

Este incide directamente sobre el rendimiento: un ambiente positivo fomenta la consecución de los objetivos e incrementa la productividad hasta un 12%, mientras que uno negativo genera todo lo contrario: desde situaciones conflictivas y desagradables hasta malos resultados de negocio. Además, quienes trabajan codo a codo con sus amigos realizan sus tareas hasta siete veces mejor.

El quid de la cuestión radica en que se está generando un estado emocional en el que la implicación personal es mayor y en el que los individuos se sienten parte de un grupo con unas metas en común. Esto incide directamente en el trabajo. Tanto así, que más de la mitad de los sujetos que trabajan con un amigo establecen una conexión más fuerte con la compañía. El 7% asegura que su compromiso con ella también era mayor, según Bizneo HR, experto en software de recursos humanos.

Crear lazos también favorece la comunicación y puede ayudarnos a entender el comportamiento de nuestros compañeros. Asimismo, reduce los niveles de estrés –entre un 10% y 15%– y aumenta la creatividad y la competitividad positiva. Estar más relajado y sentir confianza suele propiciar el nacimiento de ideas, sobre todo si se comparten en grupo.

Otra de las ventajas de tener amigos en el trabajo es que permite canalizar las emociones de forma más rápida y directa. Por ejemplo, si nuestro jefe ha tenido una actitud inapropiada con nosotros, podremos desahogarnos nuestro amigo y compañero , quien además entenderá el contexto de la situación.“Tener amigos en el trabajo nos hace sentirnos más reforzados y nos ayuda a ser más estables” apunta Jonathan Dias, Responsable de Marketing de Bizneo HR.

Los millennials, los que más importancia le dan a las amistades

Si nos centramos en la importancia que le dan los propios trabajadores a estas relaciones, se observan diferencias en función de la edad de los encuestados. Los millennials son los que más las valoran, hasta el punto de considerarlo “necesario” para sentirse motivados. Otro dato interesante es que casi 7 de cada 10 millennials tienden a compartir detalles personales –inclusive el salario, relaciones y demás– con sus compañeros.

No ocurre lo mismo con aquellos que se encuentran entre los 55 y 65 años, que consideran que tener o no amigos en el trabajo no afecta a su rendimiento profesional. No obstante y en términos generales, hasta el 46% de los empleados aseguran que tener un amigo en el trabajo influye directamente en su felicidad laboral.

Los trabajos más “amigables”

De la misma manera que algunas profesiones o empresas fomentan más esta clase de relaciones, existen puestos de trabajo en los que entablar amistades resulta especialmente beneficioso. Es el caso de bomberos, policías, trabajadores de hospital y, en general, profesiones que requieran de fortaleza mental –porque se jueguen la vida en equipo, por ejemplo– . Tener un amigo en este marco será de gran ayuda para enfrentarse a las tensiones y dificultades del día a día aparejadas a estos perfiles. La investigación también revela que se reducen los incidentes de seguridad casi un 40%.

Cómo conocer el clima laboral de una empresa

Dicho lo cual, conocer el clima laboral de una empresa será fundamental para detectar problemas a tiempo y tomar decisiones al respecto con el objetivo de que los trabajadores se encuentren cómodos y satisfechos. Una excelente opción es usar una encuesta de clima laboral. Un punto en el que la herramienta de encuestas de Bizneo HR puede ser de gran ayuda. Con ella podremos:

1. Conocer las necesidades de los empleados
2. Aumentar su bienestar
3. Reducir el riesgo en la toma de decisiones
4. Contribuir al desarrollo de los equipos
5. Detectar los conflictos
6. Aumentar la rentabilidad
7. Analizar el trabajo de la compañía y crear informes

Sortear las trampas de los amigos en la oficina es posible

A pesar de lo comentado, no siempre es fácil gestionar las amistades en el entorno laboral. Contar con un amigo en el trabajo puede conllevar que se tomen ciertas licencias o generar conflictos –si, por ejemplo, uno de ellos es reprendido y espera una lealtad que no llega–.

Aquí es conveniente saber separar los entornos: como amigo siempre nos apoyará, pero como compañero no siempre podrá hacerlo. Otro punto que debe considerarse es la confianza y los límites que se le ponen a la misma. No podemos perder de vista que estamos hablando de un ambiente distinto. Para un responsable de personal con amigos a su cargo, también tendrá que tener especial precaución con no mostrar preferencias.

Tampoco conviene olvidar otro riesgo: el de llevarse el trabajo fuera de la oficina. No obstante, se trata de problemas intrínsecos a cualquier relación humana que implique cierta afectividad. Una afectividad cuyos beneficios son, casi siempre, tremendamente positivos. Al fin y al cabo, somos seres sociales. Lo importante es saber medir y analizar cuál es el momento más apropiado para cada cuestión.

En cualquier caso y como recalca Dias.

«Cada caso, cada situación es única. No es lo mismo que tu jefe sea un amigo de toda la vida y que las fronteras se diluyan, que entablar una amistad nueva dentro de la oficina”.

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El número Pi es imprescindible para casi todo

El próximo día 14 de marzo se celebra el Día del Número Pi, una efemérides que nació hace casi 10 años con la intención de promover las matemáticas y las ciencias en el ámbito de la educación.

El número PI es uno de los más estudiados en el mundo de la aritmética y es el resultado que se obtiene al dividir la longitud de una circunferencia por su diámetro. Este cociente siempre da como resultado el número Pi: 3,14, en su versión corta, ya que este dígito es irracional y por tanto con un número infinito de decimales, de los que en la actualidad se conocen más de 22 billones.

Tiene aplicaciones en áreas tan distintas como la ingeniería, la física y la astrología, pero en matemáticas es una de las constantes que más aparece. No en vano, con este número irracional podemos calcular circunferencias, áreas de círculos, volumen de esferas y cilindros. Y en sus utilidades más prácticas, se usa en los procesos de construcción de las tuberías que conducen el agua, de las ruedas del coche, de botellas y de los vasos en los que bebemos, entre otros muchos objetos; también aparece en ámbitos tan diversos como la geometría, los calendarios, la probabilidad, los comics o la música.

De hecho, Pi es casi mágico, ya que aparece en lugares que no esperaríamos. Por ejemplo, forma parte de los cálculos para ubicar un objeto o persona en un mapa usando tecnología GPS, y en los relojes de péndulo, la fórmula matemática del tiempo que le toma al péndulo oscilar de un lado a otro está basada en él. Además, la NASA toma 16 dígitos de Pi para calcular posiciones exactas, y en los vuelos de larga distancia, en los que los aviones hacen un trazado en forma de arco de un círculo, la ruta se calcula haciendo uso del número Pi para optimizar el trayecto y el combustible.

Para las personas que trabajamos con las matemáticas, el número Pi es fundamental en múltiples ecuaciones, procesos y cálculos. Por eso es tan importante trasmitirles correctamente a los niños y niñas su significado, valor y aplicación”, señalan Javier Arroyo y Daniel González de Vega, fundadores de Smartick.

Curiosidades del Número pi

La celebración del Día del Número Pi en la jornada del 14 de marzo no es casual, pues responde a la forma en la que se escribe el día y el mes (3/14) en Estados Unidos -país donde nació la onomástica-, y juega con la unidad y los dos decimales más conocidos de Pi (3,14).

El símbolo con el que se representa -π- es la decimosexta letra del alfabeto griego y, además, es la primera letra de la palabra griega periphereia, término usado para designar el perímetro de un circulo. Fue el matemático galés William Jones el primero que utilizó esta denominación en 1706.

El récord actual en la memorización de decimales del número Pi lo tiene el indio Suresh Kumar Sharma, con 70.030 decimales. Tardó más de 24 horas en recitar todos los decimales.

Su nombre y su valor (3,141559…) es una de las cosas más recordadas de la educación matemática de la mayoría de los personas. No es de extrañar, por tanto, que en Google aparezcan más de 208.000.000 resultados sobre esta constante infinita, muchas de ellas relacionadas precisamente con la celebración del Piday.

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Cómo liderar empresas en tiempos de incertidumbre

La digitalización, cambios organizativos, inestabilidad política, reformas legales y regulatorias son algunos factores que introducen volatilidad e incertidumbre en las empresas.

La volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad forman parte de la sociedad en constante cambio que nos ha tocado vivir, desde la inestabilidad política hasta la llegada de la quinta revolución industrial. Precisamente, el mundo corporativo se ve especialmente influenciado. Hemos pasado de hablar de digitalización a hacerlo de transformación digital, como si la primera fuera un hecho, algo que dista de ser cierto.

Conscientes de que las empresas de hoy en día necesitan líderes capaces de gestionar entornos en constante evolución y adaptarse a cambios que se suceden a velocidad de vértigo. Aiwin ha identificado los temas que todos los líderes y gestores de equipos deben conocer y aplicar en el momento de enfrentarse a estos cambios para convertirlos en oportunidades:

1. Nuevas herramientas y transformación digital. Prácticamente cada día se desarrollan nuevos dispositivos y soluciones que cambian radicalmente la forma de trabajar, pero de nada sirve si solo uno de cada veinte trabajadores sabe manejar las nuevas herramientas o aplicaciones que se implantan. Si no se adoptan y se controlan, no se consiguen empresas más digitales que favorezcan la eficiencia y la productividad.

2. Ciberseguridad. Deloitte cifra en un 76% el porcentaje de empresas españolas que sufrió un ciberataque durante el último semestre. El aprendizaje tecnológico no solo es necesario para aplicar las últimas novedades, también puede ser vital para la seguridad de los datos de clientes y empleados que maneja la compañía.

3. Comunicación eficaz. No solo hay que saber afrontar y adaptarse a los cambios, también hay que saber explicarlos al resto del equipo. En un momento donde las noticias internas y externas se suceden tan rápido, es importante estar ahí y saber trasladar mensajes al equipo.

4. Fake News. Muy relacionado con el anterior punto se encuentra la temida difusión de noticias falsas y descontextualizadas que pueden destruir la buena reputación de una empresa. Un buen ejemplo de ello se dio en 2008, cuando las acciones de United Airlines cayeron un 76% debido a la reaparición de un artículo sobre la quiebra de una de sus matrices en 2002. Ante estos casos, la reacción comunicativa puede marcar la diferencia.

5. Cambios legislativos y regulatorios. Con la rápida sucesión de elecciones y gobiernos cada vez es más común ver como las leyes fiscales, tributarias y otras materias que afectan a las compañías cambian de un año para otro. Comprender sus variaciones y cómo sacarles el máximo partido, implicar a los equipos se convierte en vital para el negocio.

6. Cambios organizativos. Cada año se viven momentos de incertidumbre dentro de las compañías como fusiones de departamentos o cambios de puestos repentinos. Saber encararlos y comunicarlos puede ser un aspecto clave para la continuidad de los proyectos y el negocio.

7. Afrontar las responsabilidades no delimitadas. Los momentos de incertidumbre y ante las nuevas capacidades digitales que requiere la empresa pueden cambiar drásticamente la forma de trabajar y las responsabilidades de los empleados hasta el punto de que alguno acabe realizando tareas que a priori no le correspondían. Sacar las mejores capacidades y habilidades de cada persona dentro de los proyectos se convierte en algo fundamental.

8. Aprendizaje continuo. Aunque un empleado cuente con una gran experiencia dentro de un sector y de una empresa, los acelerados cambios sociales y tecnológicos que se viven hoy en día van a poner a prueba su capacidad para mantenerse al día para precisamente trasladar ese conocimiento al negocio.

9. Conflictos por falta de conocimiento. Con la constante llegada de nuevos conceptos digitales que hace unos años no existían, los empleados pueden verse en apuros para descubrirlos, explorarlos y transferirlos a los proyectos de la empresa. No solo hay que preparar a los equipos para este tipo de conflictos, sino liderar estos conflictos naturales para mostrar el camino al equipo.

10. Situación geopolítica. En ocasiones la situación inestable de un país o un conflicto al otro lado del mundo puede derivar en cambios o adaptaciones de proyectos y negocios dentro de la organización. La única solución es conocer bien y tener visión sobre estos conflictos geopolíticos para anticiparse y poder convertirlos en oportunidades.

Para Sergio Jiménez, fundador y CEO de Aiwin

Vivimos profundos momentos de cambio en los que una simple decisión puede significar la diferencia entre ganar o perder la partida, al igual que en un videojuego. De esta forma, comprender las situaciones de incertidumbre y saber cómo afrontarlas de la mejor manera posible con un videojuego es un gran entrenamiento para estar preparados cuando eso suceda en la vida real”.

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Cuatro pasos clave para la Transformación Digital en las organizaciones

En la actualidad la tecnología y la innovación se ponen al servicio de las personas y de las organizaciones para lograr sus objetivos de crecimiento. La transformación digital favorece la conexión y la colaboración entre equipos, algo indispensable a la hora de trabajar por proyectos. Pero, ¿están haciendo las organizaciones lo suficiente para favorecer el retorno de la inversión, fomentar un ambiente de trabajo que atraiga el talento y apoyar a sus profesionales?

Según diversos estudios, casi el 70% de las empresas aún no están digitalizadas. Internamente, se traduce en un exceso de reuniones improductivas, falta de conectividad entre equipos e incapacidad para planificar, lo que provoca ineficiencias e improductividad. Muchas empresas tampoco disponen de estadísticas ni tableros de mando, por lo que no pueden acceder a una visión global de los proyectos y pierden mucho tiempo preparando unos informes que las nuevas soluciones de inteligencia analítica permiten automatizar. A su vez, esto les impide dedicar recursos a tareas realmente productivas, aquellas que generan negocio.

Prodware, multinacional experta en consultoría e implantación de soluciones tecnológicas para empresas, establece los cuatro pasos que deben dar las organizaciones en sus proyectos de transformación digital:

1. Conocer los conceptos básicos correctos: Sin una buena base de conocimiento, será muy difícil llevar la experiencia digital de los empleados al siguiente nivel. Es imprescindible alinear elementos básicos, como la seguridad y autenticación, con las plataformas y herramientas de trabajo para hacer que los usuarios se sientan cómodos y puedan adquirir nuevas capacidades.

2. Trabajar en colaboración: Una vez establecidos los criterios básicos que proporcionan valor y seguridad a los empleados, ya podemos desarrollar un entorno real de colaboración. La experiencia del empleado es un elemento crítico de la transformación digital y, a día de hoy, las empresas están obligadas a competir y prosperar en el mercado. Por ello, es clave disponer de un lugar de trabajo conectado donde los empleados sean más productivos que antes (compartiendo notas y archivos, promoviendo la transparencia y acelerando la toma de decisiones).

3. Socializa: Colaborar en el trabajo es una cosa, pero conectarte con tu equipo de trabajo o proyecto mientras colaboras es lo que marca la diferencia. Las herramientas sociales estructuran la forma en que los equipos interactúan, mantienen todo en constante movimiento y proporcionan conocimiento y motivación a los empleados.

4. Prepárate para el futuro: El aumento de la automatización en los puestos de trabajo es exponencial; los profesionales necesitan abrazar el cambio y usarlo en su beneficio. Contar con un equipo de trabajo que utilice la analítica avanzada y la inteligencia artificial supone un valor añadido para la organización en términos de eficiencia, productividad y toma de decisiones.

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Cuida tus ojos en el trabajo

Comienza el año y dentro de la apuesta por adquirir hábitos más saludables como apuntarse al gimnasio o seguir una dieta equilibrada, Clínica Baviera ha elaborado un decálogo para mantener la salud visual en el trabajo y evitar molestias causadas por la fatiga ocular.

Para ello, la compañía oftalmológica recomienda incorporar diez sencillos consejos a las rutinas diarias de los empleados con los que se podría reducir el número de ausencias laborales derivadas de problemas visuales que, según un estudio propio, representan el 17% de los casos.

Para empleados que trabajan en espacios de oficina

1.- Colocar bien la pantalla del ordenador. Situar el dispositivo de forma paralela al plano de los ojos y a una distancia de 50 centímetros de la cara.

2.- Parpadear e hidratar los ojos con frecuencia. Si pasamos mucho tiempo frente a la pantalla del ordenador se reduce la periodicidad de parpadeo y la lágrima encargada de humedecer el ojo se distribuye peor. Por eso, en algunos casos, se recomienda aplicar lágrima artificial.

3.- Optimizar la iluminación. Siempre que esté regulado el flujo lumínico, lo ideal es trabajar con luz natural, pero en los espacios de oficina donde predomina la luz artificial, es recomendable el uso de la luz blanca y evitar que la luz alumbre directamente en los ojos.

Para empleados que trabajan al aire libre

4.- No exponer la vista al sol intenso y usar gafas de protección, tanto para evitar que entre cualquier cuerpo extraño en los ojos como para protegerlos con lentes que incluyan un filtro solar adecuado a los trabajos en el exterior.

5.- Evitar los ambientes tóxicos o los humos industriales que también afectan a la salud visual.

Para todos los empleados

6.- Descansar la vista cada hora mirando a lo lejos durante un par de minutos. Para ello, es recomendable mirar por una ventana o hacia el horizonte para variar el enfoque habitual.

7.- En el caso de padecer conjuntivitis, es recomendable acudir al oftalmólogo para que determine el origen y el tipo de la infección y ello ayude a determinar el tratamiento más oportuno.

8.- Regular la temperatura, ventilación y humedad para trabajar en un ambiente de confort, tanto en oficinas como en espacios al aire libre donde se registran cambios térmicos bruscos que pueden producir sequedad ocular.

9.- No frotarse los ojos con las manos sucias ni cuando se introduzca un cuerpo extraño. Si se siente cualquier molestia, se aconseja lavarlo con suero fisiológico o con abundante agua y acudir al especialista en caso de que la dolencia persista.

10.- Visitar al menos una vez cada dos años al oftalmólogo con el fin de que el especialista pueda realizar una revisión visual y comprobar que existe una correcta salud visual.

¿Qué ocurre cuando no se siguen estas pautas?

Un estudio, elaborado por Clínica Baviera sobre Problemas Visuales y Salud Laboral, ha desprendido que, debido a dolencias relacionadas con la vista, el 17% de los encuestados ha tenido que faltar alguna vez al trabajo y que la conjuntivitis es la causa más común que motiva las ausencias.

Este estudio ha revelado también que los empleados que trabajan por cuenta ajena son los que más reposo domiciliario necesitan y que las personas que trabajan al aire libre tienen una mayor predisposición a padecer enfermedades relacionadas con la visión. La principal razón es que están sometidos a temperaturas extremas que producen sequedad ocular y que se incrementa el riesgo de que se les introduzca un cuerpo extraño en los ojos si no utilizan las protecciones necesarias. Además, la posibilidad de absentismo laboral se incrementa cuando el trabajador tiene antecedentes patológicos.

 

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Generación Z, o la generación que salvará el mundo

Por Henk Grootveld, responsable del equipo de inversión en tendencias de Robeco.

Para muchos, la adolescente sueca y activista climática Greta Thunberg era una de las principales candidatas al Premio Nobel de la Paz de 2019. Finalmente, no lo ganó ya que, en esta ocasión, recayó en el primer ministro etíope Abiy Ahmed. En mi opinión, es un premio totalmente merecido, por haber dado los primeros pasos en nombre de Etiopía en el proceso de paz con Eritrea y por el papel que ha desempeñado en el traspaso de poder en Sudán, tranquilo para los estándares africanos.

Pero lo que todavía me ronda la mente es el hecho de que se hayan atribuido tantas posibilidades a una activista de 16 años que deja las clases para manifestarse en defensa del clima.

Thunberg, con su interés por el cambio climático, es una representante típica de la generación Z, la de los nacidos entre 1995 y 2010, que, por tanto, ahora tienen entre 9 y 24 años. Se suele decir que es una generación digital, que nacieron con un teléfono móvil en la mano y que viven tanto en el mundo virtual como en la realidad analógica.

La atribución de este tipo de rasgos a generaciones enteras es cada vez más frecuente en los medios y, por eso, he profundizado en el concepto sociológico de las generaciones. Aunque parece que no existe un estándar único, la mayoría de los sociólogos siguen la metodología de Strauss y Howe¹, quienes, por cierto, son historiadores. Según esta metodología, las generaciones cubren un periodo de 15 años y, alternativamente, se centran en lo colectivo o tienen un carácter más individualista.

Educación

Una generación se forma en parte por la manera de criarse (más libre o más protegida) y por los acontecimientos importantes que se viven durante los años de su adolescencia. En nuestra adolescencia, los lóbulos frontales del cerebro están programados para dar forma a nuestras normas y valores personales. Lo que una generación puede considerar completamente normal, es del todo incomprensible y absurdo para otra.

Esto explica por qué, para la generación Z, quedarse sin batería en el móvil puede ser un verdadero drama (#FOMO), mientras que, para una generación anterior, no es ningún problema tener que esperar un rato para poder ver Instagram de nuevo. Y eso, si es que lo usan…

Fuente: Robeco Trends Investing

Al haber nacido en 1971, soy de la generación X o, como les dio por llamarnos a los entrenadores de fútbol, la generación de las patatas fritas. La caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética comunista supusieron para mí una ruptura importante con mi juventud y la cultura hollywoodiense de los omnipresentes comunistas malvados que podrían lanzar la bomba en cualquier momento.

“Stay Woke”

Lo que significó para mi generación la caída del Muro de Berlín equivale, para la generación Z, a la combinación de la crisis económica de 2008 y el cambio climático. Esto ha provocado miedo e indignación en jóvenes como Thunberg, que deciden faltar a clase para manifestarse y pedir más medidas contra el cambio climático. En inglés, esta generación también se describe como muy consciente de “a sense of bend”, la sensación de cambio. Si se mira la historia como si fuese un sinuoso camino de montaña, se podría decir que la generación Z siente que, detrás de la próxima curva, en el futuro, les espera un enorme problema climático que deben resolver como colectivo.

Su indignación también se refleja en el lema de la generación Z, “Stay Woke”. Con este lema, cada abuso social se pone sin piedad en la picota de las redes sociales. Por ejemplo, como sucedió con el movimiento #MeToo, contra los hombres que no podían dejarse las manos quietas en los bolsillos.

Después de la generación del milenio, más individualista y positiva, que experimenta la vida como un curso de enriquecimiento personal, la generación Z está más comprometida política y socialmente, y es la primera generación que espera vivir peor que sus padres. Y es que ellos pudieron disfrutar de una educación “gratuita” y todavía encontraban viviendas asequibles. Por eso, los actuales jóvenes de la generación Z son más ahorradores que los jóvenes de hace diez años. También beben menos alcohol, fuman menos, se quedan menos embarazadas y tienen menos problemas con la policía y la ley.

Cambio climático y mundo digital

Como inversor en tendencias a largo plazo, considero esencial estar al tanto no solo de los avances tecnológicos, sino también de los cambios en la sociedad. Después de todo, algún día, la generación Z tendrá pleno derecho a votar y, como se trata de la generación más numerosa, más del 30 % de la población mundial, me parece poco probable que siga habiendo un presidente que niegue el cambio climático y que se jacte de su desprecio hacia las mujeres.

Pero, como inversor, ¿cómo se puede beneficiar ya de la generación Z? Yo me planteo dos elementos: el clima y el mundo digital. Según los sociólogos, los jóvenes de la generación Z se centran más en las experiencias digitales que en los bienes analógicos. Los videojuegos son una actividad de ocio muy popular entre los jóvenes desde hace ya bastantes años y, últimamente, se les suman los eSports. De hecho, si fuera por la generación Z, los eSports ya serían disciplina olímpica en 2020.

La temporada pasada, se organizó con mucho éxito la versión eSports de la Liga de Campeones europea, con una competición entre gamers en la víspera de la final. Lamentablemente, también en este caso, ningún holandés logró llegar a la final. Existen tres o cuatro grandes plataformas de juego en todo el mundo que mantienen un amplio catálogo de títulos que les aportan pingües beneficios. Con los eSports, han redescubierto una manera de obtener más beneficios de estos títulos.

Consumo de carne

El segundo elemento que tengo en cuenta como inversor es el interés por el clima de la generación Z. El número de flexitarianos, o vegetarianos a tiempo parcial, es grande en esta generación y conduce a un menor consumo de carne y a una mayor demanda de todo tipo de sustitutos de la carne. La industria alimentaria actual puede volverse bastante complicada, si se tiene en cuenta la resistencia de la generación Z a los azúcares añadidos, las grasas y los colorantes y su preferencia por los productos frescos y biológicos. Si hay alguien en mi casa que lee en el envase qué contiene lo que comemos, son mis hijos adolescentes.

Por otra parte, en un informe reciente de Morgan Stanley, me encontré por primera vez con el concepto de “cima en el segmento de ropa”, algo que también puede vincularse a los austeros jóvenes de la generación Z comprometidos con el clima. Según datos británicos, como consumidores, hemos pasado de adquirir 20 prendas en 1990 a 50 compras de ropa por persona y año en 2015. En Estados Unidos, esta cifra sube hasta más de 60 compras al año, sumando las hechas en tiendas físicas y en internet.

Y gracias

Sin embargo, datos recientes muestran que este número ya no está creciendo, e incluso parece estar disminuyendo ligeramente: de ahí el concepto de “pico en el segmento de ropa”. Me refiero a ropa nueva, claro está, ¿o no ha notado cómo proliferan cada vez más las tiendas de ropa de segunda mano? Si combinamos esto con la fuerte competencia en internet, temo por las numerosas tiendas de ropa de toda la vida: la inminente quiebra de Forever 21 seguramente no será la última.

Así que, aunque Greta Thunberg no haya ganado (todavía) el Premio Nobel, el cambio climático ha llegado a las agendas tanto de la política como de las empresas. Y, si se me permite hablar desde el punto de vista de la habitabilidad de nuestro planeta, diría: afortunadamente.

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Siete defectos que sí puedes revelar en una entrevista de trabajo

No más de dos páginas de currículum, foto en blanco y negro, información de contacto actualizada… y multitud de consejos para pasar el proceso de preselección y llegar a la ansiada entrevista final. Sin embargo, 4 de cada 5 candidatos no consiguen superar la entrevista de trabajo, según un estudio elaborado en 17 países europeos por Randstad. ¿Por qué? Porque las entrevistas de trabajo son cada vez más exhaustivas y complejas. Por eso debemos prepararlas con antelación, ya que cuando estamos frente al entrevistador cada palabra cuenta.

Tras las típicas preguntas para conocer al candidato, su experiencia anterior y que éste se relaje comienzan las preguntas difíciles; entre ellas, una de las más comunes y que la mayoría de los candidatos contestan de forma errónea: ¿qué defectos tuyos destacarías? No existe una respuesta correcta, pero sí que hay que saber qué pretenden averiguar y cómo debemos contestar recurriendo a nuestra astucia. Nada de recurrir a repuestas típicas que no dicen nada y que se han repetido hasta la saciedad como: “Soy demasiado perfeccionista”, “trabajo demasiado” o, incluso, “no tengo puntos débiles”.

Por lo tanto, cuando nos pregunten por nuestros defectos debemos ser originales y presentar nuestras debilidades, explicando cómo las hemos superado y convertido en una fortaleza a base de esfuerzo. Aun así, conscientes de la dificultad de respuesta de este tipo de cuestiones, desde IMF Business School proponen siete defectos que sí podemos desvelar en una entrevista de trabajo:

“Solía ser un poco desorganizado, pero ahora a través de una herramienta, mi capacidad de planificación realmente ha mejorado”. Tenemos que explicar qué técnica hemos utilizado y cómo nos ha ayudado a planificar el trabajo.

“Estaba acostumbrado a trabajar en un único proyecto cada vez, pero he aprendido a atender múltiples tareas”. Conviene admitir que nuestra capacidad para trabajar en diferentes proyectos a la vez era limitada al principio, pero que esto ha cambiado con esfuerzo y trabajo.

“Antes invertía demasiado tiempo en la toma de decisiones, ahora he ganado confianza y no dudo de mis capacidades”. Debemos explicar cómo somos más eficientes gracias a la confianza adquirida con la experiencia. De esta forma, somos más rápidos y eficientes.

“Los nuevos proyectos siempre me han entusiasmado y sin darme cuenta me sobrecargaba. Ahora he aprendido a reconocer mis límites”. Llegado el momento de responder, es importante ser conscientes de nuestras limitaciones; nos ayudará a huir de proyectos que no podemos asumir.

“Aunque siempre entregaba mis informes en la fecha límite, he comenzado a adelantar mi trabajo para evitar prisas de última hora”. Entregar el trabajo en fecha no es un problema, pero tenerlo a punto antes demuestra nuestra capacidad de planificación, además de evitarnos imprevistos de última hora que nos impidan cumplir los plazos.

“Me costaba hablar en público. Pero me he apuntado a un curso que me prepara específicamente para este tipo de situaciones”. Demostremos que somos conscientes de que ante los problemas hay que buscar ayuda y soluciones.

“Antes me costaba delegar en otros algunas tareas. Sin embargo, la experiencia me ha demostrado que trabajar en equipo enriquece el resultado”. Saber pedir ayuda y dividir las tareas es una cualidad fundamental en un buen líder.

Para Carlos Martínez, presidente de IMF Business School, “muchos de los expertos en gestión de talento y selección de personal coinciden en que lo importante no es encontrar a un candidato sin defectos, perfecto. Más bien todo lo contrario, ver su capacidad para ser honesto y saber comunicar también lo negativo, además de analizar que seamos lo suficientemente astutos como para no tirarnos piedras a nosotros mismos”.

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